lunes, 23 de marzo de 2020

Monedero, Ortega, Inditex y la mendacidad compulsiva

Monedero (El Progreso)
Ortega (Expansión)
¡Anda con el profesor que se pavonea por radios y televisiones! A Juan Carlos Monedero le gusta presumir de cultura, de preparación académica, pero acaba siendo un metepatas. La última, ayer. Arremetió contra el empresario gallego Amancio Ortega, propietario de Inditex (Zara), en un tuiter que parece desprender odio hacia el empresariado. Y además, miente. Dijo sentirse estremecido porque Inditex haya ganado más de tres mil millones y ahora esté dispuesto a despedir a 25.000 trabajadores, para que entre todos paguemos sus salarios”. Y añade: Ahora venid a contarnos que nos va a regalar mascarillas. Son las mismas razones que explican que aún tengamos rey.

Es falso de toda falsedad que Inditex vaya a realizar despidos. La misma empresa desmintió tan categórica mentira. También los medios. Parece que todos leímos las decisiones que iba a tomar Ortega menos el señor Monedero. Su sesgo bolchevique, mezclado con el ideario chavocastrista, domina la mente de este militante podemita por encima de su capacidad de profesor ilustrado. Tal vez por eso arremete contra lo que pueda interferir en la expansión de su caduca y fracasada doctrina. Habla en las tertulias con aire de sabiduría, de estar en posesión de la única verdad, yo ante todo. Defiende lo indefendible. Entérese. Nadie, o muy pocos, añoran el comunismo. Europa quedó harta de bolcheviques. Cometieron muchos crímenes. La experiencia de la DDR fue en un noventa por ciento nefasta. Ni los más enganchados a aquel régimen de la Alemania Oriental, mal llamada democrática, recuerdan con nostalgia el oscuro pasado de un país sin libertades, con los derechos controlados por el régimen y muy dado a liquidar a quienes se mostrasen opuestos al sistema. Y digo noventa por ciento, porque un diez por ciento de aquella población es posible que aún añore los beneficios de pertenecer al establishment.

Derroche de generosidad
Cálmese, pues, profesor. Los empleados de Inditex van a seguir cobrando sus salarios y no será usted quien se los pague. Si hubiera que hacerlo, es decir, pagarlos con nuestros impuestos, el solidario pueblo español no pondría objeciones en una situación de gravísima crisis como la actual. Estoy seguro de que hasta pagaríamos el suyo si le echan de la Universidad, cosa muy improbable, por sus mentiras y botaratadas. Inditex mantendrá su plantilla. Creo en las palabras de Ortega, ese empresario gallego derrochador de generosidad con los demás, no como usted que, si pudiese, enviaría a galeras a quienes rechazan su ideario filocomunista en defensa de la igualdad, la libertad y el bienestar de todos. Póngase la mascarilla, profesor -mejor si es de Inditex-, para no contagiar la mendacidad compulsiva que padece a quienes se le acerquen. Es el consejo de este humilde bloguero.- JT

miércoles, 18 de marzo de 2020

Sánchez anuncia la vacuna, somos todos nosotros

Hasta que la vacuna llegue, nosotros somos la vacuna, dijo esta mañana en el Congreso de los Diputados el presidente Pedro Sánchez. A mi modo de ver no transmitió tranquilidad a los ciudadanos, sino que, más bien, incrementó el miedo al contagio y a las fatales consecuencias de la epidemia de coronavirus. Ha sido una manera poco elegante de echar sobre los ciudadanos la responsabilidad de salvarse o perecer en el intento. De momento no hay, pues, más vacuna que la de la estricta obediencia a un real decreto impuesto por el Gobierno. Sí, usted, yo y todos, somos la vacuna. Puede optar por inoculársela voluntariamente, es decir, vivir en celda domiciliaria, o seguir como antes de la puesta en vigor del decreto. Pero, recuerde, si no hace lo que le exigen debe atenerse a las consecuencias, que no son moco de pavo: multa o cárcel. Como el mal jugador de baloncesto, echa balones fuera cargando la responsabilidad a los demás. 

Sánchez no admitió errores ni de él ni de los miembros de su gobierno. Defendió su gestión como impecable, correcta. Solo le faltó decir de libro. En definitiva, mucha palabra, mucha promesa, mucha acción preventiva, pero se dice y hace ahora, al sentir el aliento de la muerte y no cuando la prevención debía haberse iniciado hace semanas. A ver cómo acaba esta situación de tintes fatales bajo el gobierno de los audaces y sesudos sociopodemitas. En el fondo no sé, pero en la forma parecen legos en tareas de Estado, simplistas en la solución de problemas, y promotores de proyectos que meten miedo.

Falta de elegancia política
Al margen de lo dicho y prometido en la sesión parlamentaria, un detalle no pasó inadvertido a quienes la vimos por televisión. Los treinta diputados presentes siguieron atentos (al menos en apariencia) a las intervenciones de Sánchez y demás oradores. Por el contrario, el presidente se sumió en la lectura ojeando papeles, con expresión de desinterés y hasta de desprecio hacia lo que se decía. Craso error. Lo menos que se puede pedir a un político es responsabilidad, estilo en el hacer, y corrección en el decir. Justo lo contrario de lo que vimos hoy en un presidente, no sé si asustado por la deriva fatal que toma la epidemia del virus, por el oscuro horizonte económico que se vislumbra, o porque le falta esa dosis de elegancia que caracteriza al hombre de Estado. Aunque hay quien sospecha que, en el fondo y en la forma, se ha contagiado de sus socios de gobierno.

Tenemos a un presidente preso de su circunstancia y esclavo de quienes le tienen atado por un pacto de coalición. Todo apunta, pues, a que la historia volverá a repetirse. Es ley inexorable de la sociedad humana. Cuando la izquierda deje el poder, España se habrá convertido en un erial. Su economía habrá sido devastada por la incompetencia de unos gobernantes, y el bienestar del pueblo español, que costó Dios y ayuda conseguir, se habrá desinflado como globo pinchado por la aguja de la ineptitud.- JT

domingo, 15 de marzo de 2020

Estado de alarma: respuesta ejemplar del pueblo

Aunque hay opiniones contrarias, parece que las manifestaciones del 8M contribuyeron a expandir el coronavirus. La presentación de varios casos de la enfermedad en mujeres participantes mueve muy mucho a la sospecha. Hay quien niega que haya sido la marcha pro igualdad un foco de contagio, pero parece bastante claro que lo fue. La prueba está en que a los pocos días de la celebración enfermaron miembros del gobierno y políticos, entre otros Irene Montero, Carolina Darias y Begoña Gómez. Las marchas podían haber sido aplazadas para evitar contagios, pero no fue así. Alguien persistió en su celebración. Ya es tarde para arrepentirse. Ahora, a confiar en que las infecciones no aumenten más de lo previsto.

El murciélago, transmisor del coronavirus
Con las pestes no se juega. Y menos aún con un virus en gran parte desconocido. Nos llegó de China hace meses, pero entonces no se establecieron medidas de prevención. Ahora estamos pagando las consecuencias de un  crecimiento exponencial de la enfermedad por todo el territorio ibérico. No es coña, no, este maldito virus. Surgió en Wuhan, dicen que de la comida de serpientes infectadas con el corona de los murciélagos, lo cual parece probable. Y asusta. Digo asusta, sin pretender exagerar, porque nos vuelve a venir del mundo animal y también de Asia, como ocurrió en el medievo con la peste negra, la que mató a millones de personas produciéndoles tremendos bubones en el cuerpo hasta acabar con sus vidas.

La pulga del bubón
La peste bubónica o negra se la transmitieron al ser humano pulgas procedentes de las ratas. Entonces la mortandad en Europa llegó a cifras astronómicas ya que a la enfermedad se añadió la falta de higiene propia de la época. Hoy gozamos de una higiene magnífica y de una sanidad de enorme prestigio, no podemos compararnos con la situación social del siglo XIV, pero, para comprobarlo, nos faltaba conocer el comportamiento de los ciudadanos. Y de momento es ejemplar, hay que admitirlo. Aunque como en toda regla, tiene algunas excepciones. Respetamos el estado de alarma permaneciendo confinados en nuestros domicilios para evitar contagios. El individualismo, una de las tendencias más acusadas de nuestra idiosincrasia, pasa a ser ahora acusación injusta ante la aceptación masiva de un régimen de vida duro impuesto por el Gobierno. Cumplimos con lo establecido en el real decreto, al menos la mayoría, pero falta por saber si es por solidaridad, por respeto a las leyes para librarnos de multas o prisión, o por miedo al virus de Wuhan, esa partícula que parece el icono de sol observada al microscopio.
Coronavirus. Una particula de
aspecto solar

Los científicos apunta al murciélago como transmisor de este virus. Fue el causante del brote de SARS en 2003 y ahora ha vuelto con mayor agresividad. En muchas de mis incursiones en cuevas estudié el comportamiento de estos quirópteros, únicos mamíferos voladores. Anillé a un buen número de ellos para conocer sus migraciones. Me gustaba verlos evolucionar dentro de oscuras galerías de caliza y tocar su suave pelaje. Por otra parte, el gesto agresivo de su rostro nunca me asustó. Sufrí más de una mordedura, pero sin infección. Quizá haya sido porque no eran murciélagos de Wuhan. Estos sí que anidan en su cuerpo el virus mortal que tanto amenaza a los humanos. Así que, cuidado, extremen las precauciones y sigan al pie de la letra los consejos de médicos y científicos. Estamos plenamente en sus manos.- JT

viernes, 6 de marzo de 2020

Quielo llegal solo y bolacho a casa, y sin colonavilus

Corto y sencillo entremés sobre un tema de actualidad
     ¡Quielo llegal solo y bolacho a casa!, gritaba hoy don Gerva en una noche fría y de plenilunio, caminando en eses por una de las calles más estrechas del pueblo. Cuando lo vi de esa guisa, me entró pánico. Inclinaba tanto su cuerpo, daba tan grandes bandazos, que ante el temor a que diera con las narices en el suelo empedrado lo cogí de un brazo y, como pude, lo arrastré hasta un banco cercano.  Me costó Dios y ayuda sentarlo. Apestaba a vino. Sus brazos caían a lo largo del cuerpo balanceándose, como si quisiera emprender el vuelo. Una vez sentados los dos, traté de hacerle recuperar la lucidez, primero con palabras y, como no reaccionaba, le di un par de sopapos. Abrió sus ojos y mirándome fijamente me espetó:
--¡Homble, Temes, está usted aquí, no sabe cuánto me aleglo!
--Pero don Gerva, ¿qué ha bebido? Está borracho como una cuba, no se tiene en pie.
--¿Bolacho yo?, ¡quiá, quiá! Me ha embolachado una señola, esa que es la mujel del Iglesias, el don Pablo; me ha embolachado con su ployecto de ley contla el machismo. ¿Me oye, Temes?, me he quedado taltamudo, no me salen las eles de tanto bebel.
--Las erres, quiere usted decir.
--Bueno, ¡pues sí! Dice la moza que va proponel a los diputados una ley contla el machismo y…. ¡oiga!, ¡ji,ji,ji!, con el eslogan de sola y bolacha, quielo llegal a casa, ¡ji,ji,ji!
–Pues a mí, don Gerva, no me hace gracia. Que las mujeres vayan borrachas a casa a nadie le puede gustar.
--Pues clalo que no. Yo tampoco quielo que sea así, pol eso me embolaché y me voy a casa pala vel cómo funciona el eslogan, ji,ji,ji! Mile, estoy hasta el culo de que me tomen el pelo, ¿sabe usted? Tengo muchos años y a mí no me malean con tanta cholada.
--Quiere decir que no le marean con tanta chorrada.
--Justamente… y mire, glacias a su ayuda me estoy recuperando, me salen las erres. Mejor, porque si no la gente se iría de mi lado al oírme hablar. ¡Uy, un chino! ¡Madre, el coronavirus! Y escaparían como galgos tras huidiza perdiz.
–En definitiva, dígame por qué se ha puesto usted así, persona seria y honorable, don Gerva, caminando borracho por la calle, hablando medio en chino, balbuceando el eslogan de la señora Montero.
--¡Eso, el eslogan! ¿No le da risa? Las feministas nos amenazan con implantar una dictadura matriarcal usando argumentos que espantan o hacen reír. Quieren tener el poder absoluto, despreciar al hombre, y no te opongas, porque son capaces de castrarte, ya hablan de cortarle los huevos a los violadores cuando salgan de prisión. Usted es un hombre culto, no me decepcione, no me diga que no. Quieren volver a culturas antiguas, al poder soberano de las amazonas, aquellas guerreras que odiaban a los hombres, descritas por Plutarco, dominantes y expertas en el manejo del arco. Hoy no usan arco ni flecha, pero algunas, como las feminazis, son de temer. Embaucan al gobernante para conseguir sus fines supremacistas. Usan todas el mismo argumentario, como muestra de su férrea unidad frente al hombre, frente al machote, como dijo el Errejón.
--Sí don Gerva, el eslogan es ridículo, de cómic. No sé cómo a una persona que se  presume preparada y culta para ocupar un alto cargo llega a proponer semejante tontería. Además, se incita a la borrachera, al despelote, al nihilismo, a la ausencia de valores. Aquellas letales amazonas de la historia parece que no existieron. Las actuales, la llamadas feminazis, las tenemos entre nosotros.
--Pues mire Temes, si a estas amazonas del siglo XXI añadimos las pestes que nos invaden, como el expansivo coronavirus, aviados vamos. Confío en que todo esto sea pasajero y las aguas vuelvan a su cauce, porque de no ser así el mundo entrará en una etapa de desenfreno que a saber a dónde nos llevará.
--Sí don Gerva, vamos a esperar a que las aguas vuelvan a su cauce. Ya conoce el refrán. Dejemos que sea el tiempo el que coloque las cosas en su sitio.
--Tenga buena noche, Temes.
--Hala, don Gerva, a descansar, que mañana volverá a amanecer.
Medio repuesto de su borrachera, mi respetado amigo camina con paso vacilante hacia su domicilio. A poco de iniciar la marcha un gato negro atraviesa raudo la calle, don Gerva se vuelve, mira hacia mí con gesto dubitativo, se acerca luego a la puerta de madera de una casa y da en ella un par de golpes, suaves, para no despertar a sus moradores. Finalmente, prosigue la marcha. Tocó madera. Ya podrá dormir tranquilo.-JT

jueves, 27 de febrero de 2020

Coronavirus, pestes, masas y separatismo, cóctel letal

¿Teme usted al coronavirus? En China hay ya varios miles de muertos por esta enfermedad que amenaza con pasar de epidemia a pandemia. O sea, que podría a extenderse por todo el planeta. Tal como van las cosas, parece que desde la peste de Atenas ocurrida cuatrocientos años antes de Cristo no ha habido nada igual. ¡Qué sofoco! Regreso de tierras lejanas y me encuentro con un panorama inquietante en este país de las desdichas: alarma por todas partes, mascarillas; gentes recluidas en casas y hoteles; tiendas de alimentación desabastecidas; televisiones, radios y periódicos advirtiendo en sus noticias de que una nueva epidemia invade el mundo; sanchistas y podemitas tratando de complacer a ingenuos separatas en reuniones de alto nivel de Estado; gritos y aplausos en las Cortes, tractores por las calles de ciudades y pueblos… Pero, ¡por Dios!, ¿qué ocurre? ¿Quién dejó a ese virus huir de su jaula? ¿Los murciélagos, las serpientes, los monos, los científicos chinos del laboratorio de Wuhan…? No sé si algún día lo sabremos, pero sospecho que no va a ser así.

Pestes letales
No haga el ridículo. Viva tranquilo
Foto: Anthony Wallace.  AFP
A lo largo de la historia de la humanidad las pestes acabaron con muchas vidas. Millones de seres murieron víctimas del ataque de microorganismos que entraron en sus cuerpos, invadieron sus pulmones e infectaron su sangre. Lo cierto es que cantidades ingentes de almas y cuerpos se fueron al carajo por falta de higiene, por nula o escasa prevención, y por desconocimiento de la fuerza letal de unos organismos invisibles al ojo humano. Mas hoy en día sorprende que si el hombre ha alcanzado grandes logros en materia cibernética, pongo por ejemplo, consiguiendo reproducir en máquinas o robots lo que solo los seres vivos pueden hacer; si ha puesto astronautas en órbita; si avanza día a día en la exploración del material genético; si defiende el Big Bang como la gran explosión creadora del universo, la existencia de agujeros negros, y nuestro destino ligado al fatal cambio climático, si hace todo esto, ¡oh mein Gott!, ¿por qué se muestra incapaz de liquidar a unos malditos patógenos que a diario nos acechan, entran sin permiso en nuestras vidas, se apoderan de nuestras células y acaban con nosotros? ¿Qué está pasando? Pues parece, al menos de momento, que somos incapaces de exterminarlos.

El coronavirus no es un microorganismo noble como algunas bacterias beneficiosas, sino un virus letal. Actúa de manera premeditada, infame, contra nuestra integridad física. Sufre mutaciones, o sea, cambios en el ADN. El corona va de dañino, como el ébola, la gripe asiática o la española. Pero dudo si su capacidad letal es tan fuerte como la alarma que los medios lanzan diariamente en sus noticias, anunciando nuevos casos de enfermedad, más muertes, reclusiones de personas afectadas, etc., creando en la gente preocupación y miedo ante lo que pueda pasar.

Manipulación de las masas
¿Recuerdan la expansión del SIDA por el mundo en los años ochenta, enfermedad procedente, según nos dijeron, de los orangutanes? Pues acabó con más de veinte millones de personas. ¿Y la peste negra, que en el Medievo fulminó a millones de seres humanos en poco tiempo? ¿Y el sarampión, y la viruela…? En España ya se empieza a ver gente con mascarilla, no sé si la llevan por miedo al virus o como continuación del carnaval, tengo mis dudas. Aunque la situación nos va a servir de prueba sobre el comportamiento de las masas manipuladas por agentes nocivos; masas fáciles de asustar o enervar, muchedumbres obedientes al líder omnipotente o a troikas perversas, como antaño ocurrió con el comunismo soviético, con sus asesinatos masivos, sus checas, sus terribles gulags de trabajo y muerte, o con el nazismo de los holocaustos, inhumano, terrible, capaz de acabar con millones de personas indefensas.

Una y otra ideologías son como los virus: se desarrollan, mutan y acaban invadiéndonos. Entran en mentes serviles, incultas, fáciles de dominar, para convertir a sus poseedores en pobres y esclavos. Se transmiten a través de la propaganda y la mentira, el miedo y la amenaza. Vean si no el curso del separatismo catalán, al que el actual Gobierno da carta blanca en reuniones de Estado. Palabras, palabras y palabras, como si los actos delictivos se resolvieran hablando. Es como si pretendiésemos acabar con el coronavirus en una mesa de diálogo y no con la aplicación de medidas que neutralicen sus efectos letales. A los virus hay que combatirlos con vacunas y terapias. A los gobernantes que delinquen, con la ley. No cabe otra opción, por mucho que se empeñe el señor Sánchez y las ministras que le acompañan en hacerlo a su manera.

Así pues, a disfrutar del sol y de la buena cerveza de barril (recomiendo Estrella Galicia), queridos lectores. No se dejen inquietar en exceso por el corona. Pronto aparecerá alguna vacuna que acabe con la peste de Wuhan y llene las arcas del laboratorio productor. Dirija también su atención a la otra peste, a la de la desintegración de la unidad de España.Y más cuando su resolución está en manos de políticos de dudosa fiabilidad. Los diálogos a puerta cerrada pueden ocultar trampas, así que habrá que tener cuidado de no caer en ellas.- JT

sábado, 7 de diciembre de 2019

Las Cortes: El esperpento de una toma de posesión

      Los políticos veteranos del PSOE no se han dejado contaminar por independentistas y podemitas. Defienden con firmeza el ideario socialdemócrata que los llevó al poder. Unos lo hacen de manera recatada en sus  opiniones; otros, claros como agua limpia, se oponen con contundencia a unos pactos que pueden hacer mucho daño a un partido de afianzada tradición democrática. Es el caso de Alfonso Guerra, exvicepresidente del Gobierno con Felipe González. Tranquilo y seguro en sus afirmaciones, este político recurre a veces a la ironía para dar leña a quienes, ingenuos, ineficaces o movidos por una irrefrenable ambición, tratan de recuperar el poder perdido aunque sea pactando con el diablo.
Alfonso Guerra en la Cope
      
      No es precisamente al diablo a quien se refirió Guerra en unas recientes declaraciones a la Cope. Más bien avisó al personal de su partido del peligro que supone cogobernar con quienes desean destruir la unidad de España. Y, además, en sociedad con Podemos, dirigido por un líder parlanchín, cautivador de ingenuos, pero ya en posesión de una biografía comprometida. 

      Iglesias no oculta su proyecto filocomunista ni su apoyo a los rebeldes catalanes y vascos. Para mí que en la aplicación de su estrategia en busca del poder sigue los consejos del escritor francés nacido en Berlín, Estephane Heseel, expuestos en su libro ¡Indignaos! (Indignez vous). Hessel anima a los jóvenes a llegar al Gobierno de una nación respetando los cauces legales, no de manera revolucionaria y violenta. Pues bien, el camino emprendido por Podemos parece ser ese, pero mezclado con un pretendido deseo de implantar en la sociedad española un régimen similar al de la Cuba castrista o al de la Venezuela bolivariana. Aunque hay que matizar que Hessel no era comunista, sino defensor a ultraza de una juventud lacrada por el desempleo y un futuro desesperanzador.

Sesión constitutiva de la XIV legislatura  (RTVE)
Con granadas (¡bum!) no se juega
      Guerra dijo que un gobierno de PSOE y Podemos con el respaldo de los separatistas sería como dar a los niños una granada explosiva para jugar con ella. Alertó, pues, de un claro peligro. Vino a manifestar que España acabaría como la casa de tócame Roque, o sea, que riñas y alborotos entre gobernantes y adláteres estarían a la orden del día en un país anárquico y socialcomunista. También afirmó algo bastante evidente: hay demasiados adolescentes dirigiendo la política y muchos egos que no caben en una habitación. Inmadurez, diría yo.

Inmadurez y esperpento
      Y ahí voy. Hay inmadurez en los jóvenes, sí, pero además hay mala milk en los que no lo son tanto. Porque las fórmulas ridículas, irrisorias, incluso amenazantes algunas de ellas, empleadas para jurar o prometer el cargo en las Cortes, auguran una legislatura en la que el esperpento y el desprestigio del mayor órgano de representación popular van a estar presentes. Tal vez sea esto lo que algunos (as) persiguen, tal vez la legislatura dure poco, pero su comienzo ha sido espectacular e inverosímil. Más de treinta parlamentarios dijeron lo que les vino en gana en el momento de comprometerse a acatar la Constitución, sin que nadie, ni siquiera la presidenta Batet, pusiera freno a tanto desatino.

      Lo exija o no el reglamento de las Cortes, la seriedad en estas ceremonias, y el respeto a los ciudadanos, deben ser cuestiones inalterables para evitar que un órgano representativo de ese nivel  se convierta en escenario de payasos y funambulistas. Mal vamos sí los conjurados contra la Carta Magna siguen en la línea de sus necedades, o si persisten en su andadura hacia un separatismo inviable, hacia ese fata morgana del derecho a decidir, un espectro ilusorio que nunca se podrá hacer real mediante comportamientos sediciosos en un país democrático como España.- JT

viernes, 29 de noviembre de 2019

Guantazo de Lambán a sus socios catalanes


Javier Lambán (PSOE Aragón)
¡Menudo guantazo les ha dado Javier Lambán a sus colegas de partido! ¡Toma, Iceta; toma, Pedro, a otro con ese cuento!, es la frase que parece desprenderse de las declaraciones del presidente de Aragón. Las cosas claras y el chocolate espeso, que diría un castizo andaluz. Pues bien, el señor Lambán rechaza la propuesta del PSC de declarar nación a Cataluña. Ego dixit: El contenido de la palabra nación es siempre equívoco. Y está en la cierto. Pero, además, hay trampa en la propuesta de los socialistas catalanes, pues sus dirigentes sostienen que el término lo usan en sentido estrictamente emocional y cultural, cuando en realidad puede tener consecuencias jurídicas que podrían destruir la unidad de España. Las declaraciones de Lambán son todo un guantazo, repito, a quienes acuciados por la premura de formar gobierno interpretan a su manera las consecuencias jurídicas de llamar nación a una comunidad autónoma con aspiraciones de independencia.

El socialdemócrata Javier Lambán sabe bien lo que dice. No es jurista, pero sí hombre culto y bien formado en universidades de Barcelona y Zaragoza. Posee el título de doctor cum laude en Historia, por lo que tiene autoridad para que su opinión sea valorada. Por el contrario, quienes pretenden dar el estatus de nación a los secesionistas catalanes (y de rebote a vascos y gallegos) carecen de capacidad para hacerlo y de entendederas que les lleven a saber qué podría pasar si tal estatus fuese reconocido y aceptado por el Gobierno. La propuesta procede de los llamados sanchistas, políticos que llegaron a ocupar puestos de responsabilidad superiores a sus conocimientos y criterios. Personajes así los hay en todos los partidos, en unos más que en otros, pero en especial en una izquierda dirigida por personas de escasa formación cultural y jurídica. Antes de iniciar el baile debían estudiar a fondo la propuesta para que no nazca nula desde su planteamiento.

Miquel Iceta (ABC)
Lambán también afirmó que la declaración de Cataluña como nación va indisolublemente ligada a que tenga consecuencias jurídicas y políticas que la acaben convirtiendo en un Estado. Es más, añade que un socialdemócrata no puede compartir la proposición de construir naciones en un país (España) que tiene una Constitución magnífica, envidiable, con una historia en la que la unidad, como sinónimo de igualdad de derechos de todos los españoles, está muy fundamentada.

En fin, algún día los españoles tendremos que agradecer a gobernantes sensatos y juiciosos como este socialdemócrata zaragozano su defensa de la integridad de nuestro gran país. Ayer mismo, los vascos acordaron avanzar en la autodeterminación. Nada nuevo. Unos y otros, txistu y tamborí, tienen vasos comunicantes para relacionarse de modo incógnito. Parece claro que los vascuences esperan al resultado del independentismo catalán para seguir por la misma senda. Lo grave es que nadie frena la amenaza: ni el tan cacareado Estado de Derecho, ni la Justicia. Preocupa más el qué dirán otros países sobre nuestra democracia.- JT

lunes, 4 de noviembre de 2019

La revuelta de los pijos y pijas separatistas

      Al regreso de un largo viaje por tierras de la Occitania me encuentro con un penoso espectáculo en Cataluña: fuego en calles y autopistas, algaradas, insultos, enfrentamientos violentos contra Mossos y Policía Nacional, y todo esto mientras políticos y asociaciones autodenominadas culturales animaban a los revoltosos a seguir manifestándose. ¡Pobre Cataluña! ¿Se merece tal estado de violencia e incertidumbre? Las revueltas de esos desalmados que ocultan sus caras, jóvenes en su mayoría, mozos y mozas, da igual quien quema, insulta, incendia o pega; esas revueltas, digo, las protagonizaban activistas de procedencia burguesa en su mayoría. Son los ninis, los hijos de papá, que no dan golpe. Van a la universidad a justificar que hacen algo, pero ni estudian ni trabajan. Viven de las rentas de sus padres, mejor o peor, pero viven. Son los popularmente llamados pijos. 

(Foto: Telemadrid)
      En los levantamientos de Barcelona contra el orden y la seguridad de los demás, policía incluida, no había trabajadores. No eran obreros, sino ninis, quienes quemaban barricadas, pillando cuanto encontraban a su paso, asaltando establecimientos, dañando seriamente el mobiliario urbano y, por si no fuera suficiente, destrozando vehículos y escaparates. Los trabajadores tienen un criterio más racional y práctico que los pijos. Van a lo suyo, a defender a su empresa y a luchar por el bienestar de su familia y de los demás.

      Los pijos revoltosos y cobardes que vi en TV ocultaban sus caras con capuchas, pañuelos y pasamontañas; vestían ropa de marca y, para demostrar fortaleza y deseos de causar daño, usaban contra las fuerzas del orden picos, piedras, mobiliario urbano, cócteles Molotov, ácido y hasta fuegos artificiales, con el pretendido deseo de derribar helicópteros. Son los fieles herederos de la educación recibida de sus abuelos, padres, profesores y gobernantes de mentalidad separatista. Fueron instruidos en el desprecio a los demás españoles y a la misma España, en el odio hacia todo lo que es o suena a español o a su historia. ¡Mentecatos! Se creyeron a pie juntillas las mentiras de los líderes políticos y sociales sobre la viabilidad de una Cataluña separada de España, pero integrada en la Unión Europea. Solo un tonto podía tomar por cierta tan fútil promesa. Ahora, pues, les toca apechugar con las consecuencias.- JT

lunes, 3 de junio de 2019

Desafiar el riesgo, el valor social más apreciado

Paso de Mahoma. Revista Oxígeno
La masificación lo invade todo. Llegamos ya a unos niveles de estupidez del grado ABO, que para los franceses es algo así como de extrema dificultad. La valía de la persona no se mide hoy por su capacidad intelectual, por su formación y comportamiento, ya no. Hemos pasado de lleno a la fase testicular, tan hispánica como grotesca. El huevo como sinónimo es el factor clave en la medición de la capacidad humana, de su valor como persona dentro del entramado social. Usted puede ser un hombre culto, tolerante, sociable, amable, humilde, generoso, pero, si carece de potencia testicular, olvídese de ser reconocido socialmente como persona admirable.
          En los últimos años esa potencia se ha hecho determinante para un número cuasi infinito de ciudadanos. Ideada y extendida por empresas turísticas, alcanzó pronto un alto número de participantes ávidos de destacar socialmente por la capacidad de sus gónadas. Este nuevo estilo de despunte social está de moda desde hace años. Y se extendió por todos los campos de las actividades de riesgo. Hoy tiene presencia habitual en el montañismo, la espeleología, el barranquismo, rafting, puenting y otras aventuras. Si usted visitaba antaño, en feliz sosiego, una montaña emblemática, olvídese de disfrutar hoy de ella de la misma manera. Lo más normal es que se encuentre como en un vagón del metro de Madrid, Berlín o Barcelona a hora punta.

Gregarismo humano
         Los aficionados de toda la vida a los deportes de riesgo hemos venido observando con justificada preocupación cómo una y otra vez nuestras queridas montañas se iban poblando de gentes que, como rebaños de ovejas, seguían fielmente a su guía y pastor. En Alpes, ya en los años setenta, llegué a ver ringleras de turistas subiendo por las heladas rampas del Mont Blanc, rebasado el Goûter, en riguroso desfile procesional, atentos a las indicaciones del primero de la fila. Pronto comenzó a extenderse la masa humana a las principales cumbres de la cordillera alpina. La himaláyica parecía resistirse a invasiones, pero, poco a poco, con el apoyo de empresas internacionales de turismo, acabó también en un caos similar.
Everest. National Geographic
          Recientemente, más de doscientas personas esperaron en la arista final del Everest a tener expedito el acceso a la cima. Algunas murieron. Subían siguiendo a expertos alpinistas a sueldo de empresas de turismo internacionales. Casi de manera simultánea se registró una escena similar en el Aneto, de cumbre aragonesa, robada ocasionalmente por un necio separatista que la incluyó en su plan de Países Catalanes, como si en esas hermosas montañas oscenses fuera el catalán idioma común. Tuvo que ser un suecano, Joan Fuster, de mente febril y estrecha, quien inventara ese territorio ficticio con la intención de borrar la realidad histórica y geográfica de las regiones que proponía incorporar.
          Pero sigamos en la montaña. La foto de decenas de turistas en el Puente de Mahoma, paso final para pisar la cumbre del Aneto, es tan patética como la del Everest, salvando las distancias en altura, magnitud y dificultad entre ambas cimas. ¡Qué horror! La cantidad de basura que se acumula en estas concentraciones deteriora el medio vital. El riesgo de accidente persiste, pero más aún cuando se ataca el objetivo de manera masiva. Está visto: para destacar socialmente hay que echarle güevos. La cultura y la educación son poca cosa comparadas con el Paso de Mahoma o la terrorífica arista del Everest. Todo es cuestión de testosterona. Cuanta más tengas, mejor valorado serás socialmente.- JT

jueves, 30 de mayo de 2019

Rebelión, sedición, los vídeos prueban la realidad

        Si había dudas sobre la rebelión en Cataluña del uno de octubre de 2017, nos las acaban de despejar. Ha sido en la sesión del juicio del Procés en el Supremo relativa al visionado de vídeos grabados ese día y anteriores. Fiscalía y Abogacía del Estado por una parte, y los letrados de las defensas por otra, mostraron sus pruebas visuales sobre el transcurso de esa triste jornada electoral de infausto recuerdo. Los acusadores, para probar la rebelión y la sedición; las defensas, para aportar testimonios visuales de lo que estiman algo así como ataque con violencia al pueblo de Cataluña.

¡Vaya, vaya!, pues miren ustedes qué metedura de pata de las defensas porque, en mi modesta opinión, lo que iba a ser testimonio en favor de la absolución se convirtió en prueba de rebeldía de una parte del pueblo catalán contra el orden establecido y, en especial, contra unas fuerzas de seguridad que estaban cumpliendo mandatos judiciales. En esa serie de duras imágenes pudimos ver, en un vídeo de la acusación, a los señores Jordi Sánchez y Jordi Cuixart exhortando a la masa a votar en el referéndum ilegal de autodeterminación y a oponerse a quienes trataran de impedirlo. Eso sí, pacíficamente, cantando, sonriendo, levantando los brazos y moviendo las manos en señal de paz e inocencia. En la misma línea de actuación de los Jordis se expresó en escena pública la señora Forcadell, alentando a las multitudes a votar.
        Después de ese y otros vídeos nos pasaron los aportados por las defensas. Una tras otra contemplé atónito las escenas con la que los letrados pretendían demostrar que nadie se rebeló contra las fuerzas del orden, sino que fueron estas las que atacaron a los sufridos votantes. Masas humanas rodeaban a policías y guardias civiles, les gritaban de todo: “Fuera fuerzas de ocupación, asesinos, fascistas, españoles de mierda, hijos de puta...” A todo esto, esas multitudes se situaban fuera y dentro de los centros de votación para impedir con sus cuerpos y ademanes la entrada de la fuerza pública. La paciencia de aquellos servidores del orden era inmensa, parecía infinita. Tardaron bastante en dispersar a las masas rebeldes y vociferantes que les cerraban el paso de pie o tumbadas en el suelo.

Palo y tentetieso

        Entre gritos y chillidos histéricos, insoportables para cualquier oído humano, comenzaron a despejar como pudieron las entradas a los respectivos centros de votación. Tras largas esperas y avisos desoídos se llegó en algunos casos al palo y tentetieso. No parecía haber otra opción. Retiraban por la fuerza a una persona del compacto tumulto, y esta, con todo descaro, volvía presta al mismo lugar.
        Las defensas han querido mostrar con sus vídeos evidencias de que no hubo rebelión. Pero al menos yo no he picado, he podido verlos por televisión y me ha quedado claro que las multitudes de ciudadanos independentistas, hostigadas por sus líderes, no solamente se rebelaron contra quienes cumplían órdenes judiciales sino que, además, de una u otra forma, les hicieron frente para impedirles cumplir la ley. Y los Mossos, ¿dónde estaban; por qué no despejaron el paso a sus compañeros de la Policía y la Guardia Civil para que pudieran entrar en los colegios electorales y cumplir la orden encomendada?

Los encausados por el procès repiten e insisten en la actitud pacífica y democrática de la gente y de los mossos. Interpretan las leyes a su modo y manera, desobedeciendo presuntamente los mandatos de los jueces. Esa es su limpia democracia, bien distinta a la de la España a la pertenecen, refrendada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Democracia, libertad y garantías procesales definen la España actual, la que reconoce la Unión Europea, mientras los separatistas catalanes tratan por todos los medios de ensuciarla con alevosía, publicidad y actos violentos como los citados del uno de octubre. Si tan grandes son sus deseos de pacifismo, civismo, libertad y democracia, no entiendo cómo no protestan por la actuación de unos Mossos que ayer mismo usaron sus porras a discreción para dispersar a un grupo de manifestantes opuestos a un desahucio. ¿Lo vieron en la tele? Pero, claro, es otro cantar.
        Fiscalía y Abogacía del Estado concluyen sus peticiones con distintos delitos. La primera solicita del Alto Tribunal la pena de rebelión para los acusados, mientras que la Abogacía, dependiente del Gobierno, la rebaja a sedición. Sea una u otra, lo importante es que la sentencia sirva de ejemplaridad para que en el futuro los separatistas dejen de menospreciar al país al que pertenecen y acaten la ley.- JT

sábado, 18 de mayo de 2019

Die Linke hace el ridículo atacando a España

          Este sí que es un circo. Tiene fieras, acróbatas, malabaristas y hasta payasos. Lo ha montado el partido alemán Die Linke (La Izquierda) en el Parlamento de Berlín. Presentó una propuesta de moción en el Bundestag para exigir observadores internacionales en el juicio del Procès; obligar a España a que respete el Estado de Derecho y los derechos fundamentales de los procesados; ofrecer asilo en Alemania a los catalanes separatistas perseguidos por rebelión, y pedir la intervención del gobierno de la señora Merkel en el proceso independentista de Cataluña. Ponen en tela de juicio nuestra Democracia y nuestra Justicia.
          La propuesta causa risa. Estos comunistas y socialistas agrupados en Die Linke son como leones en busca de presa: rugen ansiosos de popularidad. No tienen reparo en dañar con acrobacias y malabarismos mendaces a un Estado hermano. Convierten su pretendida seriedad democrática en payasada impropia de políticos respetuosos. Y digo esto, porque la proposición de esa izquierda alemana es un infundio en toda regla. Es subjetiva y sectaria y se ve en ella la mano de los separatistas catalanes. Me pregunto cómo un partido con representación parlamentaria llega a conclusiones tan poco solventes, falsas, sobre España.
          Comunistas de la desaparecida República Democrática Alemana y socialdemócratas resentidos forman parte de esa formación de izquierdas. Que ellos pretendan darnos lecciones de democracia, libertad y justicia es irrisorio y hasta grotesco. Ya quisieran poder disfrutar de nuestras libertades y derechos, de la limpieza de nuestra justicia. Aquí, en el país que Die Linke denigra con acusaciones despreciables, respetamos la libertad de expresión hasta en aspectos ignominiosos. Pero eso no quieren saberlo. ¿Conocen nuestra historia? ¿Saben qué ha sido y es Cataluña dentro del Estado Español? ¿Están al día en el adoctrinamiento aplicado a la sociedad catalana, para animarla al independentismo primero, y después al enfrentamiento, según ellos pacífico y armado de flores, brazos en alto, cantos y aplausos? Sus fuentes no les han contado cómo una parte de esa sociedad desobedeció leyes y mandatos del Tribunal Constitucional, con la intención de que prevalezca el deseo de volem votar, expresión repetitiva, tediosa e insoportable por su reiterado uso. Ni le han contado cómo las turbas, espoleadas por sus líderes, hicieron frente a las fuerzas de seguridad con barreras humanas, escupitajos, golpes, resistencia, amenazas e insultos como los de hijo de puta, asesino, etc.

Manipulación de la realidad
         ¿Verdad que si a usted, político de Die Linke, le llaman hijo de puta y asesino, y además le escupen, iría a denunciar a sus agresores ante el juez? Los separatistas procesados no son presos políticos, por mucho que quieran repetirlo. Están siendo juzgados por cometer presuntamente los delitos de rebelión o sedición, malversación de fondos públicos y desobediencia. Y si al final queda probada su culpabilidad, caerá sobre ellos todo el peso de la ley por mucho que los sociocomunistas alemanes se empeñen en impedirlo. No intenten hacernos creer que el Sol gira alrededor de la Tierra o que Adán y Eva mordieron la manzana, porque nosotros no hemos llegado a ese nivel de credulidad. Ustedes, sí. Ustedes han picado como pardillos, manipulando una realidad evidente: la del funcionamiento claro y limpio de la democracia en España. Y por ende, de su justicia.
          Solicitar mediación internacional es pura comedia de Molière. Si quieren ver y comprobar el limpio y justo desarrollo del juicio del Procès, para intervenir luego donde nadie les ha dado vela, lo tienen fácil, no es necesaria la presencia física de terceras personas en el Tribunal Supremo. Sigan el curso de las sesiones por la televisión pública española, canal 24 Horas, o por la web del citado tribunal. Están al alcance y a la vista de todos. Por el contrario, ustedes ocultan la realidad de hechos y situaciones y la identidad de sus informadores. Se les ve el plumero al ocultar las fuentes, cuando lo honrado sería citarlas en la proposición, a pie de página, con este simple texto: Información facilitada por independentistas catalanes. Así Die Linke tendría al menos credibilidad y no haría el ridículo ante millones de españoles y europeos.- JT

lunes, 29 de abril de 2019

El CIS acertó: gana el PSOE, se hunde el PP

        El CIS acertó. No había visto yo hasta ahora un pronóstico tan preciso como el de la macroencuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas que dirige el socialista señor Tezanos. Clavó, aunque haya sido por abajo, los resultados de las elecciones generales. En la horquilla de escaños que daba a cada partido se adjudicaban como mínimo 123 diputados al PSOE y 66 al PP. Ciudadanos sobrepasaba claramente a Podemos y entraba Vox por primera vez en el Congreso de los Diputados Y así fue. Ni uno más ni uno menos. Ahora queda claro que Tezanos no intentaba favorecer al PSOE con unos resultados que parecían estimular el voto de la derecha ante el temor a perder las elecciones. La encuesta fue tan verdadera y vistosa como cola desplegada de pavo real. No hubo engaño ni intencionalidad de favorecer a su señor.

Sánchez aplaude su victoria (El Confidencial)
    Generalmente, cuando se aproxima la jornada de votaciones, los partidos prefieren obtener en los sondeos mayorías dudosas con las que activar la participación de los votantes. Si uno ve garantizada la victoria de su partido, pues no vota, cree que hay margen suficiente para ganar. Por eso opinaba yo, en una entrada anterior, que aquel sondeo del CIS favorecía la participación del centro y la derecha al darle al PSOE la cifra rotunda de 123 escaños y anunciar el hundimiento del PP. Ahora toca esperar a ver qué dirección toman los ganadores en sus pactos a derecha e izquierda. No es nada fácil gobernar un país de tantos contrastes como España. Por un lado, liberales y conservadores aprietan fuerte y no parecen dispuestos a renunciar a sus proyectos. Por otro, la mermada izquierda apura y exige participación en el gobierno, mientras catalanes y vascos independentistas se hinchan como globos tras los respectivos avances en escaños.
        Los conservadores se hundieron en el Congreso y en el Senado, en el País Vasco y en Cataluña. Y en mi opinión, varias razones propiciaron la derrota. Una ha sido el exceso de atención hacia Vox como temido depredador de votos populares. Otra, el giro del PP hacia una derecha recalcitrante, encarnada por el señor Aznar. Casado tiene también en parte responsabilidad directa en su fracaso. No se debe machacar una y otra vez al adversario con argumentos repetitivos e incluso insultos; no se debe afirmar y presumir de que uno se siente presidente de España cuando no se tienen todas las bazas; no se debe repetir de forma abusiva la intención de aplicar el artículo 155 en Cataluña, cuando la partida aún no ha terminado. Todas estas y otras actuaciones hacen más dura la caída.
        En fin, los ciudadanos españoles no están para escuchar amenazas, presenciar sobresaltos y oír insultos. Tal vez el PP pueda recuperar su grandeza como partido cuando regrese a los lugares de los que nunca debió salir: el centro, la seriedad y las buenas formas en su hacer y decir. Y sobre todo, deberá recuperar el liderazgo del liberalismo sin perder de vista costumbres, tradiciones y hechos históricos. Si Vox quitó al PP votos por la derecha, como así parece ser, Ciudadanos lo hizo por el centro entre aquellos electores desencantados con el comportamiento del PP, en el que la corrupción y luchas intestinas jugaron roles indiscutibles.

“Prodigios", de TVE, elección final 
        El programa Prodigios emitido por TVE han tenido dosis de injusticia. Se dio la circunstancia de que la totalidad de niños y niñas participantes estaban a un nivel artístico muy difícil de valorar. La eliminaciones fueron tremendas para los protagonistas y también para el espectador. Cada uno en su especialidad, danza clásica, canción lírica e interpretación instrumental, mostraron su alta valía e incluso virtuosismo ante un jurado de lujo compuesto por Ainhoa Arteta, Nacho Duarte y Andrés Salado.
Parejo, Infante y el ganador Ramos (RTVE.es)
        Llegados a la final, había que elegir a un solo ganador. No sé quién ideó el programa, pero exigirle al jurado decidir entre un bailarín, un cantante y un músico, todos niños y niñas prodigios, era poco menos que colocarlo en un potro de tortura. Le dieron el premio a Saïd Ramos, un adolescente que danza con la habilidad, el frescor y la dulzura de una mariposa, premio muy bien merecido. Pero los otros dos finalistas, uno virtuoso del violín, el otro intérprete de canción lírica, de voz angelical y de buena afinación y timbre para su edad (nueve años), se quedaron a la puerta de la elección. El ganador recibió veinte mil euros y un curso de perfeccionamiento intensivo en la Universidad Alfonso X El Sabio.
        En mi opinión, hubiese sido más justo premiar en cada especialidad, porque elegir ganador entre tres modalidades de arte tan diferentes es poco menos que pedir peras al olmo y mezclar churras con merinas. Claro que, para no meter en tal aprieto al jurado, los organizadores dejaron la decisión final en manos del público. O sea, que no pudimos conocer las razones de la elección ni el número de votos, ya que la votación fue anónima. Nos quedamos sin saber por qué consideraron al bailarín mejor artista que al Sängerknabe Raúl Parejo o que al virtuoso violinista Jaime Infante. Cosas de la tele.- JT

miércoles, 24 de abril de 2019

Tensos y acalorados debates electorales en televisión

Mal vamos. España no se merece candidatos del nivel de los púgiles políticos que el pasado martes compitieron por ganar el Gobierno. Los he visto agresivos, insultantes, groseros a veces, mentirosos otras, y todo el tiempo cargados de una tensión expresiva que los españoles no nos merecemos. Tras el agitado debate de la noche anterior en TVE, esperaba yo que en el segundo round verbal de Antena 3 hubiese más seriedad, menos groserías, algo de tranquilidad y sobre todo clase en estas personas que tienen ante sí el importante cometido de dirigir España. Pero fallé en mi presentimiento, porque los cuatro participantes volvieron a enzarzarse en acusaciones mutuas, mostrando un tono agrio y una actitud distante (1).

Los cuatro candidatos. Diario AS
Si tengo que hacer una valoración por candidato debo admitir que tanto el señor Rivera como el señor Casado fueron los más contundentes y claros en sus intervenciones. Rivera recurrió a tretas estudiantiles al poner sobre el atril de Sánchez su tesis doctoral y desplegar un rollo de papel con los casos de corrupción del PSOE. El día anterior había hecho algo similar, mostró una foto enmarcada del presidente y Torra en La Moncloa. Este joven político, locuaz e inquieto, entusiasma a muchos votantes cansados de los bandazos ideológicos del PP y de la deriva hacia no se sabe dónde del PSOE sanchista. Por su parte, el señor Casado, discreto en el round de TVE, hizo uso en Antena 3 de su lado más demoledor, destapando las incongruencias y falsedades del aún presidente. Con la indirecta de la muñeca rusa tuvo un rasgo de originalidad al atribuírsela a Sánchez y descubrir lo que había dentro de ella: independentistas, podemitas, Bildu, Otegi, etc.

La sorpresa nos la dio el señor Iglesias al volver a la inveterada expresión de cabreo que le caracteriza, frunciendo el ceño al hablar. Y, ¡oh sorpresa!, una y otra vez exhibió un ejemplar de la Constitución que él desea transmutar, para recordarnos los artículos que contiene sobre derechos de los españoles a vivienda digna, trabajo, educación, etc. Exhibió, digo, la Carta Magna en cuyo texto se consagra a España como un Estado social y democrático de Derecho y al Rey como Jefe del Estado y símbolo de unidad y permanencia. En el segundo debate el señor Iglesias fue aún más sorprendente al erigirse en árbitro de la trapatiesta de sus compañeros de plató, a los que llamó al orden y les pidió calma, pues los señores Casado, Sánchez y Rivera discutían duramente.


Solo palabras
El señor Sánchez mantuvo distancias y se mostró impreciso en todas las intervenciones. Dio la sensación de no tener respuesta a las preguntas de los competidores. Parecía ignorar los temas que le planteaban. Para defenderse de las acusaciones de los otros tres candidatos, exhibió documentos que de poco le sirvieron (uno de ellos al parecer falso) porque los tres adversarios fueron por él, especialmente PP y Ciudadanos. No logró, pues, aclarar qué hará si gana las elecciones.

Por lo demás, palabras, palabras y palabras. Muchas palabras. En torrentera. ¡Qué lejos están los cuatro de políticos como Brandt, Adenauer, Boyer, Landelino Lavilla, Calvo Sotelo, el mismo Suárez, Felipe González, Corcuera, etc. Había en ellos estilo, clase, aplomo, criterio, seriedad... justo lo que necesitan los jóvenes de hoy para ser creíbles. Mas vamos a esperar a que el tiempo y los contratiempos les den la madurez que les falta. Mientras tanto, Vox, el temido e injuriado partido de Abascal, se baña en multitudes cuando aparece en público. Yo soy un indeciso más; confieso mi duda entre dos partidos. Pero, como dice mi contertulio de bar, don Gerva, rememorando a Eisenhower, la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos. Entonces, ¿a quién voto? JT
               
(1) Si hay algo que me revienta es el teatro que unos y otros le echan a sus actuaciones. Tras la enconada lid del plató, ya fuera de focos, las cámaras nos mostraron a los contertulios felices y sonrientes, abrazando y besando a los hombres y mujeres de sus respectivas cohortes. Las imágenes de ese final trasmitían un tono artificioso a las intervenciones que minutos antes vimos en el plató. Es bueno reír después de la tensión vivida, pero recuerden que el que ríe al último ríe mejor.