No sé si los fracasos de España de
los últimos años obedecen a la falta de capacidad y criterio de
quienes son responsables de la elección, pero lo cierto es que tanto
las melodías como las puestas en escena, y sobre todo las
interpretaciones, dejan por lo general mucho que desear. La calidad
de grupos como Mocedades o cantantes como Massiel, Salomé,
Betti Missiego, Karina, Raphael, Julio
Iglesias y un largo etcétera permanecen en el recuerdo y sus
interpretaciones se mantienen sin fecha de caducidad.
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Alfred y Amaia (Foto El Español) |
Ahora ya no. Ahora, la caducidad es a
muy corto plazo. La falta de inspiración de los compositores y la
evidente inmadurez de los cantantes llevan a España a puestos de
cola en la clasificación del festival. Las melodías desaparecen
casi a la par de su irrupción en el mercado, manteniéndose si acaso
para el recuerdo, también efímero, en adolescentes de oído poco
fino y escasa percepción melódica.
El dúo de Alfred y Amaia
con Tú canción lleva camino de seguir los pasos de sus
inmediatos antecesores. Son dos voces dulces, como las de dos pajaritos a
punto de anidar, inmersos en un juego de amor; voces cursis, sin matices, lisas, de
timbre monótono, aburridas. Son tan poco brillantes y tan escasamente atractivas como la melodía
que cantan, cuyo autor no debía de estar muy inspirado cuando la
compuso. Esa canción no engancha, no es pegadiza. Le falta garra. Por eso intuyo,
y me gustaría equivocarme, que los tiempos de gloria de Massiel,
Salomé, Raphael, Mocedades y demás exitosos intérpretes del pasado no volverán a florecer, al menos mientras la
elección de los participantes se mantenga en manos de personas de tan poco gusto musical y escénico.- JT