sábado, 18 de mayo de 2019

Die Linke hace el ridículo atacando a España

          Este sí que es un circo. Tiene fieras, acróbatas, malabaristas y hasta payasos. Lo ha montado el partido alemán Die Linke (La Izquierda) en el Parlamento de Berlín. Presentó una propuesta de moción en el Bundestag para exigir observadores internacionales en el juicio del Procès; obligar a España a que respete el Estado de Derecho y los derechos fundamentales de los procesados; ofrecer asilo en Alemania a los catalanes separatistas perseguidos por rebelión, y pedir la intervención del gobierno de la señora Merkel en el proceso independentista de Cataluña. Ponen en tela de juicio nuestra Democracia y nuestra Justicia.
          La propuesta causa risa. Estos comunistas y socialistas agrupados en Die Linke son como leones en busca de presa: rugen ansiosos de popularidad. No tienen reparo en dañar con acrobacias y malabarismos mendaces a un Estado hermano. Convierten su pretendida seriedad democrática en payasada impropia de políticos respetuosos. Y digo esto, porque la proposición de esa izquierda alemana es un infundio en toda regla. Es subjetiva y sectaria y se ve en ella la mano de los separatistas catalanes. Me pregunto cómo un partido con representación parlamentaria llega a conclusiones tan poco solventes, falsas, sobre España.
          Comunistas de la desaparecida República Democrática Alemana y socialdemócratas resentidos forman parte de esa formación de izquierdas. Que ellos pretendan darnos lecciones de democracia, libertad y justicia es irrisorio y hasta grotesco. Ya quisieran poder disfrutar de nuestras libertades y derechos, de la limpieza de nuestra justicia. Aquí, en el país que Die Linke denigra con acusaciones despreciables, respetamos la libertad de expresión hasta en aspectos ignominiosos. Pero eso no quieren saberlo. ¿Conocen nuestra historia? ¿Saben qué ha sido y es Cataluña dentro del Estado Español? ¿Están al día en el adoctrinamiento aplicado a la sociedad catalana, para animarla al independentismo primero, y después al enfrentamiento, según ellos pacífico y armado de flores, brazos en alto, cantos y aplausos? Sus fuentes no les han contado cómo una parte de esa sociedad desobedeció leyes y mandatos del Tribunal Constitucional, con la intención de que prevalezca el deseo de volem votar, expresión repetitiva, tediosa e insoportable por su reiterado uso. Ni le han contado cómo las turbas, espoleadas por sus líderes, hicieron frente a las fuerzas de seguridad con barreras humanas, escupitajos, golpes, resistencia, amenazas e insultos como los de hijo de puta, asesino, etc.

MANIPULACIÓN DE LA REALIDAD
         ¿Verdad que si a usted, político de Die Linke, le llaman hijo de puta y asesino, y además le escupen, iría a denunciar a sus agresores ante el juez? Los separatistas procesados no son presos políticos, por mucho que quieran repetirlo. Están siendo juzgados por cometer presuntamente los delitos de rebelión o sedición, malversación de fondos públicos y desobediencia. Y si al final queda probada su culpabilidad, caerá sobre ellos todo el peso de la ley por mucho que los sociocomunistas alemanes se empeñen en impedirlo. No intenten hacernos creer que el Sol gira alrededor de la Tierra o que Adán y Eva mordieron la manzana, porque nosotros no hemos llegado a ese nivel de credulidad. Ustedes, sí. Ustedes han picado como pardillos, manipulando una realidad evidente: la del funcionamiento claro y limpio de la democracia en España. Y por ende, de su justicia.
          Solicitar mediación internacional es pura comedia de Molière. Si quieren ver y comprobar el limpio y justo desarrollo del juicio del Procès, para intervenir luego donde nadie les ha dado vela, lo tienen fácil, no es necesaria la presencia física de terceras personas en el Tribunal Supremo. Sigan el curso de las sesiones por la televisión pública española, canal 24 Horas, o por la web del citado tribunal. Están al alcance y a la vista de todos. Por el contrario, ustedes ocultan la realidad de hechos y situaciones y la identidad de sus informadores. Se les ve el plumero al ocultar las fuentes, cuando lo honrado sería citarlas en la proposición, a pie de página, con este simple texto: Información facilitada por independentistas catalanes. Así Die Linke tendría al menos credibilidad y no haría el ridículo ante millones de españoles y europeos.- JT