
No entiendo cómo una persona de la
talla intelectual de Torra, impulsora ferviente de la cultura
catalana, no sea capaz de ver la realidad de una situación que no
lleva a ninguna parte. Los vanos intentos de separación de Cataluña
del resto de España han ido fracasando y seguirán obteniendo el
mismo resultado. No se puede consentir que una fracción, que no
llega a la mitad de la ciudadanía catalana, pretenda imponer sus
deseos a los demás saltándose leyes y desobedeciendo decisiones
judiciales, llegando incluso algunos de sus líderes a niveles de
cinismo e hipocresía que sobrepasan la barrera de lo políticamente
correcto.
Falsedades
Falsedades
Y digo esto porque es falso que las muchedumbres impulsadas desde el poder se
manifiesten pacíficamente, como ellos afirman (traté el tema en una entrada anterior).
Es falso, añado, que el gobierno de España rechace el diálogo,
cuando son ellos quienes exigen que, de haberlo, debe llevar
implícito el tema de la obtención unilateral de independencia; es
falso, insisto, que España les roba cuando, bien al contrario, es la
propia España la que ayuda a resolver a Cataluña su falta de
liquidez. Y es falso, falso de toda falsedad, que la educación
pública catalana esté enteramente en manos de profesores cuya tarea
se limite a enseñar sin adoctrinamiento político.
Son muchos los embustes que nos lanza
como realidad esta generación de políticos secesionistas. Hombres y
mujeres se muestran en sus declaraciones visiblemente antiespañoles,
como si los demás fuésemos apestados, de raza inferior, feos y
contrahechos y de bajo intelecto. De vez en cuando se desdicen de sus
acusaciones para no enervar más de la cuenta al personal. Pero ya
hay hastío, ya la gente, harta de escuchar injurias y desprecios,
puede reaccionar en cualquier momento y exigir al Estado español, si
necesario fuese al grito de ¡desperta ferro!, entiéndanme la
ironía, exigir, repito, que se liquide con firmeza de la vida
pública, aplicando la ley, a esos parásitos que alteran día tras
otro la convivencia fraterna, pacífica y solidaria entre españoles.
ACTUACIÓN DE MIERDA
DEL DÚO ESPAÑOL
El digital Okdiario le zosca
hoy en los morros al dúo español de Eurovisión formado por
la navarra Amaia y el catalán Alfred, ambos producto
de la factoría Gestmusic.
Califica de actuación de mierda el paso anoche de la joven
pareja por el citado concurso internacional de música. Si Alfred
regaló días antes a su compa el libro España de mierda,
de Albert Pla, pues justo es que ese medio de comunicación use el
mismo calificativo para la actuación de los dos representantes
españoles, porque así fue: una mierda.
En términos generales hay que decir que la competición festivalera nos regaló un compendio internacional de gritos, vatios, luces y, sobre todo, de efectos espectaculares. No cabía otra cosa. La música ligera está, pues, más que nunca, en su deriva hacia lo ruidoso y efectista. Vale como ejemplo Toy, la canción ganadora.- JT
En términos generales hay que decir que la competición festivalera nos regaló un compendio internacional de gritos, vatios, luces y, sobre todo, de efectos espectaculares. No cabía otra cosa. La música ligera está, pues, más que nunca, en su deriva hacia lo ruidoso y efectista. Vale como ejemplo Toy, la canción ganadora.- JT