sábado, 29 de diciembre de 2018

Un libro sobre la cueva Rei Cintolo de próxima aparición

                              Paso a las galerías inferiores. Su estrechez obliga a superarlo a rastras

        Por fin una cavidad emblemática de Galicia va a salir de la niebla en que se halla sumida. Se trata de la Cova do Rei Cintolo, próxima a la ciudad gallega de Mondoñedo. A día de hoy, lo que se conoce de su historia es aún poco. Hay datos y documentos del pasado, estudios del karts y fotos, muchas fotos, vídeos y topografías. Pero todo ello no desvela lo que realmente a lo largo del tiempo ha sucedido. ¿Qué encierra en su interior?, ¿qué hay de arcano y de conocido?, ¿por qué sus visitantes rebautizaron pozos, galerías, salas, corrientes de agua y todo tipo de concreciones? Hay niebla, hay aún niebla espesa en la historia de esta cavidad, pero pronto va a ser disipada gracias al trabajo de dos consumados espeleólogos mindonienses.     
        Xurxo Lorenzo y Javi Fouz son sus nombres. Trabajaron duro y a fondo. Visitaron periódicos, bibliotecas, hemerotecas y todo tipo de fuentes que pudiesen proporcionarles datos reales del devenir del Cintolo. Sus investigaciones abarcan diversas ciencias y técnicas relacionadas con el estudio de una cueva, entre ellas la geología y la biología, la arqueología, la topografía, el deporte y, muy especialmente, el historial de visitas, los hallazgos y la evolución cartográfica. Por medio de persistentes y minuciosas indagaciones lograron dar luz a la sombra, precisión a los datos y veracidad a lo ocurrido. La historia cintoliana tiene, pues, lagunas y errores que Javi y Xurxo corrigen en su libro, de próxima aparición.
        Cito algunos hallazgos documentales realizados por estos dos investigadores. Por ejemplo, a principios de los años cincuenta el río Celtas se llamaba ya río del Silencio. La hoy denominada sala de Valle Inclán o de Penachos tenía el nombre de Sala de la Reina; la de Cirios, Sala dos Queixos, y el Paso de Botóns había recibido ya dos bautizos: se le llamó El Serpentín y Paso de la Sierpe. Encontrar y recopilar todos estos datos era un trabajo importante, imprescindible. Y en él se emplearon a fondo los autores del libro.
        En la Gran Enciclopedia Gallega (versión castellana) y en la Enciclopedia Galega Universal, el espeleólogo Enrique de Arce da un primer paso hacia el conocimiento de la historia de la espeleología en Galicia, con amplia descripción de la Cova do Rei Cintolo. Este autor, director también de la revista Furada, describe los acontecimientos más relevantes de la cavidad y sus características. Pero hay en su trabajo omisiones importantes; omisiones que en el libro de Xurxo y Javi van a salir a la luz con una documentación muy completa, por la que debo felicitarles a ellos y a sus patrocinadores: el ayuntamiento mindoniense y la Xunta de Galicia. La primera edición está editada en gallego. Mas confiemos en que, para darle trascendencia internacional, aparezca algún día también en castellano. Los autores -y la misma cavidad- se lo merecen. Han logrado sacarla de la oscuridad en que se encontraba sumida, que ya es mucho. Así pues, enhorabuena, compañeros.- JT
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sábado, 22 de diciembre de 2018

Turbas incendiarias, griterío... y el vaquero, inalterable

¡Hola, vaquero! ¡El ambiente en la ciudad está muy tenso!
        La calle arde. Cientos de personas se enfrentan a las fuerzas del orden, pero el vaquero no se altera. Camina airoso, gesto despreocupado, sonriente a veces, rodeado de su guardia pretoriana.
Gritos e insultos. Odio a España (Foto El País)
      ¿Oyes los gritos, oyes las algaradas, oyes los petardos?
      Impertérrito, avanza siempre a su ritmo lento y preciso como el de un metrónomo.
      La calle arde. Han cortado el tráfico. Molestan a los automovilistas. Los camioneros están a punto de reventar.
        El vaquero sigue inalterable. Avanza triunfal por la avenida despejada, libre de explosiones y ruidos, tranquila, asegurada previamente por los agentes de la autoridad. Delante, también a paso rítmico, más ligero que parsimonioso, anda su corte de ayudantes, mayormente  mujeres ajenas al tanto por ciento, empoderadas por el líder y señor.
      ¡Vaquero, por Dios! ¡Las turbas siguen intentando aguarte la fiesta! ¡Di algo, haz algo!
        Los agentes sacuden jarabe de palo. No se andan con chiquitas. ¡Toma payaso! ¡Toma moza descarada! ¡Toma encapuchado cobarde! ¡Qué república ni qué collóns! ¡La república no existe! Caen estacazos a discreción. Las turbas,  espoleadas por sus molt honorables, berrean, insultan, escupen, arrastran y rompen mobiliario urbano. ¡Qué locura de gente! Hay heridos, detenciones. ¿Se han vuelto locos? ¡Grita, España, grita!
       Y el vaquero, ni caso. No oye, no ha cambiado en ningún momento el gesto indolente desde su entrada en la gran ciudad. ¿Abucheos, bramidos, estacazos, insultos, incendios, barricadas...? Nada altera al vaquero. La caterva está en su ambiente. Quiere exhibir fuerza y victimismo ante el mundo. Pero el vaquero continúa sumido en sus pensamientos. ¿Quién los conoce? ¿Son de odio o amor, de abulia o egoísmo? ¿Es acaso este hombre la encarnación de un ser superior, capaz de convertir la violencia en diálogo, la ley en viruta, la economía en la cuenta de la lechera y el patriotismo en agua de borrajas? ¿Alguien lo sabe? ¿Qué fuerza arcana mueve sus impulsos, si alguno tiene?
        La calle sigue ardiendo. Es un día triste, muy triste. Se van perdiendo batallas, una tras otra, hasta la derrota final... ¡Pobre Cataluña, pobre España! Damos al mundo razones para seguir pensando que las únicas fuerzas capaces de destruir este grandioso país somos los propios españoles. ¡Mas grita, España, grita! ¡Que se oiga tu voz!- JT