– Oiga, ¿Cuba es una
dictadura? ¿Cree usted que lo es?
 |
Disturbios en Cuba (Diario La Libertad) |
– Depende. Si se lo pregunta
al presidente y a los demás miembros del Gobierno español le dirán
que no es una democracia. Si me lo pregunta a mí, le diré que sí,
dictadura pura y dura.
– Pero si no es una
democracia ¿qué es? Una comuna, un populacho, un vete tú a
saber, un régimen indefinido, un campo de
concentración…
– Vaya, vaya, con su última
definición se ha aproximado bastante a la realidad.
– ¿Sí?, pues para los
miembros de Podemos que están en el Gobierno es un ejemplo a seguir.
He leído que la ministra Yolanda Díaz alabó a Fidel Castro. Dijo
que con él caminarán los pueblos, y usó lenguaje militar
para despedirse de él: ¡Hasta siempre comandante! Esta comunista
admira la figura de uno de los más grandes dictadores de la historia
contemporánea. ¡Vaya que sí!
– Pues ya ve qué pasa por
la falta de democracia. El pueblo se ha sublevado, ha estallado en
protestas y con razón, porque en la isla no hay libertades, ni hay
comida, ni medicinas… No hay ná de ná, amigo.
– Las noticias hablan
de muertos, presos y desaparecidos. Los disturbios siguen. El estallido popular va en serio. Hay síntomas claros de
hartazgo tras cincuenta años de dictadura
marxista-comunista.
– ¿Tanto aguantaron…?
– Y a ver lo que
les queda, porque el mundo no parece reaccionar ante tanta opresión
e injusticia. Cuando hay hambre, cuando el ser humano no puede
acceder a una medicación para curarse o para mejorar su estado de salud,
porque los medicamentos no han dejado de escasear, pues
recurre a la fuerza, no le queda otra.
– ¿Estuvo usted en la isla?
– No, pero he tenido
buenas referencias sobre la situación. El admirado Che Guevara, cuya
imagen aparece con frecuencia en paredes y edificios de la isla, fue
un auténtico asesino. Esas personas no luchan en favor de la
justicia social, y cuando lo hacen, poniendo al pueblo por delante,
lo que buscan es su propio enriquecimiento y bienestar.
¿Sabe usted de algún gobernante de la desaparecida Unión
Soviética que haya pasado hambre, que se haya empobrecido…? No,
claro que no. Los comunistas utilizan al pueblo como objetivo a
mejorar, buscan su respaldo haciendo promesas
estériles, pero quienes realmente mejoran son ellos.
– ¡Pues sí que es verdad!
Ya veo que lo que usted dice es una realidad en Corea del Norte, en
Venezuela, en China y en otros países de regímenes comunistas,
dictatoriales, populistas. Y para mayor inri se hacen llamar
democracias.
 |
Sánchez y el presidente de Cuba Díaz-Canel en una reunión de la ONU (Foto Libertad Digital) |
– Sí, como la alemana,
como la de la desaparecida República Democrática
Alemana donde libertades y derechos estaban totalmente restringidos.
Había un control absoluto del pueblo, y al que intentaba huir del
país le pegaban un tiro o en el mejor de los casos lo detenían.
– Castro liquidó un régimen
dictatorial. Pero si el pueblo creía que la situación iba a mejorar
con el cambio, erró en su pensamiento porque al instalarse el
comunismo la situación no mejoró. Mire amigo, en los años noventa
vinieron a España varios profesionales de la televisión cubana a
realizar algunos programas en coproducción con una televisión de
nuestro país. Estuvieron felices trabajando aquí durante unos
veinte días. Y al marchar, los compañeros españoles quisieron
darles unos obsequios. Les preguntaron qué les gustaría llevar a
Cuba, y ¿sabe usted cuál fue su respuesta? Pues ni más ni menos
que comida y medicinas. Ya entonces escaseaban ambas cosas. Así que
no me sorprende que si treinta años después de lo que le acabo de
contar, la situación sigue igual, el pueblo cubano, harto de
padecimientos, salga a la calle a pedir pan, fármacos y justicia
social.
– ¡Tremendo! Aún así,
conociendo las barbaridades y fracasos de los regímenes
comunistas hay políticos, hombres y mujeres, que abogan por
implantar en España el comunismo. ¡Inaudito!
– Pues mire usted, cuando el
señor Sánchez dijo que en Cuba lo que había era falta de
democracia, en vez de calificar el castrismo de régimen comunista y
dictatorial, me acordé del franquismo. Para esa izquierda arrogante
y mediocre Franco fue entonces un claro dictador, pero, por el
contrario, Fidel impuso un régimen de no democracia. Con estos
mimbres, mal cesto tendremos si las cosas no cambian.
– Bueno, verá.
Sin tratar de defenderlo, debo decirle a usted que Sánchez
dio una respuesta muy gallega. O sea que, al calificar a Cuba de
régimen no democrático, admitía que es dictadura o bien comunismo
porque, en ambos regímenes, derechos y libertades están
restringidas o anuladas.
– Vale, dejémoslo aquí.
Adiós amigo.- JT