martes, 12 de abril de 2011

Carta a Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura

Recordado Mario:
Traté de localizarte nada más conocer la buena nueva, pero no di contigo. Me movía el deseo de felicitarte y ser partícipe de tu alegría, perdona mi intromisión, porque has alcanzado el reconocimiento mundial a la grandeza de tu obra con el Premio Nobel de Literatura. Lo hago ahora por medio de este blog, conservando el anonimato desde mi entreverada identidad, alejado del diario y tantas veces impertinente cotilleo redero, al encuentro de nuevos retos y emociones. Quise felicitarte, pero no fui capaz de dar contigo ni en este ni en otros territorios; ninguno de los teléfonos que tenía eran actuales: Barcelona, Londres, Lima… En la editorial, “lo siento, no tengo el teléfono de don Mario, está ausente de España, trataré de darle su aviso”, fue todo lo que conseguí.

Por eso recurro a este medio, sé que no es el más apropiado, para decírtelo: ¡Enhorabuena! Más de una vez, leyendo tus novelas, me pregunté que cómo era posible que los suecos del Nobel no te premiaran hace años, cuando acumulabas méritos más que suficientes para ser el elegido, mientras otros, con inferiores merecimientos, habían alcanzado ese importante galardón. ¿Tardaron tanto en otorgártelo porque fuiste revolucionario en tu juventud y la realidad te hizo cambiar? (¡Quién no se ha arrogado esa postura de rebeldía en los fogosos años universitarios!) ¿U obedeció esa demora a que tu condición liberal te hizo rechazar regímenes tan antidemocráticos como el podrido castrismo? Llegué incluso a sospechar que había sido porque tu fe en la democracia y el amor a tu pueblo, tu nada dudoso liberalismo, te condujeron a la participación política con el noble intento de implantar y defender la justicia social y neutralizar a quien pasaría de la presidencia de un país a la cárcel, acusado de corrupción y matanzas como las de Barrios Altos y Cantatuta. ¿Se me escapa que, acaso, hubo envidias, malevolencias de terceros que yo ignoro, para envenenar a los confabuladores suecos? Algún día habrá que saberlo.

ENCUENTRO EN MADRID

Te daba por concedido el premio cuando leí La tía Julia y el escribidor en 1978, tras recrearme con la lectura de novelas deliciosas como Pantaleón y las visitadoras, Los cachorros, La casa verde, Conversación en la catedral, y también el ensayo La orgía perpetua sobre Flaubert y su Madame Bovary, tu admirado escritor francés del que me dedicaste un ejemplar en 1982. ¿Te acuerdas? Fue la noche en que los dos matrimonios compartimos mesa en un desangelado restaurante arteixano, buscando la intimidad, lejos de una ciudad saturada de periodistas e hinchas del equipo de Perú. Rememoramos en aquel reencuentro personajes y escenas de un festival de folklore inolvidable, disfrute excelso de música, baile y alegría, compartiendo autobús, escenarios taurinos, y fervorosos públicos.

Nos conocimos en el Instituto de Cultura Hispánica. Tú viniste a España con Julia a estudiar. Yo cursaba periodismo y dirección de cine y era miembro de la tuna de Bellas Artes: guitarrista y cantante. Los universitarios peruanos que residíais en Madrid acordasteis participar en el II Festival de Folclore Hispanoamericano, organizado por el citado instituto. Pepe Bernedo, aplicado alumno de medicina, arequipeño como tú, de aspecto venerable, con el que compartía piso en Ramón de la Cruz me puso en contacto con vosotros: os urgía agregar a vuestro grupo un cantante y guitarrista con conocimientos de folclore inca. Y fui admitido, tal vez no lo hacían mal.

Formamos un conjunto bien afinado: trío de guitarras y voces y un tañedor de cajón (este instrumento da ritmo y volumen a la música), el cojudo, ¡qué buen tío!, serio, solemne, de mostacho espeso y habla parca. ¿Y dices que murió, dices que fue ese cholo de talante bondadoso una de las primeras víctimas de la guerrilla? Me hubiera gustado recuperar su amistad.

El cuerpo de baile lo componíais cinco o seis parejas de bailarines, no recuerdo cuántas, con Julia y tú. Una tarde de junio de 1959 presentamos el festival en un palacio del Retiro madrileño. Dos días después empezaría la gira por media España, de ciudad en ciudad, de plaza de toros en plaza de toros, con actuaciones de grupos folclóricos españoles y de países hermanos de ultramar: Cáceres, Alicante, Valencia, Barcelona, Palma de Mallorca, Zaragoza, Madrid… Fueron unas jornadas inolvidables, bien nutridas de alegría y hermandad entre jóvenes unidos por el nexo de una lengua hermosa: el español.

MÚSICA Y DANZAS INCAS

Antes de emprender la marcha actuamos en Televisión Española, en los estudios que el canal exclusivo del régimen de Franco tenía en Paseo de La Habana, tú y Julia bailando junto con otros universitarios de Perú, yo cantando y guitarreando con los tres compañeros peruanos. Lo que en su momento fue un programa más de TVE cobraría hoy un valor excepcional por tu condición de escritor de primera. (Por cierto, hace veinte años visité lo archivos de Televisión Española con el propósito de obtener copia de aquella emisión, llevaba esperanza de encontrarla, pero no la tenían. Fue un directo y los directos no se grababan en aquellos tiempos).

Creo que tus dotes de bailarín no son muy conocidas, salvo por las personas de tu entorno; por eso quiero recordarlas ahora. Y confío en que tu esposa Patricia me admita que no solo sabes escribir sino que, además, sabes hacer otras muchas cosas, como bailar. Y lo haces –o al menos lo hacías- con la soltura del danzador experimentado. Julia y tú erais la pareja sobresaliente de aquel cuerpo de baile. Destacabais por vuestra donosura, por la agilidad y elegancia de los giros, saltos y zapateados: huayno serrano, porro, pasillo, vals criollo, resbalosa, chicha o cumbia, marinera costeña… “Palmero sube a la palma, catay, catay, y dile a la palmerita, chumay, chumay; que se asome a la ventana, catay, catay, que su amor la solicita, chumay, chumay…” Todo os salía perfecto. Poseíais esa clase propia de los profesionales bailando con el pañuelo en mano galanteadora, pies descalzos, sombrero alado de paja, pollera ampulosa y desplegada en abanico... expresión desenfadada. Aída, vital, menuda, una linda chola de graciosa y ágil figura, bordaba aquellos bailes. ¿La recuerdas?

Supongo que algún día el alcalde de Cáceres o el de Palma de Mallorca, por citar dos ciudades en cuyas plazas te vieron bailar, sabrán rememorar la presencia en ellas de quien muchos años después sería Premio Nobel de Literatura: “En recuerdo –diría yo en la placa, que bien podrían colocar en lugar visible- y homenaje al Excmo. Sr. Don Mario Vargas Llosa, Marqués de Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, escritor insigne en lengua hispana, que bailó danzas incas en esta plaza con el grupo folclórico de Perú en el verano de 1959. El Pueblo y la Corporación Municipal de esta ciudad.”

UNA PAREJA FELIZ

Bueno, no te enfades, va en serio: tú y Julia bailabais como dioses, es cierto, lo decían todos. En aquella gira se os veía felices, aunque absortos en vuestros pensamientos y en vuestra relación. Ya habías escrito La huida del inca (también eres autor y actor teatral, traductor, conferenciante, docente, director de cine…), El desafío, y Los jefes. No sé si tu mente estaba volcada en esa ficción realista que tanto te (nos) entusiasma más que en los pormenores de la gira, porque pronto aparecerían La ciudad y los perros y Pantaleón y las visitadoras, dos obras deliciosas de tus cimientos de escritor que recomiendo a los lectores.

¡Qué tiempos! Viajábamos en un incómodo y sofocante autobús, sentados en pegadizos asientos de eskay, de ciudad en ciudad, como los artistas profesionales. Era aquel vehículo de perturbadora marcha uno de los pocos espacios donde me dejabais soltar la lengua sin temor a que se descubriese el fraude. En la calle, no; en la calle corríamos el riesgo de revelar mi suplantación: la gente te rodea, se te pega, te pide autógrafos, quiere hablar y tocar al artista, fotografiarse con él, acosarle a preguntas… “pero tú cállate, se nota mucho tu acento, van a descubrir que no eres peruano”, me pedíais Y yo callado, buscando la intimidad para poder decir algo, aunque solo fuesen dos palabras. Mira, recordado Mario, a veces reflexionaba y me preguntaba que cómo podían tomarme por peruano con estos rasgos físicos, más helénicos que incaicos. ¿Por qué no debía hablar en público? ¿Cantaba tanto mi acento norteño? Bueno…, por mi aspecto físico, digo yo, bien podría dar el pego y pasar por un producto del mestizaje, por una rara avis fruto de una conjunción de blanco y quechua. ¿O no?

Meses después de nuestra gira por tierras de España iniciaste el camino para cumplir tu deseo de consagrarte como escritor. Te lo propusiste a ti mismo en la adolescencia y había llegado el momento de conseguirlo, lejos de los fantasmas de una juventud turbulenta y de los seriales y boletines que preparabas para la radio en un altillo al que hoy habría que darle categoría de pieza museística. Comenzaste, pues, a forjar tu gloriosa carrera literaria en España y Francia, alejado de unos personajes reales y al tiempo ficticios, de extravagantes comportamientos, como el boliviano Camacho, singular y grotesco, esperpéntico, propio de una obra de Valle, y del amigo y compañero de fatigas y desvelos, el Gran Pablito. Meses después de la gira por España buscaste inspiración en una buhardilla parisina, cumpliste así otro de tus deseos, y desde entonces has dedicado tu vida por entero a la literatura: una vida animada por una poco común fertilidad imaginativa que nos ha dado novelas tan deleitables de prosa y contenidos como Conversación en la catedral, La fiesta del Chivo, La guerra del fin del mundo, o tu última obra, El sueño celta. Y nos ha dado también unos personajes, los de tu fabuloso cosmos literario, mezcla de realidad y ficción, de los que solo el autor conoce el secreto de su autenticidad.

EL MARIO POLÍTICO

¡Ay!, pero si hubieras ganado a Fujimori y a los grupos de intolerantes e indoctos maniobreros que lo apoyaron, ¿qué habría pasado con el Vargas Llosa escribidor, con uno de los más fructíferos y geniales narradores en lengua hispana de nuestro tiempo? Yo y otros muchos lectores hicimos votos por la derrota del Jorge Mario político, debo confesártelo. Nos guiaba el egoísmo, la necesidad de seguir manteniendo vivo al Mario escritor, porque, de conseguir la presidencia de Perú, cabía sospechar que lo hubiésemos perdido para siempre.

En 1990 tu obra novelística había alcanzado ya el culmen de la narrativa. Le faltaba solo el reconocimiento de ese premio de premios que tanto se hizo esperar. E insisto: ¿cómo pudieron tardar tantos años en reconocer tu obra los confabuladores suecos? Ya me entra la duda de si fueron intoxicados por determinados poderes fácticos por tu condición liberal, por tu amor a la libertad y a la concordia, por tu lucha en favor de la justicia social y tu rechazo a los nacionalismos (qué bien le iría a Pujol mantener cerrada su desbocada boca) y también, ¿por qué no lo he de sospechar?, por tu afán de erradicar del poder a dictadores de una u otra ideología, a esos cínicos depredadores de riquezas que se sienten dueños absolutos de sus países, propietarios de un pensamiento único utilizado sin vergüenzas para engañar a sus pueblos.

TODOS SIGUEN SUS DESTINOS

A mí, Mario, me tocó otro destino después de aquel festival. Viajé a Alemania para colaborar desde Berlín, en plena Guerra Fría, en revistas y periódicos españoles. Seguí con la música, pero ya de manera profesional, con la orquesta de un saxofonista de Stan Kenton, el colombiano Tito Sabal, mas pronto me dedicaría plenamente al jazz, cambiando la guitarra por la batería. En Alemania nació otra de mis grandes vocaciones, el alpinismo simultaneado con la exploración del mundo subterráneo, actividades estas dos últimas que, junto con el periodismo, ya no abandonaría hasta que un accidente de montaña y la edad me pusieron freno.

De los demás miembros de aquel grupo folclórico tuve referencias por ti. Nos reencontramos en 1982, como ya dije, cuando, como cronista de fútbol seguías a la selección de Perú para comentar en La Vanguardia los éxitos y fracasos de tus coterráneos. Me lo contaste en aquella cena: todos siguen sus destinos a excepción del cholo tañedor de cajón, víctima de la guerrilla. Para mí, aquel II Festival de Folclore Hispanoamericano fue una experiencia inolvidable. En fin, no te molesto más. Recibe, caro y recordado Mario, con mi reiterada enhorabuena, un abrazo de este viejo compañero de música y bailes incas.- JT


Componentes del grupo folklórico del Perú –excepto el cubano Pablo Guevara, con guitarra, a la derecha- en las escalinatas del Ayuntamiento de Cáceres. Mario, de pie, sujeta una guitarra y tiene a Julia a su izquierda.

En una plaza de la capital cacereña, junto con un grupo de pequeños admiradores. El cholo, percusionista sujeta el cajón, un instrumento afroperuano adoptado hoy por grupos de música flamenca.

Algunos miembros del grupo de Perú, fotografiados delante del monasterio cacereño de Guadalupe. La segunda por la derecha es Aída, una de las mejores bailarinas del conjunto de universitarios peruanos.

Ocho componentes del conjunto peruano nos dejamos fotografiar vestidos con ponchos, mantas y sombreros incas sobre un simón, en la capital mallorquina.

Miembros del grupo en el castillo de Arguijuelas (Cáceres). Con ellos está Arturo Gatica –primero por la derecha-, de Los Chilenos, hermano de Lucho, que ya había grabado el long play El Rodeo con la cantante Hilda Sour y el pianista Jorge Astudillo.

El cholo, tañedor de cajón – a la derecha-, en la playa de Cala Mayor de Palma.

Mario y Julia –a la izquierda, de pie-, junto con otros miembros del grupo peruano en una calle de Cáceres. Porta una guitarra el cubano Pablo Guevara, poeta invitado al festival por los organizadores.

Mario, Aida y el cubano Pablo Guevara en la plaza del monasterio guadalupano.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Jefe, ¡qué bien vives!

"¡Jo!, este jefe vaguea más de la cuenta. Se va unos meses de periplo, primero por Centroeuropa y después por la costa portuguesa de Aveiro y Figueira da Foz, y nada más volver emprende otro viajecito, esta vez al sur de España, a disfrutar de las templadas aguas del Golfo de Mazarrón. Le da largo a la lengua, pero curra poco. Dice que le ocupa tiempo el libro que está a punto de rematar, pero a mí me da que le echa mucho Calleja al asunto. Es un vividor del carajo. Sólo piensa en él. ¡Ay!, yo también quisiera seguir sus pasos, visitar pueblos y palacios de Brandenburg, navegar y bañarme en las estimulantes aguas de Mazarrón, al pie de un Tiñoso repleto de cuevas submarinas, excelentes para la práctica del espeleobuceo, pero este cabrito no me deja. Debo quedar aquí, atada a su desactualizado blog. ¡Cajondiez!, en la próxima lo dejo solo. ¡Por mis muertos!"
                                       
12 de enero: Bueno, por fin llegó. Vive como un dios. Publica su último librillo, se va de viaje de placer por media Europa y vuelve a su prontuario. Parece que regresa de buen humor, aunque lo noto algo melancólico recordando el pasado. ¡Como me dejes tanto tiempo sola, la próxima vez van a cuidar del blog tus muertos, que lo sepas! ¡¡¡¡No conoces bien a esta leona...!!!

martes, 2 de febrero de 2010

En recuerdo de dos víctimas de un clima despiadado

El Curavacas en verano (Gestor de Rutas)
Al regreso de un viaje por paraísos culturales me entero por el blog de Vidal (Montañas a esgalla) de la muerte de dos montañeros bilbaínos en el Curavacas, una montaña palentina de hermosa presencia cuya cima no parece difícil de alcanzar cuando no hay nieve y el tiempo es apacible. Por el contrario, en invierno la ascensión es apta sólo para montañeros experimentados, y si las condiciones climatológicas son extremas, como en el caso de este trágico accidente, la conquista de esa cumbre puede ser diabólica.
      Por lo que he leído en los periódicos, los dos jóvenes tenían experiencia en la práctica del montañismo. No cabe pensar que se accidentaran por haber cometido un error en ese ambiente infernal de frío, nieve, viento muy fuerte y niebla que describen las informaciones sobre el suceso; esa niebla maldita que nos hace desesperar cuando, al no haber previsto el vivaqueo (dormir al raso) se nos echa encima y cierra toda posibilidad de regreso al valle.
      El caso de estos dos montañeros es terrible. Parece ser que la caída de un bloque de hielo los dejó malheridos y los separó de tal forma, que no podían ayudarse mutuamente. Pidieron ayuda por medio de un móvil a “emergencias”, pero tardó mucho en llegarles a causa de las extremas condiciones climatológicas. Se dio en este caso, ¡maldita sea!, una conjunción de elementos naturales, hermosos cada uno de ellos por separado para quienes amamos la naturaleza, pero terribles cuando coinciden en el mismo punto; una conjunción de hielo, nieve, viento huracanado y niebla. Ni el helicóptero de salvamento pudo actuar, ni los ángeles de la montaña, en este caso unos también jóvenes guardias civiles, expertos en salvamentos, pudieron acercarse a los dos heridos por culpa de la niebla y la proximidad de la noche. Cuando les llegó el rescate, ya era tarde. El frío glacial volvería a cobrarse dos vidas jóvenes; las vidas de dos hombres voluntariosos y emprendedores, amantes de la montaña y de todo lo que ella es y representa.

DOLOR INDESCRIPTIBLE
      La pérdida de una vida humana es siempre un hecho conmovedor y doloroso. Y si, como decía Albert Schweitzer, médico y Nobel de la Paz, el dolor es un tirano más terrible que la misma muerte, en este caso debe ser tremendo, debe ser un dolor imposible de describir e inextinguible para los familiares y amigos de estos dos vascos, porque eran hermanos, además de compañeros de cordada. Uno tenía veintiséis años y el otro treinta y cinco. Acumulaban, según las noticias del suceso, suficiente experiencia para poder enfrentarse a una ascensión invernal como la del Curavacas, pero el destino les tenía reservada una prueba durísima que no pudieron superar: el accidente de la placa de hielo, el viento, la niebla maldita… y la proximidad de la noche. A su familia quiero enviar desde aquí el pesar, el afecto, y toda la solidaridad de este veterano montañero, y también a mi admirado Vidal, amigo de los dos jóvenes fallecidos, bloguero indesmayable y excelente relator de ascensiones, que me lleva con sus fotografías a muchas y muy interesantes cumbres.
      Cuando se es joven, el sistema locomotor está en su poderío y la mente se llena de ilusiones. Cualquier objetivo parece fácil de alcanzar debido al ímpetu que da la plenitud física de la edad; somos incapaces de calcular con precisión los riesgos que muchas aventuras entrañan. Y así vemos cómo, en los últimos cuatro años, perdieron la vida en España más de cien montañeros. Para precisar algunos de esos accidentes recuerdo que en enero de 2008 perecieron en un mismo día tres personas: en la sierra de Ayllón, una mujer perdió la vida al precipitarse al vacío cuando practicaba la escalada cerca del Pico del Lobo. Un joven murió, también por caída, en el palentino y hermoso Espigüete, de factura alpina, y un hombre de avanzada edad falleció en el Monte Pikua, en  Isaba (Navarra).
      Claro que los accidentes también se dan en otros macizos en los que el riesgo de avalanchas es constante y se pierden muchas vidas. En el año 2007 murieron seis soldados suizos en la Jungfrau (la Doncella), una montaña emblemática de los Alpes, alcanzados por un gran alud de nieve. Unidos a esa mole de roca y hielo, de más de cuatro mil metros de altitud, se alzan el Monje y el otrora tan temido Eiger (Ogro), en el que han dejado su vida muchos alpinistas. Más próximo en el tiempo está el accidente del temible K-2, monte himaláyico, en el que en agosto de 2008 perecieron más de una decena de alpinistas de distintas expediciones internacionales en una ascensión simultánea. Y más aún: unos días antes de la muerte de los dos antes citados bilbaínos, perdía la vida en el Espigüete, próximo al Curavacas, una joven madrileña. 

PERDIDOS EN LA  NIEBLA
      Ningún montañero, ni el más experimentado, está libre de verse envuelto en un accidente. Es imprevisible y surge en cualquier instante, pero es bien cierto que uno puede contribuir en buena medida a reducir el riesgo. En la alta montaña, los cambios bruscos del clima son un factor que hay que tener siempre en cuenta. Recuerdo que en mis años de intensa actividad montañera, antes de emprender la subida a una cumbre buscaba información sobre el estado del tiempo. Nunca dejé de hacerlo. En casi todas las poblaciones de zonas alpinas como Chamonix, Zermatt, Briançon, Grainau, etc., hay buenos servicios de meteorología. Solía pedir esa previsión en las oficinas de los guías de montaña, donde tienen datos bastante exactos.
      La niebla es el peor enemigo del montañero y el excursionista. De ella me ha tocado sacar en más de una ocasión a gente en apuros. Como ejemplo de lo que no se debe hacer en la montaña, relataré un rescate que mantengo todavía fresco en la memoria. Ocurrió en 1996. Una tarde del mes de julio, de regreso de Alpes, emprendí junto con mi mujer una marcha desde el Lago Ercina, en Picos de Europa, hasta el Apretadín, pues la tarde no daba para mucho más. Fuimos por Belbín. El día estaba despejado. Aunque era un simple paseo, llevamos como siempre en las mochilas algunos alimentos y una Jamet tubular ligerísima de dos plazas. Por el camino encontramos a un pastor de almas en el Colladín del Cantón. Era un australiano, de padres asturianos, que regresaba al Ercina. Continuamos la marcha, pero a media tarde, cuando ya habíamos dejado muy atrás las ruinas de la fábrica La Concentradora, la niebla empezó a subir rápida del valle y en unos minutos nos envolvió. Su espesor no dejaba ver más allá de los cinco metros.
      Antes de emprender la caminata por aquella zona, para mí desconocida, había tenido buen cuidado de estudiar la ruta en el mapa, tomando nota de las direcciones para que, en caso de niebla, pudiese regresar al lago. Con la brújula de muñeca (en el mapa figuraba la posición de las citadas ruinas) nos guiamos al regreso, y en la subida a Belbín encontramos a una pareja de holandeses (él y ella artistas de teatro) perdidos en las tinieblas de una zona sin senda ni camino. Llevaban ropa de verano, pero no de montaña. Estaban asustados. No sabían qué hacer, pero, felices por el encuentro, se unieron a nosotros y continuamos los cuatro ascendiendo por un terreno pedregoso y de abundante rastrera.
      Iba yo delante, de guía, cuando a casi un kilómetro de las majadas de Belbín oímos unas voces en la niebla. Eran las de dos parejas de jóvenes madrileños vestidos muy deportivamente: pantalón corto, camisa sin mangas, chubasquero y tenis, todo inapropiado para el lugar en el que se hallaban. Estaban desconcertados; no sabían dónde y cómo pernoctar al aire libre. Me preguntaron si podían unirse a nosotros. Les dije que sí, claro, pero les reproché su temeridad. No debían de haberse metido en la montaña sin conocerla. Las nieblas suelen subir con rapidez, y como te pillen en zonas donde no hay senda ni camino, vas dado. Si no conoces el itinerario, y si no hay señales, tendrás que esperar a que levante la niebla, y si no es así, a vivaquear donde y como puedas.
      Al llegar a las majadas de Belbín, cuando ya hay camino que guía al caminante, nos despedimos de los madrileños. Quisieron quedar allí para presenciar cómo unos pastores trasquilaban ovejas. Con los holandeses, que chapurreaban alemán e inglés, compartiríamos cena ese mismo día en La Fabada, un restaurante que está en la carretera a Canga de Onís. Creo humildemente que libramos a estos seis excursionistas de pasar una noche infernal, ya que la niebla no se disiparía hasta la mañana del día siguiente. Si no nos hubiésemos encontrado, habrían tenido que dormir al sereno, abrigados simplemente con una ropa de verano deportiva y muy ligera.- JT   


                   Otras tres víctimas de los aludes (03.02.2010)
Cuando mis sentimientos todavía rezuman tristeza por la muerte de los dos jóvenes bilbaínos, hermanos y de padres leoneses, recibo de nuevo noticias desalentadoras: hoy mismo han vuelto a perder sus vidas otros dos montañeros alcanzados por un alud cuando hacían una vía de dificultad media en una zona del Valle de Boí. Y ayer, en Huesca, pereció otro joven sepultado también por un alud en el Canal Roya. Este pico está cerca del collado del Portalet, fronterizo con Francia, en el que, en los años setenta, agentes de la Guardia Civil controlaban la frontera alojados ¡en una caravana!
      No sé qué está pasando, pero algo habrá que hacer (federación, clubs, sociedades de montaña y los mismo montañeros) para frenar esta terrible ola de accidentes. Aunque las últimas generaciones de alpinistas españoles han adquirido bastante experiencia en nieve, si las comparamos con las de hace treinta años, parece haber aún lagunas en esta peligrosa especialidad. Hay que conocer bien el terreno nevado antes de meterse en él, y con ello no está uno libre de ser alcanzado por un alud. El Canal Roya no entraña grandes dificultades, pero, con nieve, hasta el monte más fácil puede convertirse en un infierno por los aludes.
      Debemos tener presente que no basta con andar o esquiar por la nieve para confiarse en ella. Conviene conocerla a fondo si se quiere hacer una ascensión invernal con un mínimo de seguridad; saber cómo se acumula; dónde puede producirse la quiebra y surgir el alud;  hasta qué punto se debe pisar en el borde de una rimaya sin que esta rompa y se precipite, etc. Y conviene, sobre todo, adquirir conocimientos de meteorología para no adentrarse en la aventura con el riesgo de correr un peligro, añadido al del terreno, por un cambio radical del clima, como ocurrió en el accidente del Curavacas.

RABADÁ Y NAVARRO
      Recuerdo que dos excelentes montañeros aragoneses, Rabadá y Navarro, conquistadores de un muy difícil Pico Urriellu por su cara oeste, a principios de los años sesenta, y de otras cumbres de gran dificultad; escaladores ambos muy experimentados en roca, fueron a sucumbir en 1963 en el Eiger suizo. Agotados por el tremendo esfuerzo que exige su lado norte, les sorprendió una tormenta cuando ya habían alcanzado La Araña, nevero colgado de la parte superior de la pared. Sus cuerpos los rescató un equipo coordinado por el experto alpinista Tony Hiebeler. Los dos maños estaban ya en el nevero cuando el tiempo dio un giro radical y comenzó a nevar. Pero siguieron en él, a pesar de la adversa variación climática. Otras cordadas que subían por la misma vía se retiraron.
      En esta su última escalada, Rabadá y Navarro valoraron tal vez en exceso su experiencia; se olvidaron de que estaban en un escenario radicalmente distinto a los que ellos tan bien conocían como los de las montañas calcáreas de Picos, Pirineos y Mallos de Riglos. Un escenario que, en definitiva, iba a exigirles un esfuerzo inhumano y, sobre todo, un gran conocimiento de la progresión en paredes de hielo y nieve. Si hubieran abandonado la ascensión, como lo hicieron las otras cordadas, estos dos zaragozanos estarían hoy entre los grandes personajes del alpinismo mundial.- JT

jueves, 7 de enero de 2010

A Mercedes Milá, si le sale del bolo leerme

Mercedes: yo también soy montañero, como tú. He entregado desde joven mi vida a la montaña y puedo decirte, estimada presentadora, que el alpinismo forja voluntades, y es, sobre todo, una escuela de solidaridad, de afecto y de compañerismo. Si has hecho tanta montaña como dices, y si has llevado contigo a gente joven, habrás observado la gran diferencia que hay entre esas personas y las que están encerradas en la jaula dorada de Guadalix.  Estas reaccionan como tigres/tigresas acosados (as)  y ensucian a menudo sus bocas con un lenguaje agresivo y asaz obsceno. ¿Por qué hay que mostrarlas precisamente a ellas? ¿Es esa realmente nuestra juventud, la juventud de la España moderna y democrática, o más bien se trata de un producto inhabitual, elegido deliberadamente por los autores del programa para causar sensación y atraer audiencia? Porque tú, como periodista, estimada presentadora, sabes bien que si el hombre no muerde al perro, sino al revés, la noticia pasa inadvertida. Y en este caso, si en Guadalix todo transcurre con sosiego, en grata y apacible estancia, no hay público. Pero si se intercambian a menudo entre ellos (as) insultos y amenazas, usando un lenguaje soez, más propio de gente insociable que de jóvenes en edad prometedora, pues la cosa funciona.

Normativa sancionadora
      Bien, aceptemos que el canal necesita audiencia para recibir publicidad con la que poder subsistir. Pero, aún siendo así, nada justifica los gruesos y malsonantes improperios que se lanzan unos a otros. ¿Por qué no establecéis una normativa sancionadora, de manera que, por ejemplo, se le asignen puntos negativos a cada concursante por cada taco que largue, y que esos puntos decidan su nominación? Que discutan, que polemicen, que desencadenen tensiones o que se lancen fuertes reproches si la situación lo exige, pero, por favor, moderen sus palabras, sus insultos; limpien sus lenguas: supriman esas expresiones propias de gente del más bajo nivel.
      Después de lo dicho, debo admitir que el programa tiene su interés porque nos da a conocer los comportamientos, forma de vida, problemas e ilusiones de una parte de nuestra juventud, de una juventud muy distinta en conducta y en palabras de la que tú debes de conocer de la montaña, aunque quizá en el fondo no haya entre ambas grandes diferencias. Acabar, pues, con ese lenguaje soez, impropio de personas educadas, sería un buen objetivo para ese equipo de profesionales enfrascado desde hace años en la realización de un polémico pero exitoso espacio televisivo. Es una sugerencia, compañera de horizontes montañeros, y también, ¿por qué no?, el deseo de un espectador. 

La montaña, forja de voluntades
      Por cierto, ¿puede haber mayor deleite, por ejemplo, que el de la contemplación del sol declinando, desde la pequeña cima del Monte Perdido, con la inmensa falla de Ordesa a tus pies? ¿Puede haber mayor gozo para cuerpo y espíritu que el de la observación desde la cumbre suiza del Matterhorn, pegado a su cruz, de un territorio alpino, gélido pero subyugante, estremecedor en suma, de tantos y tantos cuatro miles nevados y en caótica ordenación?
      En fin, a todos esos jóvenes malhablados e insolentes les vendría muy bien formarse en la montaña, vivir la experiencia de la necesidad, del gozo y la desazón; de los fríos extremos que conducen al aterimiento del cuerpo. Me refiero a esa montaña que tú conoces, por lo que he leído en tu blog: la de la solidaridad y la generosidad. La hermosa. La que es forja de voluntades y aliviadero de odios y rencillas. Llévalos alguna vez a ella: tal vez aprendan a convivir en  armonía y a comunicarse sin emplear insultos ni expresiones soeces. Saludos de JT
 
Ilustración: Mundofotos.  

martes, 17 de noviembre de 2009

El paso fácil de la honestidad a la impudicia

      Mientras el hombre sea hombre habrá corrupción en las esferas públicas. Eso parece mostrarnos la realidad de cada día. Pero pienso que las imperfecciones de una ley de partidos políticos, y las de otra ley, la electoral, facilitan el paso de la honestidad a la impudicia a muchas personas de nuestra vida pública, y más concretamente las dedicadas a regir el destino de los pueblos de España y de la misma España. La financiación extra de los partidos es necesaria porque sin ella malamente podrían sobrevivir. Hace falta dinero para mover los voluminosos –y en algunos casos desproporcionados- aparatos de gestión y funcionamiento, y para poder celebrar las campañas electorales. Y así pasa que, cuando los ingresos conseguidos por ley no cubren el presupuesto, hecho habitual, llega entonces el momento de recurrir a la ilicitud, a sabiendas de que se está cometiendo un acto punible. Y, claro, en algunos casos, como las oportunidades las pintan calvas, pues se aprovecha el paso tan cercano del dinero para echar mano de él. Es también una forma fácil de enriquecerse personalmente, pero extremadamente peligrosa.
      En los últimos meses estamos viendo cómo se reincide casi a diario en el delito de corrupción; cómo caminan esposadas personas de apariencia honesta, talante educado, de clase y estilo. Una y otra vez, blancos y rojos, morados y amarillos, todos los colores se han visto mancillados en los treinta años largos de transición; unos más, otros menos. De este modo, la democracia va perdiendo lustre y solvencia: pasa de preciado sistema político a régimen (qué mal suena esta palabra) de jodidas desigualdades, de abusos intolerables, de hechos delictivos. Y, lo que es peor, se transmite  a la gente un malsano sentimiento de desconfianza en políticos y gobernantes, y hasta en el mismo sistema.- J.T.

lunes, 26 de octubre de 2009

A vueltas con una teoría de visos apocalípticos

Estimado Anónimo: vaya por delante que Lovelock es uno de mis más admirados divulgadores científicos, y que en ningún caso desearía dañar su prestigio. Ha sido y es un luchador en favor de la ecología y del bienestar del hombre. Pero cuando habla a los medios de comunicación incurre a veces en contradicciones que dejan a sus seguidores confusos y un tanto perplejos. No sé si su sentido del humor, que lo tiene, influye en ese juego de palabras que unas veces son claras como agua pura de manantial serrano, pero otras tan difusas que confunden: uno no llega a saber si Lovelock está hablando en serio, o si le toma el pelo a quienes le entrevistan o al mismo lector.
      El pasado día seis de octubre, el diario de A Coruña La Voz de Galicia difundió una entrevista con este ilustre divulgador bajo el título de “Lovelock: El hombre no es culpable del cambio climático”. Y en el texto dice a la persona que le hace las preguntas: “El hombre no es culpable del cambio climático. El que ha disparado esa pistola no sabía que estaba cargada. Nadie le puede acusar, no podemos acusarlo de estar matando a Gaia. Estamos a tiempo de parar la bala, pero no sabemos exactamente cómo”.

AUMENTO DE LAS RADIACIONES SOLARES
      En otra parte del texto Lovelock le da al planeta todavía unos quinientos millones de años de vida. A la Tierra, no al hombre. Y afirma que entonces no habrá humanos porque las radiaciones solares van en aumento y no podrán soportarlas, lo que para nuestro ilustre divulgador “es algo natural”, porque “desde el inicio del Sol este ha ido aumentando su radiación y se ha ido haciendo una estrella mayor, con un incremento de la temperatura acelerado”.
      Así pues, si la bala que disparó el hombre no sabemos aún cómo pararla, y si las radiaciones solares están creciendo desde que se inició el Sol, ¿qué alternativa nos queda para frenar nuestra destrucción?  ¿Liquidar todo el progreso alcanzado y volver al Medievo? ¿Frenar al Sol en su calentamiento? ¿Desechar las energías alternativas porque, según Lovelock, también contaminan aunque en menor medida que los clorofluoruros –CFC-? ¿Instalar por doquier plantas de energía nuclear? ¿Inventar un pesticida que no sea tóxico para el hombre, para no morir ni de hambre ni envenenado?
      No sé si nos estamos volviendo locos, o si las teorías sobre la Tierra corren a la par que las de arqueólogos e historiadores sobre la aparición del hombre en el planeta, siempre nuevas y alterables, pero mucho intuyo que hay más oportunismo que certeza, más doctrina que objetividad en temas medioambientales. Basta con ver a esos opulentos políticos en las cumbres sobre el clima: llegan a ellas en potentes aeronaves contaminadoras, emplean teléfonos contaminadores, exhalan el humo tóxico de sus cigarros, circulan en coches de gran potencia y alta contaminación atmosférica, se acicalan con sprays cargados de los malditos CFC, disfrutan del placer del aire acondicionado, otro emisor de los CFC ; llevan consigo bolsas y objetos derivados del petróleo; sufragan guerras que dejan muerte y contaminación tras de sí… ¿Y son ellos, precisamente ellos, quienes pretenden frenar la destrucción del hombre?

¿CÓMO SALVAR A GAIA?   
       Mi dilecto bloguero, vuelvo de nuevo a mi mundo de fantasía, con o sin Lovelock; vuelvo a mis  cañitas y a mi diario quehacer, procurando, eso sí, contaminar lo menos posible; fuera humos, fuera plásticos, fuera sprays… pero poco más puedo hacer para salvar a Gaia, porque cerrar minas de carbón, o fábricas de coches, o aeropuertos, o estaciones de ferrocarril, o embalses, o pozos de petróleo, o centrales térmicas, o gobiernos enteros por inútiles e ineficaces… no está a mi alcance. Tampoco puedo afianzar las inestables placas continentales ni taparle la boca  a los volcanes. Además, si sigo a Lovelock, debo pensar que ya es tarde para frenar nuestro avance hacia el apocalipsis. ¡Lástima!, porque, con lo hermosas que son las flores, el sol, el viento, la lluvia, los amaneceres y los atardeceres, los árboles… toda la naturaleza, en suma, da pena perderla.
      En fin, Anónimo, gracias por su matización. Debo confesarle que ese “místico chiflado”, como le llamaron los científicos a Lovelock, me cae fenomenal. Por eso he intentado elaborar en mi prontuario un humilde discurso de conclusiones al menos tan irónicas -pero no tan audaces ni tan garantizadas- como las de ese ilustre personaje sobre la evolución del planeta Tierra y la intervención del hombre en su propia destrucción. Hay que seguir viviendo al sol que más calienta, aunque a la larga acabe abrasándonos.- JT  

P.D.- En el tercer comentario de la entrada "Malos augurios para un planeta en vuelo sin retorno" encontrará el lector la misiva que me envió Anónimo, hecho que agradezco.

jueves, 15 de octubre de 2009

Malos augurios para un planeta en vuelo sin retorno

La energía solar se crea en el interior del Sol, donde la temperatura llega a los 15 millones de grados, con una presión altísima, que provoca reacciones nucleares. Se liberan protones (núcleos de hidrógeno), que se funden en grupos de cuatro para formar partículas alfa (núcleos de helio). Un gramo de materia solar libera tanta energía como la combustión de 2,5 millones de litros de gasolina. La energía generada en el centro del Sol tarda un millón de años en alcanzar la superficie solar. Cada segundo se convierten 700 millones de toneladas de hidrógeno en cenizas de helio. En el proceso se liberan 5 millones de toneladas de energía pura; por lo cual, el Sol cada vez se vuelve más ligero. El Sol también absorbe materia. Es tan grande y tiene tal fuerza que a menudo atrae a los asteroides y cometas que pasan cerca. Naturalmente, cuando caen al Sol, se desintegran y pasan a formar parte de la estrella. (De www.astromía.com)
                                                                    ___________________________


      Pues habrá quien no se lo crea, pero el cambio climático en nuestro planeta no es culpa del hombre. Lo afirma, y rotundamente, el veterano divulgador científico James Lovelock, un británico conocido en el mundo entero por su teoría sobre Gaia (la Tierra). Lovelock es el padre de la ecología moderna, pero su defensa del medio ambiente no le ha salvado de estar en el ojo del huracán. Le han dado muy duro por afirmar que la Tierra tiene su propio proceso de autorregulación, para bien o para mal de los seres que la pueblan, y que la culpabilidad del hombre en el aumento de la temperatura tiene más de suposición que de evidencia.
      Los ecologistas, e incluso sesudos científicos, responsabilizan al ser humano del calentamiento del planeta porque es el dióxido de carbono (sin él no habría vida), dicen, el elemento que en mayor medida altera el clima, en especial en Estados Unidos, el país más contaminante. Por consiguiente, hay que reducir o acabar con el uso de las sustancias que causan ese gas (1), en especial el petróleo y el carbón.

PANORAMA APOCALÍPTICO
      Con esos mimbres, los detractores de un progreso que costó al hombre siglos y siglos de padecimientos componen el cesto de sus predicciones. No hace más de cinco años nos pronosticaban un siglo XXI dramático, espeluznante, condicionado por inundaciones, hambruna, sequías inacabables; tormentas de violencia tal que romperían en 2007 los gigantescos diques de Holanda; deshielos en los glaciares del Himalaya que obligarían a los tibetanos a emprender la huida en busca de refugio; lluvias torrenciales en zonas habitualmente secas; ríos con muy poca agua en el norte de Europa a partir del año 2010; lagos secos; escasez de agua potable en Asia; zonas costeras invadidas por el mar… En fin, un panorama apocalíptico. Y todo ello por culpa de la acción humana.
      Frente a estas alarmantes pero respetables opiniones está la de Lovelock (premiado recientemente por la universidad de Santiago de Compostela), que no rechaza la posibilidad de que la Tierra vaya hacia una nueva era geológica, quizá la última para todas las especies que la pueblan, aunque su teoría sobre Gaia no incluye al hombre como el único causante de todos los males venideros, sino también al propio globo. Lovelock le da a nuestro planeta unos 500 millones de años porque ha vivido ya 3.500 millones, que es una buena cantidad. Para entonces, como consecuencia del aumento de la radiación solar, se habrá extinguido la vida en la Tierra. Dice este eminente divulgador que a lo largo del tiempo el Sol ha ido aumentando aceleradamente su temperatura hasta convertirse en una estrella mayor, cuyas radiaciones son la causa principal del cambio climático. Lovelock exime, pues, al hombre como único culpable del calentamiento del planeta.

VIVIR EN PAZ SOCIAL

      La verdad es que cuesta decidirse por una u otra teoría a quienes como yo naufragan en el conocimiento de la formación de la Tierra y su evolución. Y aunque me tomo en serio los razonamientos de Lovelock, es decir, que el origen del calentamiento puede estar en las alteraciones solares, voy a seguir portándome como un buen ecologista, no vaya a ser que las cosas se precipiten y Gaia sea un fraude. No obstante, si le dan al planeta unos quinientos millones de años –otra cosa es al hombre-, pues tenemos tiempo de sobra para tomar unas cervezas y esperar en paz el final. Por eso le pido al señor Zapatero que no nos avinagre la convivencia con tanto desarrollo sostenible, tantos brotes verdes, tanta alianza de civilizaciones y tanta subida de impuestos. Tómese unas cañitas, repose, y siga intentando sobrevivir políticamente –está en su derecho- en esta España castigada por el paro y las desigualdades económicas, en este coso político de partidos en permanente lid, porque ya ve: le auguran a la Tierra larga vida, muchos millones de años de luz solar. Nuestros tátara, tátara, tátara, tátara… nietos tiempo tendrán para reducir el déficit público y disfrutar de una vida económicamente saneada y políticamente correcta.– JT


(1) Los materiales (carbón, madera, etc.) que contienen carbono producen por combustión o por oxidación el dióxido de carbono, un gas sin el cual las plantas no podrían realizar la fotosíntesis. La presencia de este gas en la sangre estimula la respiración, y en estado sólido es un buen refrigerante, se conoce como hielo seco. El carbono es vital para todos los seres vivos. Sin él no habría vida sobre el planeta, porque la componen básicamente estos cuatro elementos: el carbono, el hidrógeno, el oxígeno y el nitrógeno.

viernes, 9 de octubre de 2009

La paz de los tanques y las ametralladoras


      Ahora resulta que Afganistán sigue sin estar en guerra, y no lo estaba tampoco cuando España envió por primera vez a sus fuerzas a suelo afgano. Fueron allá a cumplir una misión de paz con carros blindados, ametralladoras, morteros, etc. para defenderse, claro, no para atacar. Pero como las guerras no transcurren en escenarios de sosiego octaviano, sino que lo hacen con muchos sobresaltos, los soldados españoles, objeto de repetidos ataques, tuvieron que responder con fuego, y, con deliberada intención o sin ella, entraron en conflicto bélico contra los talibán.
      Por si se ha olvidado recordaré que Rusia, India e Irán ayudaron en la última década del pasado siglo a la Alianza del Norte afgana (conjunto heterogéneo de facciones islamistas) en su enfrentamiento con los rebeldes, mientras EE.UU. se situó frente a ella en apoyo de los talibán. Sin embargo, los atentados contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001 cambiaron el rumbo de la historia, y EE.UU. decidió entonces invadir Afganistán con su poderoso ejército en busca de Osama bin Laden y del Mullalh Omar, instigadores ambos de los atentados de Nueva York y líderes del movimiento terrorista Al Qaeda. Pasó así de enemigo de la Alianza del Norte a ser su amigo y colaborador. Una incongruencia más de la política exterior norteamericana.
      Después de la invasión, España trasladó tropas a Afganistán con el encomiable objetivo de proteger de las agresiones de los fundamentalistas a los afganos amantes de la democracia y ayudarles a levantar el país. Son ellos, los talibán, unos rebeldes que, influenciados por los líderes teócratas islámicos, se sirven una y otra vez de comandos suicidas para atacar a sus enemigos. Con Aznar en el gobierno –todo hay que decirlo- España cumplió en su día un compromiso de participación en conflictos bélicos, entre otras razones por ser miembro de la OTAN. No debemos olvidar, pues, que los acuerdos suscritos con la Alianza Atlántica contemplan la inclusión de nuestro país en operaciones de paz, y también en las misiones específicas que la Alianza acuerde en cada caso. Y si EE.UU. y la OTAN pidieron apoyo a España, a mi modo de ver no se le podía negar.

TRIBUTO DE SANGRE
      Enzarzarse a estas alturas del conflicto en discrepancias sobre si nuestras tropas fueron a Afganistán a colocar ladrillos o a colaborar en una guerra es un absurdo. Si queremos seguir dentro del bloque de países occidentales, disfrutando de sus beneficios, pero también asumiendo sus riesgos, debemos admitir que una de las condiciones es el pago de nuestro tributo de sangre cuando la situación lo exija. Por eso hay que centrar la atención en proporcionar al contingente español armamento acorde con el estado de lucha armada que vive el país, con el fin de evitar bajas en nuestro ejército, y, al mismo tiempo, contribuir a la búsqueda de soluciones pacíficas que acaben con una conflagración iniciada como una simple –pero vasta y masiva- operación para cazar al terrorista Bin Laden y a sus secuaces.
      Si los aliados en esta guerra, que dura ya ocho años, no son capaces de capturar con las armas a quienes idearon e impulsaron atentados tan salvajes como el de Nueva York (11.09.2001) o el de los trenes de cercanías de Madrid (11.03.2004), mejor será que abandonen ese territorio y busquen vías de actuación inteligentes e incruentas para dar con ellos y evitar el sacrificio de niños y mayores inocentes. Además, tratar de imponer la democracia, como algunos pretenden, a unos pueblos que aún no han aprendido a convivir en libertad e igualdad, víctimas de serias diferencias étnicas y religiosas, cargados de odio y de deseos de venganza; pueblos de moral y principios muy distintos de los cristianos, entregados en cuerpo y espíritu a su dios para cometer masacres y dar la vida por él; tratar de imponer, digo, la democracia a esos pueblos, me parece a mí que es un objetivo imposible de conseguir si no es por la fuerza, a la que creo que va siendo hora de renunciar tras ocho años de inútiles intentos.- JT

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Dos modelos góticos en una mansión presidencial


A Zapatero hay que criticarlo por su errónea política económica, por su forma de gobernar, y no por una cuestión tan personal como la ropa, en este caso la de sus hijas, que aparecieron vestidas de gótico en una foto junto a sus padres y al presidente Obama y esposa. El tema llegó a las tertulias, y algunos (as) de sus miembros sorprendieron por la dureza de sus comentarios sobre la susodicha foto cuya difusión les hizo olvidar la crisis económica, leitmotiv del temario de cada día.
      Ahora, ¡vaya tardanza!, nos fijamos en protocolos y en normas de estética y urbanidad, precisamente ahora, cuando estamos hartos de ver cómo día a día y en todas partes se rechazan las reglas sociales sobre comportamiento y ceremonial. Además, si vivimos en una sociedad que pasa de todas esas cosas, ¿por qué hemos de perder el tiempo y alterar el buen juicio criticando a dos jóvenes por su forma de vestir? Los Obama las aceptaron a las dos de esa guisa, ellos eran los anfitriones, y si hay que criticar a alguien sería a los responsables de protocolo de la Casa Blanca, a quienes correspondería establecer un ceremonial que incluyese la indumentaria de los invitados.
      ¿No son acaso también ridículos, aunque de presencia muy distinta a la de las dos chicas, quienes a diario hacen ostentación pública como perfectos petimetres de modernas y costosas prendas de vestir? Me viene ahora a la memoria por su actualidad el caso del político valenciano Ricardo Costa, personaje mediático que va a todas partes vestido de punta en blanco, camisa de cuello alto y resaltado, ceñida al tórax; chaqueta en perfecta armonía con las formas del cuerpo; puñete de surfista de colores rojo y gualda… Todo un figurín.

CRÍTICAS DE LOS INTOLERANTES
     A mí es que me resultan todos un poco ridículos; es más, creo que ya son ridículos sólo por pensar cómo han de ir vestidos para llamar la atención tanto las mujeres como los hombres. Lucen pulseras, collares, piercing, tatuajes, pendientes y ellos hasta medias barbas, algunas tan ilustres como las de nuestro monarca y su hijo. Para mí que lo del vestir va teniendo similitudes con la cocina por aquello de que choricillo morcillón o lentejas, en palacio, ni de coña. ¡Qué vulgaridad! Mejor un plato de cocina de diseño, aunque los ingredientes pierdan sus sabores y su aspecto original. Si las dos chicas son góticas; si no aceptan hoy los cánones impuestos por una sociedad cuya estética oscila entre cosas tan opuestas como lo tradicional y lo abstracto, ya tendrán tiempo de encauzar sus vidas cuando pasen de la edad del pavo y se enfrenten a la dura realidad cotidiana.
      En fin, cada uno está en su derecho de opinar lo que quiera, pero me sorprende que algunos (as) prestigiosos (as) comentaristas de corte clásico, pero con presunción de progres, se fijen de manera crítica y categórica en la forma de vestir de dos jóvenes de hoy. Si ellas van de gótico, sus criticones (as) van de intolerantes en un tema tan banal como el de la foto.- JT

P.D.- Con las terminaciones entre paréntesis cumplo las normas de igualdad de género impuestas por el Gobierno. En la foto, bota de diseño gótico unisex.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Santiago Rey y los problemas de Galicia y España

Del diario La Voz de Galicia recojo este excelente artículo de su presidente, Santiago Rey Fernández-Latorre, en el que el autor expone con brillante claridad los problemas de la España actual y especialmente los de Galicia. Su voz, la voz de este veterano comentarista, no clama en el desierto. Bien al contrario, alcanza con precisión el centro de la diana y somos legión quienes, hartos de tanta mentira, tanta transgresión y tanta injusticia, escuchamos y suscribimos sus denuncias.

(…) Cumpliendo mi deber de intentar ser notario de la verdad, quiero hoy dar voz a lo que se dice en la calle. La ciudadanía habla, por encima de todo, de la crisis económica, una de las más monstruosas e injustas de la historia. Lamentan verse arrastrados por una espiral en cuya génesis nada tuvieron que ver, sin recursos ni medios para hacerle frente, mientras que los auténticos causantes de la debacle son auxiliados con salvamentos vergonzantes. Fabricantes que alardeaban de solvencia, exigen y reciben ahora planes de choque pagados por todos, mientras algunos sectores que son el alma de Galicia, como el ganadero, se asoman al abismo sin ser objeto, ni de lejos, de un trato similar. (…)

(Enlace para leer el artículo completo: 
http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2009/08/30/0003_7937628.htm

jueves, 13 de agosto de 2009

Una nueva torpeza: pago por visión de la TDT


De Diariocrítico.com (13.08.2009)
El guión estaba escrito antes de que se produjera esta reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Una reunión especial para tratar medidas contra la crisis económica pero que se ha aprovechado finalmente para aprobar la polémica licencia de emisión de contenidos de pago en la TDT. El sector encabezado por Miguel Sebastián, con el beneplácito de Zapatero, se sale con la suya pues tenía prisa ya que Mediapro, dueña de La Sexta, quiere comercializar los partidos de fútbol ante el inminente comienzo de la temporada, justo en el último fin de semana de agosto.
      La iniciativa ha sido comandada en todo momento por parte del ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien estaba empeñado en que se aprobara la comercialización de la televisión de pago en TDT, la nueva plataforma digital. El problema es que el Gobierno consultó previamente al Consejo de Estado, que le dio un informe en el que le desaconseja -incluso lo critica duramente- que apruebe este servicio de pago a través de un Real Decreto del Consejo de Ministros. La vía alternativa y por la cual apostaba el Consejo de Estado era la aprobación a través de un proyecto de Ley, que requiere la habitual tramitación en el Congreso de los Diputados, lo cual retrasaba ostensiblemente su aprobación, cuando la TDT de pago cobraría sentido naciendo antes de que comience la Liga de fútbol de Primera División, en el último fin de semana de agosto. Pero no será así. 
      El Consejo de Ministros aprobó este jueves un real decreto ley por el que se regulan las concesiones de servicio de TDT de pago, una medida que servirá para "establecer la igualdad de condiciones" en el sector audiovisual, según explicó la vicepresidenta Fernández de la Vega en la rueda de prensa posterior al consejo extraordinario.
      La compañía -la única que tiene esa idea, por cierto- que va a comercializar los partidos de fútbol de pago es Mediapro, la productora catalana dueña de La Sexta. Esto condiciona la operación, ya que no es ninguna novedad que se asocie a este grupo de comunicación a las simpatías del entorno socialista, sobre todo tras la polémica licencia de emisión de La Sexta como televisión privada nacional hace pocos años. Y es que ya se especula con que Sebastián quería favorecer a Mediapro -sin aportarse algún argumento de peso que no sean las supuestas simpatías- en esta época de vacas flacas en la economía.
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¡A PAGAR POR EL FUTBOL!
      Se acabó lo que se daba, suelen decir en mi pueblo cuando algo deseado termina. Y bien mal que se acabó, porque a partir de septiembre vuelve el obligado pay per view o pago por visión, o sea, que habrá que pagar por ver el fútbol en la hasta ahora gratuita TDT. La verdad es que yo paso olímpicamente de este espectáculo, y quizá por ello me importe tres gónadas lo que haga el Gobierno con el balompié, pero sí que lo siento por los millones de aficionados que tendrán que volver a pagar, tendrán que rascar de nuevo en el fondo de sus raídos bolsillos para poder presenciar los partidos de Liga. Y a este gasto habrán de añadir, para mayor escarnio, la compra de un nuevo descodificador. ¡Menudo negocio van a realizar los fabricantes con la venta del aparato! ¿Saben ustedes que no sirven los de Canal Plus, TDT, y satélite, porque nuestros gobernantes aún no han sido capaces de implantar un único descodificador para todos los canales de pago?

ORDENO Y MANDO
    Me parece que con esta decisión por decreto, adoptada al estilo de los peores tiempos pasados, es decir, por medio del ordeno y mando, sin acudir al trámite democrático del Parlamento español, zanja en parte la deuda moral (es de bien nacido ser agradecido) que nuestros gobernantes tenían con La Sexta (esta recoge ahora el fruto de lo sembrado por Wyoming et adláteres), y al tiempo pone a pie de solución los problemas económicos del canal cuyos directivos huyeron espantados recientemente de una reunión, cuando, al intentar fusionarse con Prisa, pudieron conocer la deuda de cinco mil millones de euros que arrastra este grupo. Si Zapatero fue capaz en su día de regalar un rico caramelo a millones de españoles aficionados al fútbol, con la emisión en abierto de los partidos de Liga, ahora se lo quita bruscamente, justo ahora, cuando sus economías están sufriendo un fuerte menoscabo por la grave crisis que padecemos todos. La verdad es que ha sido una decisión ruin y desacertada la que ha tomado este gobierno.- JT

sábado, 8 de agosto de 2009

La Sexta busca maridaje: susto y ruptura

De Diariocrítico.com. (07.08.2009)

La angustia de Prisa por sobrevivir
      Todo parecía atado y bien atado en las negociaciones, a varias bandas, del grupo Prisa para unirse a otras cadenas televisivas y sobrevivir en el ya inmediato futuro. Pero, la realidad es cruda, e incluso a veces cruel, porque en el mismo día ha habido calabazas en dos acuerdos que parecían muy adelantados y casi cerrados. Así, el grupo comunicó este su 'viernes negro' a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que han quedado rotas las negociaciones que mantenía con Imagina con vistas a la integración de sus respectivos activos audiovisuales, por lo que continuará explorando nuevas oportunidades de negocio con otros operadores de televisión. 
        En el hecho relevante remitido al organismo supervisor de los mercados, el grupo que preside Ignacio Polanco confirma que Prisa e Imagina"han decidido no renovar el acuerdo de intenciones" firmado el 3 de junio pasado y que expira mañana 8 de agosto."En consecuencia, ha quedado sin efecto el compromiso de exclusividad que ambas partes acordaron para mantener negociaciones. Prisa continuará explorando nuevas oportunidades de negocio con otros operadores de televisión", concluye la nota.
        Y, por otra parte, también se ha sabido este viernes que Prisa y Mediapro han roto las negociaciones para fusionar Cuatro y La Sexta, sus respectivas cadenas de televisión. Parece ser que Mediapro se ha asustado al conocer oficialmente la deuda real de su futura aliada, que ya no lo será: más de 5.000 millones. Así, la prórroga de dos semanas que ambos grupos se habían ofrecido mutuamente, el pasado 24, para un último estudio y cerrar un preacuerdo oficial, lo que ha significado ha sido el entierro definitivo de las negociaciones.

domingo, 2 de agosto de 2009

La hidra que nunca muere sigue matando

      “No son vascos, son mierda”, dijo Basagoiti de los etarras que atentaron en Palma de Mallorca contra dos guardias civiles, en un momento de emotiva sinceridad. Son mierda, sí, digo yo, pero hacen daño, mucho daño. Ya se han cobrado más de ochocientas vidas sin conseguir su objetivo en los cincuenta años de existencia de la banda, sembrando el terror con la ejecución de asesinatos premeditados y alevosos. En mi opinión, ETA no es sólo una banda de malhechores y dinamiteros, una banda de mierdas, sino también una cuadrilla bien nutrida de jóvenes al servicio de un nacionalismo históricamente disgregador y socialmente violento. Los vascos -la generalidad del pueblo vasco- saben perfectamente que este país no permitirá nunca la separación de ninguna de sus regiones por mucho que asesinen y extorsionen, pero los etarras, erre que erre, siguen haciéndolo, cegados por el odio hacia todo lo español.
      Y frente a esa sangría permanente, ¿qué hace España? Pues yo creo que pierde tiempo, pierde mucho tiempo respondiendo con palabras y gestos, sin plantearse de manera seria y definitiva la búsqueda de una actuación eficaz que acabe con ese monstruo del inframundo, serpiente policéfala cuyas cabezas nunca se acaban de cortar. ¿Cuántas veces nos han dicho que ETA estaba arrinconada y descabezada? ¿Cuántas veces ha vuelto a surgir esa hidra de las contaminadas profundidades del lago vasco para arremeter contra ciudadanos españoles?

EL ALMA DUAL ESPAÑOLA
      ¡Ay, los españoles!, mosaico de razas, etnia de rasgos muy dispares heredados de las primitivas tribus peninsulares, violentas unas, como las de los celtas del norte, o relativamente sosegadas otras, como las de los iberos. La verdad es que estamos bien reflejados por Cervantes en su Quijote, el alma dual española, idealismo y realismo, Quijote y Sancho, agresividad y sosiego. Nos movemos dentro de unos ideales de unidad, los de la España única pero plural; seguimos sintiendo y defendiendo por un lado la indivisibilidad del territorio, mientras que por otro el día a día político nos predispone a admitir su descomposición. Minorías de catalanes y vascos lograron en la última década grandes avances en sus proyectos disgregadores: unos por medio de la amenaza y la violencia; otros, negociando de manera astuta con unos gobernantes incapaces de consolidar un Estado de las Autonomías cohesionado y fuerte.
      ¿Contra ETA, metralleta?, se preguntan los más radicalizados por el inacabable goteo de sangre. Pues lo cierto es que cada atentado que comete la banda tiene como respuesta declaraciones de unidad y testimonios de repulsa; se dedican silencios a las víctimas, se difunden comunicados de condena, y se celebran manifestaciones ciudadanas, pero todo ello no frena ni acaba con la violencia, como se ha comprobado hasta ahora, sino que sirve únicamente para expresar el grado de repulsa y desesperación de una ciudadanía cada vez más harta de tanto chorreo de sangre. Por otra parte, la reiterada consumación de atentados, pese a las frecuentes desarticulaciones de comandos, denota una operatividad aún poco eficaz contra la banda etarra.

LA HIDRA ASESINA
      Decía antes que las profundidades del lago del que surge la hidra asesina están contaminadas. Me refería a los sectores sociales vascos donde se alimentan y crecen los jóvenes dinamiteros. Observen las manifestaciones pro ETA: gente mayor, hombres y mujeres, no sé si por resentimiento o por odio, profieren gritos contra España. Muchos ni siquiera han nacido en Euskadi, pero por su escasa cultura y su deficiente formación se dejan intoxicar fácilmente por las minorías opuestas a todo lo español. Vive la mayor parte de estas personas en barrios sombríos, en esos colmenares humanos de feas viviendas levantadas durante el franquismo. ¿Cómo no van a germinar ahí los jóvenes violentos? Las ideas antiespañolas están en cada recoveco, en cada vivienda, en cada patio de vecindad. Es ese el lago habitado por la hidra policéfala a la que nunca se le cortan todas sus cabezas.
      ¿La respuesta a tanto asesinato va a seguir siendo solamente policial? Me temo que, tal como nos demuestran los hechos, si revisamos la historia de los cincuenta años de ETA, el camino para acabar con ella no es sólo ese. Algún día tendremos que sentarnos y, Constitución en mano, buscar otras soluciones. Pero entonces en la negociación no debería de intervenir sólo el Gobierno, sino también representantes de todas las fuerzas políticas parlamentarias, del nacionalismo vasco y de los sectores sociales y empresariales. Siempre habrá, digo yo, un camino abierto a la reconciliación y a la paz, sin que sea estrictamente necesario fragmentar el país. Al fin y a la postre todos nos necesitamos mutuamente para poder seguir construyendo una sociedad más justa y equitativa. Ya está bien de tanta prosperidad en los sectores más altos, mientras en los menos favorecidos social y económicamente el nivel baja día a día de manera alarmante.- JT

viernes, 31 de julio de 2009

Los chichinabos del periodismo sectario y servil

El País (30.07.2009)
"Manel Fran, director de Comunicación del Ministerio de Trabajo, se ha convertido en una estrella en You Tube. El vídeo en el que abronca a un redactor de TVE por haber realizado una pregunta al ministro Celestino Corbacho justo después de una rueda de prensa ha saltado a lo más alto de la Red después de que lo emitiera el informativo La 2 Noticias. El reportero recabó la opinión del ministro sobre unas declaraciones del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, sobre el diálogo social realizadas pocos minutos antes. Corbacho, gesto serio, salió de la pregunta con habilidad, pero el responsable de Comunicación se dirigió inmediatamente al reportero, con el que entabló esta tensa conversación:
Fran: Hemos tenido una rueda de prensa de una hora.
Redactor: Ya, pero es que la noticia es ahora mismo.
Fran: No, la noticia no es ahora.
Redactor: La noticia es ahora mismo. Díaz Ferrán acaba de hablar hace 10 minutos.
Fran: Lo pides antes y te lo gestionamos bien. Voy a quejarme, ¡eh! No, no, voy a quejarme y lo has hecho muy mal, muy mal. Es más, voy a pedir quién eres para evitar que vengas a este ministerio en la medida de lo posible.
El ministro ha dado marcha atrás y se ha mostrado dispuesto a conceder una entrevista al periodista de TVE siempre y cuando la pidiera con antelación. Corbacho ha afirmado que si el redactor se había sentido mal, pedía disculpas y, en una mediación salomónica, también ha respaldado a su director de comunicación, del que dijo es un profesional con muchos años de experiencia. "Este tipo de conflictos forman parte del desarrollo normal de la actividad informativa", manifestó un portavoz del ministerio."
                                                       _________
                                        
                                         AMENAZA INTOLERABLE

      La amenaza del responsable de Comunicación del Ministerio de Trabajo al periodista de TVE es intolerable. Evidencia una vez más la actitud prepotente y chulesca de quien tiene la responsabilidad de facilitar la noticia a los medios para su difusión al ciudadano, un derecho constitucional inalienable, pero vulnerado con alarmante frecuencia por los serviles plumillas de chicha y nabo. No hace aún mucho tiempo se dio un caso parecido durante una rueda de prensa del presidente Zapatero, en la que el periodista encargado de que todo saliera a gusto y deseo del jefe impidió que le preguntasen a este sobre el encuentro Bermejo-Garzón en una inolvidable cacería. 
      Uno y otro caso dejan inequívoca constancia de las miserias del periodismo actual. La cuidada neutralidad que caracteriza el buen periodismo está cada día más dañada por el comportamiento sectario de muchos de sus profesionales. Son estos los que, despreciando manifiestamente toda actitud ética, no tienen reparo en manipular, y hasta censurar, todo lo que pudiera causar molestia a su señor o al partido político al que sirven.- JT