martes, 16 de abril de 2013

Quijote y Sancho ya están en Cervantes de Ancares

¿Cervantes era castellano, manchego, andaluz, catalán, zamorano, gallego…? Los estudiosos de la genealogía del ilustre dramaturgo no son capaces de ponerse de acuerdo. Una de las últimas opiniones sobre la procedencia de Miguel de Cervantes nos la ha dado el profesor madrileño César Brandariz en su libro “El hombre que hablaba difícil”. Este investigador de la vida del eximio novelista parece convencido de que nació en un área comprendida entre Galicia, León y Portugal. Y apunta como posible cuna la aldea de nombre Cervantes, próxima al lago zamorano de Sanabria, aunque no rechaza la posibilidad de su origen gallego.

Un Quijote de cientos de clavos
Sin embargo, quienes parecen tener clara la estirpe del escritor son los lucenses, y en especial el Club Ancares que acaba de colocar  las estatuas de dos grandes figuras cervantinas, Quijote y Sancho, ante la fachada de su sólido albergue de montaña construido en los años sesenta a 1.300 metros de altitud, en un lugar de hermosas panorámicas. Para el presidente y alma mater de esta entidad deportiva, Alfredo Sánchez Carro, el insigne escritor o al menos sus ancestros proceden de Galicia. Aquí tuvieron su cuna. Hay bastantes indicios de su origen gallego, como, entre otros, los apellidos Cervantes y Saavedra, propios de esta tierra. El mismo municipio donde se asienta el albergue se llama Cervantes, tiene su capitalidad en el pueblo de San Román y en un lugar de la sierra se conserva la que fue vivienda de la familia de esta gran figura de las letras hispanas. Sánchez Carro, periodista, es un fervoroso admirador del Quijote. Su devoción por la obra cervantina le ha llevado a convertirse en coleccionista incansable de todo lo relativo al ingenioso hidalgo y a su autor. En el albergue se exhiben algunas joyas bibliográficas de su colección en ediciones facsimilares, así como piezas decoradas con estampas quijotescas.

El alma dual española
      Quijote y Sancho son dos figuras de ficción que a mi modo de ver representan, tal vez sin que haya sido intención del autor, la dualidad del alma española de idealismo y realismo. El idealismo de un hidalgo movido por tercas e inalterables convicciones características de nuestra idiosincrasia, más imaginativas que racionales, y el materialismo realista como forma de conducta, o manera de ser, de un Sancho Panza para quien cosas y hechos no tienen más valor ni interpretación que lo que realmente son o representan.
      Las esculturas, de hierro, son obra de Amador Puente, un artista de Outeiro de Rei. Trabajó en su elaboración cerca de mil horas. Están formadas por cientos de tornillos y otras piezas de sujeción de traviesas del ferrocarril a las que el autor tuvo que limpiarles el óxido antes de utilizarlas. El Quijote tiene una altura de más de cuatro metros, y casi tres metros Sancho Panza. La inauguración de estas esculturas formó parte de los actos conmemorativos del club en su cincuentenario. El mismo día, el presidente Sánchez Carro moderó una mesa redonda en el albergue en la que participaron varios autores de libros sobre Ancares, incluido el propio Carro. Junto con él intervinieron Jorge de Vivero, Rogelio P. Moreira, Enrique de ArceIsolina Rodríguez, Alejandro Rodríguez y Xulio Giz.
      El Club Ancares se constituyó en Lugo en 1963 por acuerdo de un grupo de amantes de la naturaleza, en especial de la Sierra de Ancares, aficionados a deportes de aire libre como montañismo, esquí, piragüismo, caza y pesca y espeleología. Es una de las sociedades deportivas de más solera de Galicia. Su sede está ubicada hoy en el albergue (982.181.113), cuya inauguración se celebró en 1967. Tiene restaurante, cafetería, habitaciones dobles e individuales y estancias con literas para grupos. Su situación en las proximidades del monte Tres Obispos lo convierten en lugar ideal de aproximación a las cumbres de una sierra en donde confluyen los límites de Galicia, León y Asturias. Desde el Tres Obispo se alcanzan fácilmente las cimas del Corno Maldito, Lago y Mostallar, con paso al Penalonga y al Pico Cuiña.
      Es incomprensible que esta sierra aún no haya sido declarada Parque Natural. La riqueza de su biodiversidad y sus múltiples ecosistemas, junto con unas aldeas ricas en usos y costumbres ancestrales, reclaman una pronta y eficaz protección pero aplicada de tal manera que en ningún caso perjudique, sino más bien beneficie, a sus resignados pobladores, y al mismo tiempo frene la sangría que representa el éxodo de jóvenes hacia otras tierras en busca de trabajo.- JT 

P.D.- En 2019 el albergue estaba cerrado y el Club Ancares había dejado de existir. Lástima que una entidad de tanta solera y prestigio haya tenido que desaparecer.

Las estatuas de Don Quijote y Sancho hechas con cientos de tornillos de la vía del tren

Sancho saluda al viajero a su llegada al albergue de montaña

Busto de Don Quijote. El autor usó clavos de las traviesas del tren para crear su obra. 

Los pies enormes de un ingenioso hidalgo que midió su valor desafiando a gigantes aspados

Sancho Panza representa el lado realista de la dual idiosincrasia española

Mesa redonda de escritores de libros sobre Ancares. De izquierda a derecha, Xulio Giz (de espaldas a la cámara), Jorge de Vivero, Alfredo Sánchez Carro, Rogelio P. Moreira, Alejandro Roríguez e Isolina Rodríguez. A Enrique de Arce no se le ve en la foto. Está sentado entre Giz y De Vivero. Encima de la mesa, algunas obras de estos autores sobre la sierra y sus gentes. 

sábado, 16 de marzo de 2013

Vargas Llosa analiza el caudillismo de Chávez

Por su evidente interés recojo a continuación del diario limeño “La República” un artículo de Mario Vargas Llosa sobre el desaparecido Hugo Chávez. Para el Nobel de Literatura, los venezolanos tendrán que depurar ahora su democracia de los tráficos mercantilistas, el rentismo, los privilegios y los derroches que la debilitaron y la volvieron tan impopular (…), restableciendo la legalidad, restaurando la independencia del Poder Judicial que el chavismo aniquiló, acabando con esa burocracia política elefantiásica que ha llevado a la ruina a las empresas públicas, y creando un clima estimulante para la creación de la riqueza.

                                      La Muerte del Caudillo
10 de marzo de 2013
Fuente 
La República
Escribe Mario Vargas Llosa
      El comandante Hugo Chávez Frías pertenecía a la robusta tradición de los caudillos, que, aunque más presente en América Latina que en otras partes, no deja de asomar por doquier, aun en democracias avanzadas, como Francia. Ella revela ese miedo a la libertad que es una herencia del mundo primitivo, anterior a la democracia y al individuo, cuando el hombre era masa todavía y prefería que un semidiós, al que cedía su capacidad de iniciativa y su libre albedrío, tomara todas las decisiones importantes sobre su vida. Cruce de superhombre y bufón, el caudillo hace y deshace a su antojo, inspirado por Dios o por una ideología en la que casi siempre se confunden el socialismo y el fascismo –dos formas de estatismo y colectivismo– y se comunica directamente con su pueblo, a través de la demagogia, la retórica y espectáculos multitudinarios y pasionales de entraña mágico-religiosa.   
      
Su popularidad suele ser enorme, irracional, pero también efímera, y el balance de su gestión infaliblemente catastrófica. No hay que dejarse impresionar demasiado por las muchedumbres llorosas que velan los restos de Hugo Chávez; son las mismas que se estremecían de dolor y desamparo por la muerte de Perón, de Franco, de Stalin, de Trujillo, y las que mañana acompañarán al sepulcro a Fidel Castro. Los caudillos no dejan herederos y lo que ocurrirá a partir de ahora en Venezuela es totalmente incierto. Nadie, entre la gente de su entorno, y desde luego en ningún caso Nicolás Maduro, el discreto apparatchik al que designó su sucesor, está en condiciones de aglutinar y mantener unida a esa coalición de facciones, individuos e intereses encontrados que representan el chavismo, ni de mantener el entusiasmo y la fe que el difunto comandante despertaba con su torrencial energía entre las masas de Venezuela.

HÍBRIDO IDEOLÓGICO
      Pero una cosa sí es segura: ese híbrido ideológico que Hugo Chávez maquinó, llamado la revolución bolivariana o el socialismo del siglo veintiuno, comenzó ya a descomponerse y desaparecerá más pronto o más tarde, derrotado por la realidad concreta, la de una Venezuela, el país potencialmente más rico del mundo, al que las políticas del caudillo dejan empobrecido, fracturado y enconado, con la inflación, la criminalidad y la corrupción más altas del continente, un déficit fiscal que araña el 18% del PIB y las instituciones –las empresas públicas, la justicia, la prensa, el poder electoral, las fuerzas armadas– semidestruidas por el autoritarismo, la intimidación y la obsecuencia.
      La muerte de Chávez, además, pone un signo de interrogación sobre esa política de intervencionismo en el resto del continente latinoamericano al que, en un sueño megalómano característico de los caudillos, el comandante difunto se proponía volver socialista y bolivariano a golpes de chequera. ¿Seguirá ese fantástico dispendio de los petrodólares venezolanos que han hecho sobrevivir a Cuba con los cien mil barriles diarios que Chávez poco menos que regalaba a su mentor e ídolo Fidel Castro? ¿Y los subsidios y/o compras de deuda a 19 países, incluidos sus vasallos ideológicos como el boliviano Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega, a las FARC colombianas y a los innumerables partidos, grupos y grupúsculos que a lo largo y ancho de América Latina pugnan por imponer la revolución marxista? El pueblo venezolano parecía aceptar este fantástico despilfarro contagiado por el optimismo de su caudillo, pero dudo de que ni el más fanático de los chavistas crea ahora que Nicolás Maduro pueda llegar a ser el próximo Simón Bolívar. Ese sueño y sus subproductos, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que integran Bolivia, Cuba, Ecuador, Dominica, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda, bajo la dirección de Venezuela, son ya cadáveres insepultos.

NUEVOS RICO IMPRODUCTIVOS
      En los catorce años que Chávez gobernó Venezuela, el barril de petróleo multiplicó unas siete veces su valor, lo que hizo de ese país, potencialmente, uno de los más prósperos del globo. Sin embargo, la reducción de la pobreza en ese periodo ha sido menor en él que, digamos, las de Chile y Perú en el mismo periodo. En tanto que la expropiación y la nacionalización de más de un millar de empresas privadas, entre ellas de tres millones y medio de hectáreas de haciendas agrícolas y ganaderas, no desapareció a los odiados ricos sino creó, mediante el privilegio y los tráficos, una verdadera legión de nuevos ricos improductivos que, en vez de hacer progresar al país, han contribuido a hundirlo en el mercantilismo, el rentismo y todas las demás formas degradadas del capitalismo de Estado.
      Chávez no estatizó toda la economía, a la manera de Cuba, y nunca acabó de cerrar todos los espacios para la disidencia y la crítica, aunque su política represiva contra la prensa independiente y los opositores los redujo a su mínima expresión. Su prontuario en lo que respecta a los atropellos contra los derechos humanos es enorme, como lo ha recordado con motivo de su fallecimiento una organización tan objetiva y respetable como Human Rights Watch. Es verdad que celebró varias consultas electorales y que, por lo menos algunas de ellas, como la última, las ganó limpiamente, si la limpieza de una consulta se mide solo por el respeto a los votos emitidos, y no se tiene en cuenta el contexto político y social en que aquella se celebra, y en la que la desproporción de medios con que el gobierno y la oposición cuentan es tal que esta corre de entrada con una desventaja descomunal.
      Pero, en última instancia, que haya en Venezuela una oposición al chavismo que en la elección del año pasado casi obtuvo los seis millones y medio de votos es algo que se debe, más que a la tolerancia de Chávez, a la gallardía y la convicción de tantos venezolanos que nunca se dejaron intimidar por la coerción y las presiones del régimen, y que, en estos catorce años, mantuvieron viva la lucidez y la vocación democrática, sin dejarse arrollar por la pasión gregaria y la abdicación del espíritu crítico que fomenta el caudillismo.
      No sin tropiezos, esa oposición, en la que se hallan representadas todas las variantes ideológicas de la derecha a la izquierda democrática de Venezuela, está unida. Y tiene ahora una oportunidad extraordinaria para convencer al pueblo venezolano de que la verdadera salida para los enormes problemas que enfrenta no es perseverar en el error populista y revolucionario que encarnaba Chávez, sino en la opción democrática, es decir, en el único sistema que ha sido capaz de conciliar la libertad, la legalidad y el progreso, creando oportunidades para todos en un régimen de coexistencia y de paz.

DEMOCRACIA CORROMPIDA
      Ni Chávez ni caudillo alguno son posibles sin un clima de escepticismo y de disgusto con la democracia como el que llegó a vivir Venezuela cuando, el 4 de febrero de 1992, el comandante Chávez intentó el golpe de Estado contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez, golpe que fue derrotado por un Ejército constitucionalista y que envió a Chávez a la cárcel de donde, dos años después, en un gesto irresponsable que costaría carísimo a su pueblo, el presidente Rafael Caldera lo sacó amnistiándolo. Esa democracia imperfecta, derrochadora y bastante corrompida había frustrado profundamente a los venezolanos, que, por eso, abrieron su corazón a los cantos de sirena del militar golpista, algo que ha ocurrido, por desgracia, muchas veces en América Latina.
      Cuando el impacto emocional de su muerte se atenúe, la gran tarea de la alianza opositora que preside Henrique Capriles está en persuadir a ese pueblo de que la democracia futura de Venezuela se habrá sacudido de esas taras que la hundieron, y habrá aprovechado la lección para depurarse de los tráficos mercantilistas, el rentismo, los privilegios y los derroches que la debilitaron y volvieron tan impopular. Y que la democracia del futuro acabará con los abusos del poder, restableciendo la legalidad, restaurando la independencia del Poder Judicial que el chavismo aniquiló, acabando con esa burocracia política elefantiásica que ha llevado a la ruina a las empresas públicas, creando un clima estimulante para la creación de la riqueza en el que los empresarios y las empresas puedan trabajar y los inversores invertir, de modo que regresen a Venezuela los capitales que huyeron y la libertad vuelva a ser el santo y seña de la vida política, social y cultural del país del que hace dos siglos salieron tantos miles de hombres a derramar su sangre por la independencia de América Latina.
Lima, marzo de 2013
 
                (Fotos: Chávez, de noticias24.com; con Castro, de aporrea.org)

jueves, 24 de enero de 2013

Manfred Man, una vida entre piedras

      Manfred Man o Man a secas de sobrenombre. Así se conocía al alemán Manfred Gnädinger que habitó en el pueblo coruñés de Camelle desde 1962 hasta 2002. Vivió junto al mar como un anacoreta: solitario, sin apenas comunicación con la gente y encerrado en sus propios pensamientos. Un fracaso de amor redujo su vida a un minúsculo entorno de la Costa da Morte. Construyó una mísera caseta para aislarse del mundo exterior, y pronto se rodeó de piedras apiladas verticalmente y coloreadas. Completaba su obra pintando círculos en suelo y muro del rompeolas. Fue un hombre bueno, querido por las gentes del lugar.
      Su particular museo al aire libre está hoy abandonado, al albur de un Atlántico que poco a poco irá devorándolo. Sin embargo, no se perderá su recuerdo: el Ayuntamiento de Camelle y la Xunta de Galicia le dedicaron al artista y a su obra un edificio-museo en la zona portuaria, cerca del lugar donde Man vivió cuarenta años. Murió, dicen algunos, de pura tristeza. No lo mató la humedad ni el frío, a pesar de que andaba siempre en taparrabos mostrando a sus visitantes las piezas de su autoría. Murió de pena, sí, cuando vio cómo sus piedras y círculos, su caseta y todo el entorno vital eran empapados por el viscoso y sucio crudo procedente de un barco de endemoniado recuerdo: el Prestige. Man se fue, pero su figura permanece imborrable en la memoria de los habitantes de Camelle.

El círculo vital
    Cuando vi por primera vez las esculturas de piedra de este alemán sospeché que había en ellas una fuerte influencia del medio donde vivía su autor, porque Camelle está al pie de una montaña generosamente salpicada de peñascos graníticos, donde más de un montañero –y me incluyo- probó quincalla y destreza en paredes verticales y lisas, de unos veinte metros de altura. La roca está esparcida por doquier. Es, a veces, redonda y muy pulida; en otras, además, antropomorfa. Esta singularidad del paisaje tan próximo al artista fue la que me llevó a pensar que se inspiraba en el entorno para construir las piezas de su museo.
      Pero no, no era ese su numen artístico. Él mismo me lo confesó: sus creaciones eran el reflejo de un pensamiento -no me atrevo a calificarlo de filosófico- que lo tenía atenazado desde niño: el círculo, la redondez de la forma como principio y fin de todas las cosas. E iba más allá en tan particulares deducciones: El círculo ---me explicó en una de mis visitas a su humilde caseta de ermitaño— es la vida misma; empieza a trazarse cuando naces y se cierra al morir. Pintando círculos estoy recreando vida, naturaleza y lanzando un mensaje trascendental, tal vez kantiano, de razón pura. Todo lo que vemos, lo importante y trascendente es redondo: el mundo, los planetas, tal vez el universo… Hasta la redondez puede ser sinónimo de hermosura aplicada a la mujer, o a estas piedras lisas, acaso ovaladas, con las que hago mis trabajos".

Inspiración panteísta
      Me sentí ofuscado cuando Man derribó mi sospecha con sus explicaciones. Suponía como lógico que se inspirase en las rocas de la montaña, ¡las tenía tan cerca! Mas luego, observando con detenimiento las esculturas y los círculos estampados en el malecón, admití que no era esa su fuente de inspiración. Las piedras apiladas en espiral, dirigiéndose hacia el infinito, encerraban un mensaje no sé si antropocéntrico o panteísta, pero que nada tenía que ver con las formas del roquedal.
      Así es como conocí a este recordado anacoreta de la Costa da Morte. Llegó de joven a Camelle, y un amor no correspondido lo mantuvo hasta el final en su particular ermita al lado del mar, mirando al ocaso. No sé si las figuras pétreas que legó son arte o camelo, no me atrevo a valorarlas, pero tienen un importante significado inmaterial: el del recuerdo de un hombre bueno, de naturaleza dura y sentimientos profundos, acogido y querido por sus convecinos, que supo vivir sin molestar y supo ayudar a quienes le pidieron su consejo. Así fue Manfred Man, el alemán de Camelle.- JT

Man no se inspiró en las rocas de la sierra de Camelle para construir sus piezas.

Erguida sobre el muelle, esta escultura parece desafiar con su esbeltez al roquedal de enfrente.

En el tótum revolútum del museo aparece al fondo la ermita abandonada del artista.

La caseta del ermitaño, en evidente estado de ruina.

Man utilizaba en la elaboración de sus obras lo que tenía en el entorno: piedras, cuerdas, ramas y todo tipo de desechos arrastrados por el mar.

La fuente es una de las piezas más llamativas del que fue museo al aire libre del alemán.

Vista de una parte del museo desde la caseta. Al fondo resalta la sierra de lomas berroqueñas.

Solidez, firmeza, caos… ¿Qué pretendió representar el autor con estas figuras?

Entrada a la vivienda. Las piedras apiladas junto al edificio tienen estampado un círculo.

Esta caracola es tal vez la obra más llamativa de la colección. Resalta la redondez de los cantos rodados, la de esos  círculos predominantes en la obra de Manfred. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

La Escuela de Montaña del Xalo y el peligro del viento

           El roquedal llamado O Petón del Monte Xalo, que domina el valle de Celas, es desde 1970 escuela de escalada de deportistas coruñeses. Dos años antes el montañero Enrique de Arce buscaba incansable por los alrededores de La Coruña un lugar donde practicar la escalada artificial, tras haber comprado en Madrid cuerdas homologadas y estribos para ascender por paredes verticales. En aquellos tiempos empezaba a comercializarse en Galicia ese material, pero, aún así, debido a su escasez y precio, no estaba al alcance de todos, había que recurrir al carpintero para fabricar empotradores de madera y al herrero en demanda de clavijas de aleación resistente.
                Tras una búsqueda de varias semanas por los aledaños de la ciudad Arce localizó unas rocas en la loma del Xalo, un monte compartido por los municipios de Culleredo y Cerceda. Pidió información en los pueblos del valle sobre el acceso al roquedal, pero nadie había pisado su cima, inalcanzable por la cantidad de maleza que la rodeaba, salvo algún agricultor o los guardas forestales. Tampoco supieron decirle si era posible llegar a pie hasta ella por el otro lado de la montaña. Fue el propietario del bar Casa Rodríguez, de Castelo, entonces edil del municipio cullerdense, quien informó al montañero: A esas rochas chamámoslle O Petón, pero non creo que poida chegar ata elas; hai moito toxo.

LUGAR DE ESCALADA
      Empeñado en conseguir su objetivo, Arce subió en un Seat 600 por la estrecha y pendiente pista forestal, de deficiente firme, hasta las proximidades de las rocas. Al llegar arriba se vio obligado a detenerse: la pista terminaba, se hacía camino apto solo para tractores o pequeños Land Rover. Un tojal espeso, arbustivo y extenso, cerraba el paso al roquedo. Ante este primer fracaso, y tras revelar al dueño del bar la razón de su insistencia por lograr aquel objetivo, este se comprometió a despejar el tojo y abrir paso con el uso de un tractor. Un par de semanas más tarde el montañero pisó por primera vez O Petón. Había encontrado, por fin, un lugar próximo a La Coruña donde poder practicar la escalada. Años después esas rocas serían aceptadas por la federación como escuela de montaña. 
La pobreza del Petón en cuanto a dimensiones es evidente. Tal vez la vía más larga no alcance los 16 metros. No obstante, para hacer dedos y trepar con pies de gato, meter spits y clavijas, y bajar en cortos rápeles, es un escenario idóneo, hoy imprescindible. Además está a pocos quilómetros de la ciudad, lo que era ya entonces un plus económico importante. El largo y pesado viaje hasta Porriño para escalar en O Galiñeiro iba a quedar pronto atrás con el descubrimiento del rocódromo natural cullerdense, muy visitado hoy día por montañeros de La Coruña y otras poblaciones.

LA VÍA JESÚS
      Alcanzado su objetivo, el incansable montañero buscador de rocas no tardó en probar en O Petón el material de montaña adquirido en Madrid. Así, dos años después de su hallazgo invitó a dos compañeros, Fernando Rodríguez Gil y Jesús Vázquez Castro, con los que había realizado ascensiones en Picos de Europa, a estrenar clavijas, cuerdas, mosquetones y estribos en una pequeña pared vertical. En 1970 abrieron en ella una vía de imborrable recuerdo. La bautizaron con el nombre de Vía Jesúspor ser este el primero de la cordada. Los tres ascendieron con estribos, asegurados con cuerda desde la base y utilizando la fisura que cruza la pared de arriba abajo. A Jesús le siguió Fernando, y finalmente lo hizo Arce para recuperar las clavijas. La difusión en prensa de esta escalada popularizó el Petón en los ambientes montañeros de Galicia de tal manera que, cuarenta y dos años después ese roquedo sigue siendo la mejor escuela coruñesa para la formación de montañeros.
                Al regreso de un largo viaje por tierras de España, con visitas a pueblos y dehesas de la hermosa e histórica Extremadura, encuentro en la prensa una noticia alarmante: en las lomas del Xalo proyectan instalar en 2013 un potente parque eólico. Tendrá diez turbinas (otros tantos molinos), de las que tres estarán en el monte comunal de Castelo, cuatro en terrenos de Celas de Peiro, y tres en los de Cerceda. ¿La instalación del parque significa el fin de la Escuela de Montaña del Petón?  Parece evidente que aerogeneradores y escuela son perfectamente compatibles. No obstante, como medida de prevención no estaría de más obtener del Ayuntamiento de Culleredo la garantía firme de respetar el actual fin práctico del roquedal.
                Uno de los vínculos más sólidos de la escuela de O Petón con La Coruña es Ártabros. Los tres compañeros de la mentada Vía Jesús (Fernando falleció hace veintiséis años en accidente de tráfico) han sido impulsores y fundadores de la popular sociedad en la que se formaron algunos de los mejores alpinistas de España de los últimos años (Finuco, FélixAlex, etc.). En O Petón consolidaron su técnica trepando por paredes de escasa rugosidad. Sus huellas, aunque invisibles, son las mismas que han quedado marcadas en paredes de tanta verticalidad y envergadura como la sudoeste de El Capitán, un promontorio de granito de más de 2.000 m. de altura situado en el californiano Parque Nacional de Yosemite; en el Everest, o en la misma Oeste del Picu Urriellu, de caliza anaranjada, donde abrieron más de una vía directísima. Y yo me pregunto finalmente si, con este historial, ¿va a perder el Xalo su condición de escuela de escalada?- JT           
                                                                                              _________________

P. D.- Parece que la instalación de aerogeneradores de gran potencia en el coruñés Monte Xalo puede ser abortada. Aena ha informado que no autoriza la construcción de ese parque eólico por cuestiones de seguridad aérea (17.02.2013). Razón fundamental: entorpecería las maniobras de aterrizaje y despegue de aviones en el aeropuerto de Alvedro, comprometiendo la seguridad de los vuelos. Mala noticia para los vecinos que iban a ceder sus terrenos a cambio de unos ingresos.- JT
P.D.- Mi agradecimiento a Enrique de Arce por facilitarme las fotos de este post.

Vista del valle de Celas desde las rocas de O Petón do Xalo (Culleredo-A Coruña)
              
Un aspecto del promontorio granítico. La roca es bastante lisa y escasamente granulada 

                                             Jesús Vázquez abre la vía que llevaría su nombre


Enrique observa la subida de Jesús asegurándolo con cuerda

Fernando Rodríguez Gil desciende en rápel por la pequeña pared

A Enrique de Arce le tocó recuperar algunas clavijas al subir

jueves, 19 de julio de 2012

Santiago Rey: “Estamos al borde de la insumisión”

El pasado día 13, el presidente y editor del diario La Voz de Galicia publicaba un nuevo artículo sobre la situación de España. Santiago Rey vuelve a dar en la diana con su acerada crítica sobre las medidas del gobierno contra la crisis. Son muy fuertes, todos lo admitimos -Gobierno incluido-, menoscaban la aplicación de la justicia social, en perjuicio del ciudadano de a pie, y devastan el ya precario bienestar de los más débiles, mientras las clases altas y poderosas de la banca y la política mantienen su status económico prácticamente intocable. La herencia recibida obliga a nuestros gobernantes a someterse a Europa. Pero, ¿no hay acaso otras vías menos dolorosas para que esas medidas causen el menor daño social?

“(…) Habría que cuestionarse –dice este articulista- si tiene España que someterse a los dictados de quienes actúan solo por su propio interés, sea desde los grises despachos de Bruselas, los funcionales de Berlín o los lujosos de la City londinense y otras capitales del mundo. Ni la Unión Europea, ni Alemania ni los famosos mercados están legitimados para imponerle a España una especie de suicidio económico y social. Porque los términos en que se está planteando -como ya le sucedió a Grecia y a Portugal- no son de ayuda, sino de usura.”
      Y si en el contexto europeo es inevitable someterse a semejante disciplina (que no es otra que socializar la miseria a marchas forzadas), un buen gobernante tiene la obligación de buscar alternativas con una sola finalidad: preservar al máximo los derechos, la forma de vida y las sanas expectativas de sus ciudadanos. Los políticos están para resolver problemas; no para agrandarlos. Pues bien: se ha hecho todo lo contrario. Lo que el miércoles anunció Mariano Rajoy a los españoles -por decirlo de una forma elegante- no es de recibo. No debiera esperar aplauso, desde luego; y ni siquiera comprensión, por mucho que se hagan tantos esfuerzos en las opiniones publicadas. De ningún modo puede compartirse que tengan que afrontar semejante factura tres o cuatro generaciones de españoles, mientras se regodean en sus poltronas los verdaderos causantes de la bancarrota del sistema financiero y del despilfarro continuo del dinero público.”
Cola en la oficina de empleo. 
España, récord de parados
 (Del blog casadelangel)
“Basta poner el ejemplo de la gestión de Bankia, contemplar el desahucio de una familia en paro o asistir a una manifestación de los pequeños ahorradores atrapados con trampa en las preferentes, para preguntarse por qué los que originaron este enorme daño a la sociedad se escabullen sin dar cuentas. Del mismo modo, mucho antes de blandir el bisturí -como hace ahora este Gobierno, y antes el de infausto recuerdo-, habría que haber analizado con rigor dónde están las vías de fuga que vuelven insostenible el gasto público. Si de verdad se quisiera ver, no llevaría mucho tiempo constatar que la dilapidación tiene su origen en la exagerada hipertrofia de las estructuras políticas. Ayuntamientos incapaces de sostenerse, diputaciones carentes de utilidad, comunidades autónomas creadas para engordar a la clase política, ministerios vacíos de contenido, instituciones acomodadas en el boato, televisiones públicas infladas en varias capas por cada gobierno de turno para asegurarse su propaganda. Ahí es donde ni siquiera ha entrado el bisturí del Gobierno. Sin embargo, ha cortado sin contemplaciones en el único tejido sano que tiene España: su gente, su clase media.

El poder no se ha atrevido con los que tienen
poder, pero sí con los que no lo tienen.”

      “En primer lugar, ha hundido a toda la población haciendo subir el IVA justo cuando más detenido está el consumo. Es tal la aberración (por lo que tiene de contradicción con los cacareados objetivos de crecimiento y creación de empleo) que hasta algunas grandes empresas que tienen la fortuna de poder aguantar ya han anunciado que no lo repercutirán a los consumidores. Junto con ese castigo general a la economía de la clase media, el Gobierno se ha aplicado para hacer aún más daño a quienes menos lo merecen. Retira la paga extra de Navidad a los empleados públicos, quizá el sector más injustamente tratado por este Gobierno y el anterior. El médico que atiende en la Seguridad Social, el profesor que se encarga de educar en el colegio público o en la Universidad, el bombero, el policía y todos los que sirven a los ciudadanos, despreciados una vez más por quienes deberían motivarlos.
Hay ricos sin pudor (De Bula revista)
Reduce las ya de por sí exiguas e incompletas ayudas de la ley de dependencia, y envía al fondo del pozo a quienes tienen que atender a familiares impedidos, aun a sabiendas de que esa es la peor situación para poder conciliar las obligaciones personales con un trabajo. Quienes lo han perdido o pueden perderlo son hoy el eslabón más débil de la sociedad. Y para ellos también ha habido más bisturí, dado que se reduce el seguro de desempleo. Con los parados, son los pensionistas los que quedan en peor situación, ya que el IVA en productos básicos no distingue edades ni situaciones personales, y el copago farmacéutico les exprime lo que no tienen. Tamaño ataque a la línea de flotación de la clase media no se arregla de ningún modo. Ni siquiera incluyendo en el paquete otras medidas menos insensatas, como rebajar el número de concejales (aplazado al aún lejano 2015), o recortar las subvenciones a partidos y sindicatos en vez de eliminarlas. Tampoco con el gesto a la galería de bajar el sueldo de los ministros y altos cargos.”
      “Si hoy se consuman todos estos duros hachazos a la vitalidad del país, nadie debería extrañarse de que se produzca no ya el desafecto general hacia los gobernantes actuales y anteriores, sino algo peor. Cada vez está más presente entre gente buena y civilizada la idea de que los políticos que les piden el voto terminan traicionándolos. Por eso crece el sentimiento de insumisión. Lo cierto es que quienes desgobiernan así son los únicos culpables de que cada vez seamos más los que nos sentimos insumisos políticos. Mejor les sería revocar urgentemente estas aberraciones. O si no pueden o no quieren, irse ya a descansar a casa.”

Enlace para leer el artículo en el diario: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/opinion/2012/07/13/borde-insumision/0003_201207G13P21993.htm

jueves, 28 de junio de 2012

Arde Lucus, la fiesta romana por excelencia

      A mi paso por Lugo, la Lucus Augusti romana, decido tomar un cafelito en la zona histórica de la ciudad. Aparco el coche detrás de la antigua cárcel. Luego atravieso la muralla patrimonio de la humanidad por una de sus diez puertas, la del Obispo Izquierdo, observado desde el adarve por un grupo de paseantes. Camino hacia el centro, y, ¡oh, Dios mío!, no puede ser, no he bebido, estoy consciente, ¿qué me pasa?, ¿alucino? ¡Veo romanos por todas partes! ¡Romanos y romanas! Pasean por las calles repletas de gente y lugares de comida. Beben vino sacro de la ribera miñense, también cerveza en grandes bocks. Los más glotones se ventilan sin aspavientos y en un tris tras jugosas costillas de cerdo celta a la brasa. Estoy en la capital del buen gourmet. La plaza mayor ha sido tomada por tenderetes de artistas y artesanos, maestros todos ellos en sus distintas especialidades. Están mezclados. ¿Se adelantaron los romanos a Gropius, el de la Bauhaus, eliminador de barreras entre arte y artesanía?
      Cuando me aproximo al Ayuntamiento, veo, junto a una de sus paredes, ¡material bélico de las legiones del imperio! Torreta de asalto, ballesta, catapulta… ¿Entramos en guerra? ¿Ha comenzado el levantamiento de la plebe contra el poder exigente y aniquilador de Madrid y Bruselas? ¿A quién se van a cargar estos hijos de aquel pueblo de gentes estoicas, aguerridas, de alma entregada al druida, asentadas en este trozo de territorio galaico? ¿Contra quién van a guerrear los descendientes de césares, senadores, tribunos, artistas o legionarios, cultivadores exquisitos de las  artes y las ciencias, fundadores, dos mil años atrás, de la Lucus Augusti, hoy Lugo a secas?

Fiesta de interés turístico
      No, no suenan a guerra los tambores. Suenan a paso marcial, en filas poco prietas, más bien desordenadas, en un desfile de toda la sociedad romana y castreña representada por los ciudadanos de Lugo. Suenan a euforia, a gozo, a felicidad. Celebran la Arde Lucus, undécima edición, catalogada como Fiesta de Interés Turístico de Galicia. Hombres y mujeres, niños y niñas de toda edad, clase y condición (como otrora se decía), visten atavíos de aquellos tiempos: la ropa elegante y vistosa del pueblo romano, las pieles de los antiguos pobladores de Galicia, las recias armaduras de los legionarios, las armas del gladiador, y también -no podían faltar en una sociedad ilustrada como la lucense- los símbolos de una cultura que invadió Europa y contribuyó a civilizarla.
      Durante tres días Lugo fue ciudad de romanos y galaicos. Las gentes que poblaban antaño este territorio se sometieron al Imperio, bajo la fuerza poderosa de las legiones. Al fin Roma implantó aquí su cultura y sus costumbres. Pasados más de dos mil años, el rencor contra los invasores se ha trocado en camaradería y amistad duradera e inquebrantable. Mas, si entre ellos retoñasen diferencias, estoy seguro de que pronto desaparecerían: los caldos sacratísimos de la ribera del Miño no tardarían en devolverlos a la concordia.

Dos milenios atrás
      Han logrado los organizadores preparar unas grandes fiestas. Se cuidó todo: atuendos, ornamentación, escenarios, tenderetes y actos, de tal manera que Lugo parecía haber regresado atrás dos milenios. Se representaba lo más característico de aquella época:  mercado, artesanía y artesanos, campamentos, armas, termas (estas, auténticas), coliseo, circo, anfiteatro, gladiadores,  etc. Y la estructura de la sociedad romana se identificaba fácilmente por las vestimentas que los lucenses, volcados en esta celebración (en especial profesores y alumnos de colegios de la ciudad), confeccionaron para darle un tono de realismo. Para completar la perfección del recuerdo, durante los tres días de festejos se emitió moneda romana de cobre para cambiar. Todos los establecimientos cobraban en esa divisa. ¡Oiga, señora Merkel, se han cargado el euro…!
      La sociedad de la Roma antigua ocupaba calles y plazas, bares y tascas, restaurantes y chiringuitos en los que el pulpo y los asados recibían la mayor demanda. No eché en falta ninguna clase social. Estaban el Senado y la Orden Ecuestre; los comandantes, los gobernadores y los funcionarios (¡coño, ya había funcionarios!); la plebe, fácilmente satisfecha entonces por recibir trigo gratis y diversión, o sea, pan y circo (hoy recibe más: pan y fútbol, coche y televisor); estaban los esclavos, los libertos… todos invadían la ciudad. ¡Arde que arde Lugo! Hasta los empleados de bares y restaurantes vestían ropas de la época. Y un toque original: entre los grupos sociales que desfilaron por la calles del centro, se movía con agilidad un fauno de largas y puntiagudas orejas, de más de dos metros de altura, subido a unos zancos. Era la pincelada que completaba el recuerdo de la mitología; el recuerdo de unos seres de fantasía, habitantes de campos hoy despoblados por el éxodo de las gentes a la ciudad.

Mucho más que comida
      Y para comer, Lugo, reza el lema turístico de la ciudad gallega. Bueno, digo yo, para comer, beber y divertirse. Además, para disfrutar de la amistad de unas gentes de entrañable simpatía y cordialidad. Y sobre todo, también digo, para enriquecerse culturalmente en los ilustrados ambientes de una urbe que debía ser toda ella, de la muralla para adentro, patrimonio de la humanidad, incluidas sus gentes.
      Dejo a continuación fotos del desfile romano-galaico con el fin de que el lector tenga una visión más completa de la Arde Lucus. Pueden servir para obtener copias a las personas que participaron en esa gran marcha. Enhorabuena, pues, por el éxito de los festejos, por la contribución lúdica a la historia y la cultura, y por el derroche de alegría y jocosidad de los participantes ante un público que acabó la jornada romanizado. ¡Que arda Lugo muchos años! -JT

Carteles de esta fiesta de interés turístico con la catedral al fondo
La participación de la mujer en este festejo es importante. Su masiva presencia realza la marcha

Profesores y alumnos de los centros de enseñanza participan en el desfile

También los peques se romanizaron. Ahí van, disfrutando del desfile junto a sus padres 

Tambores, estandartes, y un papá romano con su hijo en la silla

Docentes y alumnos del ANPA Menéndez Pelayo

La presencia inesperada del fauno con su gaita sorprende a niños y mayores

El estandarte del Colegio Cervantes lleva la bandera con los colores del CD Lugo, ya en Segunda División

  Las gafas desentonan con el atuendo, pero el sol y la belleza de las luguesas justifican su uso

Romanos entre el público: senadores, plebeyos y soldados

El legionario abre paso portando el estandarte de su colegio

Participantes del Colegio Divino Maestro. Alguien lleva un paraguas sin romanizar

Las tribus castreñas estaban bien representadas

Colegio Salesianos. Guardia pretoriana del emperador

Tras la guardia desfila un grupo de jóvenes tocando tambores

Aspecto general del desfile a su paso por la Plaza Mayor

No son tambores de guerra sino de paz, de pura paz romana. En la pared, un cartel anuncia la exposición de pinturas del recordado galleguista Isaac Díaz Pardo, recientemente fallecido. Fue el creador de Cerámicas del Castro y continuador de la fábrica de Sargadelos

Va a comenzar la parada. Los infantes, armados con escudo y lanza, esperan a que suene la orden de marcha para ponerse en movimiento

Una fuerza militar protege la ciudad amurallada. Mantiene el orden y la alegría para que todos disfruten de la fiesta

Los jóvenes aporrean el tambor para dar un tono de marcialidad al desfile

Estandartes del Salesiani Luci Augusti

De los bares repletos de parroquianos sale la gente a contemplar el paso de estos soldados bien protegidos por sus cascos, malla y armadura pectoral

Legionarios romanos patrullan por los rincones lúdicos de la ciudad. Hay que velar por la alegría del público

La gente se agolpa para presenciar el paso de romanos y galaicos. Al perrito lo han vestido a tono con la fiesta

Terminada la sesión de los senadores, celebrada delante del Palacio Episcopal, sus miembros se retiran a comer en alguno de los numerosos restaurantes del casco histórico de la ciudad