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¿Concordia o discordia? Foto: Economía Digital |
¿Qué
piensa el ciudadano español cuando ve cómo un miembro del gobierno
contradice a su presidente y todo sigue igual? En otros países
democráticos, el cese del subordinado sería inmediato. O se le
exigiría la dimisión. Quien lo nombra espera de él respeto y
obediencia. Es lo menos que se puede pedir a la persona que has
colocado en un cargo influyente y bien retribuido. Pero en este caso
no ha sido así. El vicepresidente Iglesias y la portavoz socialista
Lastra pactaron con Bildu derogar en su totalidad la reforma laboral
de 2012. Parece que buscan con este acuerdo asegurar los votos de los
vascos para prorrogar el Estado de Alarma y seguir en el poder. Sin
embargo, el PSOE desmintió horas después que no se trataba de
suprimir toda la reforma, sino cambiar tres artículos que consideran
lesivos para los trabajadores. Los socialistas recularon, pero
Iglesias y los vascos siguen en sus trece de que se cumpla lo
acordado, es decir, derogar íntegramente esa ley.
Tamaño
despropósito solo puede venir de quienes pretenden cambiar el
régimen político en España de monarquía parlamentaria a comunismo
chavista. Que el gran partido que fue el PSOE se avenga a
proporcionar los medios para ese cambio es intolerable. Yo creo que
han perdido los papeles, no saben a qué carta jugar, si volver los
pasos hacia la Tercera Internacional de Lenin o seguir en la moderna
socialdemocracia de la que se alejan a pasos agigantados.
La reforma
laboral que se quieren cargar el vicepresidente segundo y los vascos,
con el beneplácito de la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana
Lastra, fue aceptada por la Unión Europea y reconocida por sus
buenos frutos tras el estrepitoso fracaso de la política
zapaterista. Derogar ahora esa reforma, cuando parece más necesaria
para recuperar empleo una vez superada la pandemia, sería una medida
tan negativa como echar agua en el depósito de gasolina del coche
para que circule mejor.
Con
el culo al aire
Sean
tres artículos o todo el texto de esa ley, lo que más sorprende es
la actitud del presidente. Hasta el momento de escribir estas líneas
no ha anunciado ninguna medida contra el miembro de su gobierno que
le ha puesto en evidencia. Como diría el castizo, lo ha dejado con
el culo al aire. ¿O tal vez le ha dejado hacer? La reforma se
derogará íntegramente, vino asegurar Iglesias, porque así se
afirma en el acuerdo suscrito por UP, Bildu y PSOE.
Si
no hay reacción ante tanto despropósito, si no se respetan los
aspectos esenciales de esa ley corremos el peligro de que la UE no
ayude económicamente a España, ni siquiera ofrezca un rescate.
Iríamos entonces a la ruina absoluta del país. Aunque ante tanto
desatino, uno ya duda de si no serán maniobras de la extrema
izquierda para cargarse la democracia e implantar un totalitarismo
comunista que nos lleve al hundimiento de la economía y, por ende, al
deterioro absoluto del bienestar social. Vamos a esperar
acontecimientos.- JT