viernes, 15 de febrero de 2019

Fin de una breve etapa de gobierno de España

Pedro Sánchez (ABC)
Pues se acabó lo que nos daban desde la Moncloa, al menos de momento. Se va el líder, abandonará pronto su palacete y su Falcon. Tras el anuncio de elecciones, la oposición de centro y derecha irradia felicidad. Hay sonrisa y alegría en algún discurso, pero, ¡cuidado!, no echen las campanas al vuelo porque la tenacidad de la que presume el personaje puede hacerlo resurgir de sus cenizas y, como ave Fénix, usar sus lágrimas para conmover a los votantes. Terminó una etapa política llena de incoherencias, improperios y rencores. Ahora toca esperar a ver qué deciden los españoles. 
  Hace un par de años opinaba yo que el señor Sánchez podía ser un buen candidato a la presidencia del Gobierno. Llamaba la atención por su presencia, su carácter tranquilo, y sobre todo por la tenacidad en el logro de objetivos. Lo demostró en la ascensión al Peñón de Ifach por la vía difícil y también en el descenso en rápel desde un aerogenerador, acompañado en ambos casos por el aventurero Jesús Calleja. No obstante, había algo en este político que me hacía sospechar que aún estaba crudo; le faltaba un hervor para ser hombre de Estado, como así dije. Pero admito que me quedé corto, porque, en realidad, necesitaba mucha más cocción para poder gobernar dignamente un país como España. Su forma de acceder a la Moncloa, las continuas ausencias, y las secretas negociaciones con los autores del procés, revelaron de manera inequívoca su escasa capacidad de estadista.
    Al fracaso de Sánchez contribuyeron parte de las ministras, en especial la vicepresidenta Carmen Calvo, una señora que confundió a Da Vinci con Víctor Hugo cuando era titular de la cartera de Cultura con Zapatero; pronunció frases para la historia del disparate al decir que fue cocinera antes que fraila (sic), y expresó su deseo, en una cumbre sobre la diversidad cultural, de que la Unesco legisle para todos los planetas (sic). Con sus propias carencias y con tales mimbres, el señor Sánchez difícilmente hubiera podido tejer una gobernabilidad duradera. 

JUNQUERAS DERROCHA AMOR A ESPAÑA

Junqueras, humanista cristiano (La Vanguardia)
¡Lo que hay que ver y oír! El líder del soberanismo catalán se ha mostrado radicalmente separatista y ¡enamorado de España! ante el tribunal que lo juzga por sedición y rebelión. Quedé atónito cuando el encausado Junqueras expresó en tono vehemente a los jueces su ideario basado en el humanismo cristiano. Vaya por Dios, solo le faltó ponerse a rezar el rosario allí mismo, en aquella sala de tenso y solemne ambiente, para que presentes y ausentes, pero seguidores del juicio por televisión, fuésemos compasivos y rogásemos al tribunal que lo deje en paz, que le dé la libertad que con tanto ardor persigue por delitos que según él no ha cometido. 
  ¿Humanismo cristiano? ¿Es lícito recurrir a él en busca de benevolencia, o incluso de perdón, cuando la mano de la justicia aprieta? No cuela. Si como parece decir es buen creyente, ama al prójimo, rechaza la discriminación entre las personas, acepta la Doctrina Social de la Iglesia y los mensajes de pensadores como Maritain o Mounier, si acepta todo esto, ¿por qué no defiende la armonía social, la tranquilidad y el bienestar de todos y cada uno de los catalanes, sean o no partidarios de ese separatismo que respalda con vigor? No cuela, repito, señor Junqueras. Podrá alegar su verdad, está en su derecho y le deseo que pronto termine la cruz que pesa sobre sus espaldas; deseo la benevolencia de quienes le juzgan a usted y a sus compañeros encausados, su pronta libertad tras el duro castigo de la cárcel, pero no cambiemos las cosas, porque todos hemos visto, leído y escuchado la realidad de unos hechos lamentables, de patética evidencia. Los hechos, en suma, del incumplimiento reiterado de la ley y de los mandatos judiciales.-  JT 

martes, 5 de febrero de 2019

Rei Cintolo, el libro definitivo sobre la cueva gallega

Portada y contraportada del libro de Xurxo y Javi
El sábado día dos de febrero se presentó en Mondoñedo (Lugo) el libro A Cova do Rei Cintolo, del que di información en una entrada anterior. Hoy, con un ejemplar ya en mis manos, trataré de ampliar mi parecer sobre su contenido. Los autores son los espeleólogos mindonienses Xurxo Lorenzo y Javi Fouz, quienes acumulan una sólida experiencia en la exploración e investigación de cavidades subterráneas; en esa actividad que se ha dado en calificar de deporte-ciencia, aunque, en mi opinión, debe de tener más de ciencia que de deporte.

Lo digo porque la inclusión de la espeleología en la lista de disciplinas deportivas puede hacer pensar a muchos que quienes la practican son unos cachas de pectorales robustos y brazos musculosos y unos competidores en busca del récord. Pero no, no es así. En la exploración y estudio de las cuevas hay todo tipo de seres humanos: altos y bajos, gordos y flacos, musculosos y endebles, osados y asustadizos. No, no es necesaria una dosis mayor de fuerza que la que exige el avance por gateras, el ascenso por cuerda con jumar y estribo, las bajadas en rápel, las torsiones para subir por estrechos agujeros a un nivel superior, etc. Pero eso no es precisamente una actividad deportiva. Requiere, eso sí, buena salud, fuerza, decisión y, sobre todo, prudencia. Esa  prudencia que es clave del éxito tanto en la espeleología como en todos los deportes de riesgo.

Así pues, la exploración de cavidades tiene más de ciencia que de deporte. Y no se me enfaden quienes alardean de lograr plusmarcas de descenso o ascenso en tal o cual sima, en tal o cual montaña. ¿Acaso necesitaban ser unos cachas de atlética constitución James Coock, Amundsen, Hillary, Magallanes, Humboldt, Marco Polo, Darwin y otros muchos, para explorar mares, montañas, ríos y cuevas? Pues no necesariamente. El espeleólogo deportista explora y guía al científico por los intrincados laberintos de lo desconocido, pero ahí suele terminar su función. Hoy, la espeleología está unida a la especialidad de descenso de cañones, dentro del capítulo de deportes de riesgo. Pues bien, en mi opinión, esta ciencia debería de estar fuera del área deportiva y pasar al núcleo de sociedades científicas, o sea, al de profesionales dedicados a la investigación. Y digo esto a riesgo de que me excomulguen los talibanes defensores a ultranza de su feudo deportivo, que muchos hay aún en la oscura viña del Señor.

Tras esta reflexión quiero matizar que a la ciencia -no exclusivamente al deporte- han recurrido los dos espeleólogos antes citados para esclarecer la historia de la cavidad por excelencia de Galicia, territorio cicatero en karts pero de generoso subsuelo. Investigaron a fondo en hemerotecas, bibliotecas, periódicos y todo medio que pudiese proporcionarles luz y testimonios sobre el devenir de la cueva, desarrollando un trabajo exhaustivo que dio como resultado el excelente libro objeto de mi comentario. A Cova do Rei Cintolo de Mondoñedo recoge en sus 368 páginas la información necesaria para que el investigador exigente pueda conocer con detalle la cavidad y su historial de visitas y acontecimientos.

Con referencias de celebridades de la ciencia y la literatura sobre la cueva, y relatos y aportaciones planimétricas de los expedicionarios que la visitaron, los autores esclarecen, cumpliendo el rigor que un hecho así demanda, la historia de una cavidad hasta hoy perdida en los anaqueles de las hemerotecas. El libro está repleto de fotografías y planos de distintas procedencias, bien editado e impreso en papel cuché de alta calidad. Sus patrocinadores, Ayuntamiento de Mondoñedo y Xunta de Galicia, no han escatimado medios en una obra que por la calidad de su contenido y la importancia del tema es fuente extraordinaria de información para actuales y futuros investigadores y, como no, para el turista interesado por conocer a fondo los lugares que visita.

Lo recomiendo, pues, a federaciones y clubs de espeleología y montaña. E incluso, también, a la Guardia Civil, una fuerza benemérita, experta en rescates, a la que le vendrá de perlas poseer en sus archivos planos, fotos e historia de una cueva de complejo tránsito en la que no es fácil rescatar, desde los lugares más alejados de la entrada, a la víctima de un accidente. La primera edición es bastante limitada en cuanto al número de ejemplares, pero cabe esperar que aumente en futuras reimpresiones y salga también en versión castellana. Se vende a quince euros. Y aconsejo, a quienes tengan interés en adquirir el libro, que se dirijan al Ayuntamiento de Mondoñedo, cuyo teléfono podrán encontrar por internet en la web de esa ciudad monumental.- JT

Entrada a la cueva en los años setenta

Paso do Diodo. No apto para gordos o barrigudos

Humanoide formado por las tonalidades de la caliza


Concreción calcárea en la Sala Valle-Inclán

sábado, 29 de diciembre de 2018

Un libro sobre la cueva Rei Cintolo de próxima aparición

                              Paso a las galerías inferiores. Su estrechez obliga a superarlo a rastras

        Por fin una cavidad emblemática de Galicia va a salir de la niebla en que se halla sumida. Se trata de la Cova do Rei Cintolo, próxima a la ciudad gallega de Mondoñedo. A día de hoy, lo que se conoce de su historia es aún poco. Hay datos y documentos del pasado, estudios del karts y fotos, muchas fotos, vídeos y topografías. Pero todo ello no desvela lo que realmente a lo largo del tiempo ha sucedido. ¿Qué encierra en su interior?, ¿qué hay de arcano y de conocido?, ¿por qué sus visitantes rebautizaron pozos, galerías, salas, corrientes de agua y todo tipo de concreciones? Hay niebla, hay aún niebla espesa en la historia de esta cavidad, pero pronto va a ser disipada gracias al trabajo de dos consumados espeleólogos mindonienses.     
        Xurxo Lorenzo y Javi Fouz son sus nombres. Trabajaron duro y a fondo. Visitaron periódicos, bibliotecas, hemerotecas y todo tipo de fuentes que pudiesen proporcionarles datos reales del devenir del Cintolo. Sus investigaciones abarcan diversas ciencias y técnicas relacionadas con el estudio de una cueva, entre ellas la geología y la biología, la arqueología, la topografía, el deporte y, muy especialmente, el historial de visitas, los hallazgos y la evolución cartográfica. Por medio de persistentes y minuciosas indagaciones lograron dar luz a la sombra, precisión a los datos y veracidad a lo ocurrido. La historia cintoliana tiene, pues, lagunas y errores que Javi y Xurxo corrigen en su libro, de próxima aparición.
        Cito algunos hallazgos documentales realizados por estos dos investigadores. Por ejemplo, a principios de los años cincuenta el río Celtas se llamaba ya río del Silencio. La hoy denominada sala de Valle Inclán o de Penachos tenía el nombre de Sala de la Reina; la de Cirios, Sala dos Queixos, y el Paso de Botóns había recibido ya dos bautizos: se le llamó El Serpentín y Paso de la Sierpe. Encontrar y recopilar todos estos datos era un trabajo importante, imprescindible. Y en él se emplearon a fondo los autores del libro.
        En la Gran Enciclopedia Gallega (versión castellana) y en la Enciclopedia Galega Universal, el espeleólogo Enrique de Arce da un primer paso hacia el conocimiento de la historia de la espeleología en Galicia, con amplia descripción de la Cova do Rei Cintolo. Este autor, director también de la revista Furada, describe los acontecimientos más relevantes de la cavidad y sus características. Pero hay en su trabajo omisiones importantes; omisiones que en el libro de Xurxo y Javi van a salir a la luz con una documentación muy completa, por la que debo felicitarles a ellos y a sus patrocinadores: el ayuntamiento mindoniense y la Xunta de Galicia. La primera edición está editada en gallego. Mas confiemos en que, para darle trascendencia internacional, aparezca algún día también en castellano. Los autores -y la misma cavidad- se lo merecen. Han logrado sacarla de la oscuridad en que se encontraba sumida, que ya es mucho. Así pues, enhorabuena, compañeros.- JT
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sábado, 22 de diciembre de 2018

Turbas incendiarias, griterío... y el vaquero, inalterable

¡Hola, vaquero! ¡El ambiente en la ciudad está muy tenso!
        La calle arde. Cientos de personas se enfrentan a las fuerzas del orden, pero el vaquero no se altera. Camina airoso, gesto despreocupado, sonriente a veces, rodeado de su guardia pretoriana.
Gritos e insultos. Odio a España (Foto El País)

¿Oyes los gritos, oyes las algaradas, oyes los petardos?
        Impertérrito, avanza siempre a su ritmo, más preciso que el de un metrónomo.

La calle arde. Han cortado el tráfico. Molestan a los automovilistas. Los camioneros están a punto de reventar.
        El vaquero sigue inalterable. Avanza triunfal por la avenida despejada, libre de explosiones y ruidos, tranquila, asegurada previamente por los agentes de la autoridad. Delante, también a paso rítmico, más ligero que parsimonioso, anda su corte de ayudantes, mayormente  mujeres ajenas al tanto por ciento, empoderadas por el líder y señor.

¡Vaquero, por Dios! ¡Las turbas siguen intentando aguarte la fiesta! ¡Di algo, haz algo!
        Los agentes sacuden jarabe de palo. No se andan con chiquitas. ¡Toma, payaso! ¡Toma, moza descarada! ¡Toma, encapuchado cobarde! ¡Qué república ni qué collóns! ¡La república no existe! Caen estacazos a discreción. Las turbas,  espoleadas por sus molt honorables, berrean, insultan, escupen, arrastran y rompen mobiliario urbano. ¡Qué locura de gente! Hay heridos, detenciones. ¿Se han vuelto locos? ¡Grita, España, grita!
       Y el vaquero, ni caso. No oye, no ha cambiado en ningún momento el gesto indolente desde su entrada en la gran ciudad. ¿Abucheos, bramidos, estacazos, insultos, incendios, barricadas...? Nada altera al vaquero. La caterva está en su ambiente. Quiere exhibir fuerza y victimismo ante el mundo. Pero el vaquero continúa sumido en sus pensamientos. ¿Quién los conoce? ¿Son de odio o amor, de abulia o egoísmo? ¿Es acaso este hombre la encarnación de un ser superior, capaz de convertir la violencia en diálogo, la ley en viruta, la economía en la cuenta de la lechera y el patriotismo en agua de borrajas? ¿Alguien lo sabe? ¿Qué fuerza arcana mueve sus impulsos, si alguno tiene?
        La calle sigue ardiendo. Es un día triste, muy triste. Se van perdiendo batallas, una tras otra, hasta la derrota final... ¡Pobre Cataluña, pobre España! Damos al mundo razones para seguir pensando que las únicas fuerzas capaces de destruir este grandioso país somos los propios españoles. ¡Mas grita, España, grita! ¡Que se oiga tu voz!- JT

miércoles, 3 de octubre de 2018

Carlos Gallego, una vida entregada a la montaña

Adaptar la actividad veraniega a la capacidad física de la persona -y la mía está bastante mermada- es cuestión clave para disfrutar del ocio y el sosiego. En vacaciones suelo seleccionar dos objetivos: conocer pueblos, paisajes y gentes, o bien, si posible fuese, bucear en aguas cristalinas en busca de sensaciones vivificantes. Me gusta el Mediterráneo, me gustan la aguas tibias y claras del Golfo de Mazarrón, al que suelo acudir cuando el cuerpo me lo permite, apartado ya de una intensa actividad montañera y espeleológica. Pero me gusta sobre todo recorrer pueblos y ciudades, conocer gentes, costumbres; contemplar paisajes, cercanías y lejanías... Vivir en la paz mirífica de una naturaleza carente de contaminaciones.
        Y esta vez esa paz la encontré en el campo manchego, en el tranquilo ambiente de una dehesa toledana donde no asfixia el calor ni el frío entumece el cerebro. Está en el ancho valle del Tiétar, entre sierras de muy distintas dimensiones: Gredos, la grande, imponente y bien nutrida de rocas graníticas salpicadas de feldespato, y la de San Vicente, humilde en altura, pero alfombrada por secas dehesas y bosques de encina, castaño, pino y alcornoque. Y allí, en zona donde se tocan las provincias de Ávila y Toledo, encontré a un montañero experimentado, bien nutrido de ascensiones a cumbres de gran dificultad. Su nombre es Carlos Gallego, alpinista madrileño que halló en el campo el retiro dorado. Él y su esposa Esther, amable, comunicativa y artista del bordado y la cocina, construyeron a novecientos metros del pueblo toledano de Sartajada una linda casa de planta baja para dedicarla al turismo rural, llamada El Roblón.
        Carlos tiene muchos calificativos en jerga montañera: gredista, piquista, pirineísta, alpinista, andinista, himalayista... Inició su actividad en La Pedriza madrileña, un espacio natural donde la roca no se deja querer por su lisa superficie; en esa Pedriza, digo, que ha sido y es escuela de hábiles escaladores. Pero pronto pasaría a las principales cordilleras del mundo. Participó en expediciones de gran riesgo a los Andes, Himalaya y Alpes, y subió a las más significativas cumbres de Picos de Europa, Pirineos y Gredos para especializarse, finalmente, en la progresión por hielo y nieve. Y fue el hielo, ese temible elemento de la montaña, el que frenó en parte su actividad alpina.

ACCIDENTE EN GREDOS

        Hace unos trece años Carlos sufrió un grave accidente en Gredos al ascender por una pared vertical helada. El desprendimiento de una clavija, y la sucesiva extracción en cremallera de las demás, lo tiró desde una altura de setenta metros. Pero sobrevivió. Tras un dramático rescate, que él relata muy bien en el blog Montaña y Alpinismo Clásico, mezclando prosa narrativa y poética, pasó varios meses hospitalizado hasta lograr su total recuperación. Hoy vive feliz junto a Esther en El Roblón, lugar de alojamiento idílico para quienes, como yo, buscan paz y sosiego. En el gran salón de la vivienda conserva gran parte de sus recuerdos: fotos, material de escalada, páginas de periódicos con información de las expediciones en las que participó, y libros, muchos libros de montaña. En lugar preferente, junto a unos de los grandes ventanales, hay una edición especial de El Quijote de la Mancha, obra cumbre de la literatura española. Parece estar colocada ahí para disfrutarla y quizá también para recordar al huésped su inequívoca ubicación.
        Montañeros, excursionistas y amantes de la naturaleza tienen en El Roblón un punto de partida donde iniciar caminatas por pistas y veredas del campo manchego, por pueblos históricos y terrenos donde la encina deja crecer a la olorosa jara. Pero no solo acuden a ese alojamiento montañeros y turistas, sino también naturalistas, ornitólogos y fotógrafos de la naturaleza, pues, en praderas y dehesas, en ríos y arroyos encuentra el visitante una gran variedad de aves y lugares cautivadores, de tierras áridas, agostadas, pero de sorprendente fecundidad arbórea.
        En las sierras de San Vicente y Gredos hay pueblos de visita imprescindible, entre los que cabe citar La Adrada, La Iglesuela, El Real de San Vicente, Navamorcuende y Castillo de Bayuela, y a mayor distancia de Sartajada, Mijares, Oropesa, Lagartera, Guisando, Arenas de San Pedro, Pedro Bernardo, el santuario de la Virgen de Chilla y El Puente del Arzobispo, donde el alfarero expresa su arte y el Tajo discurre rumoroso por una gran llanura extendida entre montañas de muy distintas altitudes. Debo decir que la visita fue para mí muy enriquecedora. Conocí a un gran alpinista, a una excelente pareja de anfitriones, y disfruté de las múltiples excelencias históricas y paisajistas de un territorio situado entre las dos grandiosas Castillas. Habrá que repetir.- JT

El Roblón. Encina centenaria. Está comprobado que pasa de los setecientos años. Se mantiene robusta y espléndida en tronco, ramas y hojas.
El Roblón. Rincón idílico de esta casa rural. De madrugada y al anochecer una liebre visita a los comensales. Viene a comer la hierba que los propietarios plantaron para dar al entorno del edificio aspecto de oasis en la agostada dehesa.
El Roblón. La enorme sala de la casa alberga recuerdos coleccionados por los propietarios en sus viajes por el mundo, y muy especialmente loza, cerámica y utensilios antiguos que Carlos y Esther salvaron de su destrucción.


La Iglesuela. Plaza céntrica de este bonito pueblo manchego cercano a Sartajada.

Convento del Piélago, en la ruta de Sartajada a El Real de San Vicente por Navamorcuende. Algunos historiadores atribuyen a los carlistas su destrucción. El edificio se encuentra en estado de restauración. Está en zona de hermosos castaños, rodeado de zarzamora de mucho y apetitoso fruto.


Guisando, pueblo turístico muy visitado. Cerca está la glorieta del Nogal del Barranco con estatua de la cabra montesa y aparcamiento para el acceso a pie a la zona de Los Galayos (Sierra de Gredos).

El Arenal, un pueblo de Ávila recogido en la falda de la Sierra de Gredos. Tiene un monumento dedicado a los viejos, o sea, a la tercera edad, que diría el desaparecido ministro Licinio de la Fuente, toledano de nacimiento.

El Real de San Vicente es una villa de importancia histórica ya que, entre otros episodios, fue en uno de sus montes, el de Venus, donde el lusitano y aguerrido Viriato acampó en la lucha contra los invasores romanos.

Ayuntamiento de Castillo de Bayuela. En medio de la plaza está el rollo jurisdiccional, columna de estilo gótico que, además de confirmar la jurisdicción propia del pueblo, señalaba antiguamente la plaza como lugar de ejecuciones (¡Qué bello monolito, pero qué horroroso recuerdo!).

Maquetas de barcos de pesca expuestas en el Asador Real, restaurante cercano a San Vicente. El local pertenece a un gallego de Baralla (Lugo). Buen menú y carta variada con precios muy aceptables.

Pedro Bernardo es realmente el mejor mirador sobre el Valle del Tiétar. La estructura escalonada, en anfiteatro, de calles y viviendas, es perfecta para contemplar el paisaje. Mira al valle y también a los Montes de Toledo.
Puerto del Pico. El monumento de la foto es de la época de Franco y fue erigido en memoria de los caídos en la zona durante la Guerra Civil. El puerto conserva parte de la calzada construida por los romanos. Es una excelente atalaya sobre el barranco de las Cinco Villas y paso de ganado trashumante al valle del Tiétar.
Mombeltrán. Castillo de los Duques de Alburquerque. Bien de Interés Cultural desde los años cuarenta del siglo pasado. Está situado en lugar estratégico para dominar el barranco de las Cinco Villas.
Santuario de la Virgen de Chilla. Patrona del pueblo de Candeleda, esta virgen se le apareció a un pastor para resucitar a una oveja que se le había muerto, según el dicho popular. Lo cierto es que, se non è vero, è ben trovato.

sábado, 7 de julio de 2018

Bares für Rares, alternativa a los debates aburridos

Horst Lichter. Cocinero,
escritor y presentador de TV
        ¿Oyó hablar de Bares für Rares? Para mí se convirtió en una excelente alternativa a los soporíferos programas matinales de las televisiones de mayor audiencia de España. Telecinco, Antena 3, La 1 de TVE y canales minoritarios ofrecen por la mañana una programación aburrida por la reiteración de su temática. Son espacios de debate centrados en la actualidad política o relacionados con ella, todo un chollo para los propietarios del canal por su moderado coste de producción. Se elige a una presentadora o presentador y a tres o cuatro tertulianos, se los pone delante de las cámaras, y a debatir; a consumir minutos y minutos hablando de lo mismo, como si la política fuese el tema preferente de los espectadores.
        A mí me llegó el momento en el que cansado de oír tantos diálogos sobre más de lo mismo, moderados por la Ana, la Susanna o el Sergio, decidí buscar en el satélite Astra un programa atrayente, menos soporífero que los debates de las televisiones españolas. Y lo encontré. Se llama Bares für Rares, algo así como “Pago en mano por rarezas”. Consiste en una subasta de objetos antiguos. Desde entonces estoy enganchado a este espacio y disfruto de él todas las mañanas. Lo emite la ZDF Neo (Zweites Deutsches Fernsehen, canal de la TV pública alemana) y, aunque ustedes no entiendan el idioma, se lo recomiendo a quienes tengan acceso al satélite y deseen huir de la monotonía televisiva española.

Anticuarios de la subasta. Waldi, primero
por la derecha. A su lado está Lucki
        Bares für Rares es un espacio original, desenfadado, en el que se subastan todo tipo de antigüedades, vehículos incluidos. Sin saber alemán, uno puede entender qué se vende y qué se paga por las piezas puestas en oferta. El valor dado por los expertos a cada una de ellas sale en un rótulo, y el anticuario que la adquiere muestra ante la cámara el dinero que paga. El programa comienza con la llegada del público al interior de la nave donde se desarrolla. Cada cliente lleva la pieza que desea vender. Luego, una vez seleccionada por su rareza, los expertos le dan a la pieza un valor aproximado. Y si el vendedor lo acepta, pasa entonces a la sala de subastas. Tras la puja el cliente recibe de inmediato el dinero en mano. Horst Lichter presenta y modera el programa. Este alemán, nacido hace cincuenta y seis años en Nettesheim, derrocha simpatía y es muy querido por los espectadores. Menudo, parlanchín y buen actor, suele mesarse de vez en cuando su bien cuidado bigote daliniano de agudas puntas primorosamente arqueadas. Se hizo famoso como cocinero en televisión.
        Entre los anticuarios compradores hay personajes muy curiosos. Ludwig Hofmaier “Lucki” fue campeón de gimnasia en Baviera. En 1966 caminó haciendo el pino desde Regensburg hasta Munich, es decir, más de 120 kilómetros. Fabian Kahl, todo un hipster de la cabeza a los pies, es el prototipo de joven bohemio perteneciente a una clase media alta. Vivió en el ambiente de antigüedades del castillo paterno y hoy tiene su propio establecimiento de compra y venta. Walter Lehnertz “Waldi”, otro de los clásicos de la subasta, es conocido por su persistente oferta de ochenta euros porque, aunque la pieza en venta cueste mil, él comienza la subasta ofreciendo solamente ochenta al vendedor. Tras la puja, si el cliente acepta la cantidad ofrecida, pago a tocateja como dije antes.
        En fin, estos son algunos de los protagonistas de un espacio de TV que por su atractivo engancha fácilmente al espectador. Lo ven unos cinco millones de personas, que ya es una cifra muy considerable. Gracias a él he salido de los soporíferos debates de las teles españolas, cansado de tanta Cataluña, PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, felonías políticas, políticos presos, ridículos portapancartas de volem votar, ingenuos sujetos de bandera indepe a la espalda, lazos de plástico ensuciacalles... Todos son ya temas intragables, por persistentes y reiterativos.- JT

martes, 26 de junio de 2018

Sánchez recibe su bautizo de líder europeo

        Pedro Sánchez ha recibido ya su bautizo (con perdón) europeo como presidente del Gobierno de España. Sus encuentros con Macron y con Angela Merkel son el mejor reconocimiento a una nación fuerte y poderosa, soleada y gentil, bulliciosa y alegre: turística por excelencia. Mas no crea don Pedro que tan alto honor se deba a su persona, no. Sería una ingenuidad. Porque en política exterior no priman los personajes, sino aquello que representan. Y en este caso nuestro presidente representa mucho, nada menos que a España, a la España grande y saludable, aunque sufra hoy una crisis territorial y social que viene desgastando su poderío.
Sánchez y Angela Merkel en Berlín (Foto Efe)
        He de confesar sin rubor que siento cierta admiración por don Pedro, un fondista que se ha ganado deportivamente los apelativos de pendemolinos y trepapeñones. Pero, ¡quietos parados!, que no hay ánimo de ofender a mi señor ni ganas de lanzarle mostacilla. Solo pretendo simular la práctica deportiva aplicada a la actividad política. Digo pues que, si un buen día Sánchez pendió de un aerogenerador con doble cuerda, bien asegurado por el aventurero Jesús Calleja y sus compas, para un programa de Cuatro, hoy el éxito de su gestión pende de unos nacionalistas que si no les da lo que reclaman, estén o no justificadas sus exigencias, lo dejarán caer. Los catanazis exigen independencia; también los filobatasunos. Unos y otros aumentan sus escaramuzas contra la legalidad vigente para probar suerte y lograr objetivos. Y ahí están la ministra Meritxell Batet y el propio Sánchez anticipándonos con sus declaraciones el curso que van a seguir los acontecimientos: cambios en la Constitución, acercamiento de presos a cárceles de sus regiones, cesiones de tributos, etc.
        Pienso que a don Pedro le ha sido más fácil y menos arriesgado subir a la presidencia de España que a la cima del Peñón de Ifach, a la que llegó protegido también por Calleja mostrándonos una capacidad de aguante propia de gran fondista. Pero trepar peñón poco o nada tiene que ver con trepar gobierno. En la subida a la roca se puede perder la vida. En la del Gobierno, el riesgo no llega a tanto y, además, en caso de caída las lesiones quedan compensadas con un bien retribuido retiro de por vida.
        Frente a la actitud poco clara y el, al menos, aparente entreguismo que  vienen evidenciando don Pedro y la señora Batet, la ministra de Defensa Margarita Robles no parece claudicar ante ese adversario cómplice del empujón a Sánchez hacia La Moncloa. Dijo esta ministra cosas muy sensatas sobre nuestros Ejércitos. Arengó a sus mandos a seguir velando por la unidad de España, y exaltó las labores de paz y ayuda de nuestros militares en el extranjero. Item más, a doña Margarita no le dolieron prendas cuando, siendo ya ministra, en declaraciones públicas, defendió desde sus amplios conocimientos jurídicos nuestra Constitución. Sí, defendió esa Carta Magna que catalanes y vascos respaldaron plenamente en su día y a la que hoy muchos de ellos le hacen ascos porque les impide separarse de España.- JT

miércoles, 6 de junio de 2018

Borrell, Calviño y Ribera, pilares del gobierno Sánchez

          Don Gervasio de la Melancolía y Fontellos, don Gerva para los amigos, no tardó en telefonearme al ver en Internet las caras y currículos de los nuevos miembros del Gobierno Sánchez. Eran las seis de la tarde de un día como hoy cuando su voz sonó clara y rotunda al otro lado de las ondas:
  • Josep Borrell (change.org)
    ¿Se ha enterado, Temes, de la composición del Gobierno del señor Sánchez?
  • Sí, sí, Llevo ya once ministros y ministras identificados con foto y biografía.
  • Observará que es un equipo de primera división: Borrell, Calviño, Duque, Ribera... Con esta gente vamos a tener Sánchez para rato -apuntó mi interlocutor.
  • Depende -respondí dudoso.
  • ¿Depende...? Ya está usted vacilando, como suele hacerlo; no empiece a malmeter. Dígame de qué depende.
  • Es fácil de explicar, don Gerva. Depende del resultado de su gestión. Si es acertada y admitida por los españoles y por las mayorías parlamentarias, pues sí, tendremos gobierno para rato. En caso contrario ya sabe lo que suele ocurrir. Fracaso electoral o moción de censura.
  • Nadia Calviño (Expansión)
    No creo que estos fracasen. Son personajes de primera fila en sus respectivas especialidades -vaticinó mi viejo amigo, y añadió-: ¿Acaso cree usted que no es así?
  • Bueno, hay tres que me parecen muy bien elegidos.
  • ¿Solo tres? ¡Vaya, vaya...! -exclamó don Gerva mosqueado por mi respuesta.
  • Sí, tres: Borrell, la señora Calviño y la señora Ribera.
  • Me gustaría que me explicase las razones de esa selección tan estricta que usted hace.
  • Pues verá. En mi modesta opinión, el catalán Josep Borrell es un gran profesional de la política con un currículo envidiable. Solo con ver su pasado se hace muy merecedor del cargo. La coruñesa Nadia Calviño goza de gran prestigio como economista por su labor en la Unión Europea, lo que ya es un gran plus. Y en cuanto a Teresa Ribera, la de Medio Ambiente y Cambio Climático, sabe latín en ambos temas. Intuyo que va a traer a raya a quienes día a día emponzoñan nuestros aires llenándolos de elementos tóxicos.
  • ¿Eso es todo?
  • Teresa Ribera (EFE)
    Bueno, debo añadir que Borrell será un diplomático clave en la difusión internacional de la realidad catalana. ¡Que ya es mucho, don Gerva! Son necesarias personas como él para que el mundo sepa quién es quién y por qué los separatistas desprecian a España y a Europa. Que se conozca la realidad del nacionalismo español, no la inventada por ellos, cargada de mentiras e hipocresía. Ya ve usted, odian a España, envenenan a los europeos contra nosotros, malos de la película, protagonistas de la tan siniestra como falsa Leyenda Negra, y ahora resulta que unos historiadores, expertos antropólogos de la Universidad de Lovaina, van y revelan que holandeses y flamencos de tez y pelo moreno no descienden de los guerreros que componían los Tercios de Flandes. No hay rastros de ello en el ADN de la generalidad de esos ciudadanos de los Países Bajos...
  • ¡Anda, pues no había oído hablar de eso! -me interrumpe sorprendido don Gerva.
  • Sí, es una noticia reciente. Resulta que esa maldita leyenda, inventada por fariseos antiespañoles, atribuía violencia sexual a nuestros tercios, saqueos y violaciones masivas que habrían dejado como herencia genética sangre española en esas personas de aspecto atezado. Aún hoy, en algunos hogares de Bélgica se amenaza a los niños con llamar al Duque de Alba si se portan mal. Y hay quien dice eso como si todos los neerlandeses despreciaran a España.
  • ¡Nos odian, nos odian! Inventaron esa leyenda y ahora comprendo por qué esas gentes protegen al fugitivo Puigdemont. ¡Deben odiarnos! -repite enojado mi interlocutor desde su móvil de última generación.
  • No, nada de eso. Al contrario, esos morenos neerlandeses se sienten orgullosos de llevar sangre española en sus venas. Rechazan que se ponga en duda su procedencia genética. La protección de los catalanes huidos obedece a razones políticas y jurídicas, a tergiversaciones de la realidad más que a odio a los españoles.
  • Eso lo dice usted. Pero volvamos al tema inicial. Quiero saber su opinión sobre el tiempo que durarán Sánchez y su Gobierno.
  • ¡Caray, me lo pone difícil! Creo que no depende solo de él, del señor Sánchez. Dependerá de él y de que sus ministras y ministros sean capaces de resolver satisfactoriamente los problemas más acuciantes, en especial los de la unidad territorial, el empleo y la justicia social.
  • Cuestión de tiempo, claro, ya esperaba esa respuesta suya. ¡Pues a ver qué pasa! Es usted poco explícito, como siempre, pero vale, dejemos que el tiempo nos dé resultados. Llegados ahí, y según le vaya a España y a todos los españoles, decidiremos nuestro voto ¿no le parece?
  • Sí, sí, a ver qué ocurre, don Gerva. De momento, calma y a esperar acontecimientos. Adiós. Que pase una buena tarde.
  • Adiós Temes. Lo mismo digo.

lunes, 4 de junio de 2018

Sánchez, presidente: de la fumata roja salió un ateo audaz


Lealtad al Rey y hacer guardar la Constitución
Promesas de Sánchez en La Zarzuela
(Foto Fernando Alvarado. Pool)
      Dura será la caída del nuevo presidente del Gobierno si sigue por ese camino. Empieza con mal paso. El señor Sánchez puede ser ateo. Nadie lo va a impedir ni nadie va a criticar su forma de pensar, ya que el sentimiento es intocable y el pensamiento libre, cada uno tiene el que quiere, faltaría más. Otra cosa es saber usarlos con delicadeza ante los demás y en especial cuando se trata de un político en situación precaria, dado que con los ochenta y cuatro diputados del PSOE, sumados a los sesenta y siete de Podemos, la cifra que da para gobernar es absolutamente pequeña. Salvo, claro está, que el presidente, a la chita callando, haya pactado el apoyo de los indepes catalanes y vascos, los filoetarras de Bildu y el de otros grupos minoritarios extasiados por el proceder contra Rajoy.
                                    
      Bueno es acordarse de que a ningún líder político europeo le conviene menospreciar el apoyo del cristianismo, entre otras razones porque Europa es la unión de países que conviven en paz y bienestar gracias a los valores del humanismo cristiano. Si se quiere llenar de votos el granero en unas elecciones no conviene prescindir de un colectivo de millones de personas. A día de hoy, el humanismo al que hago referencia no es indigno ni desestima el progreso, ni acepta la opresión de la persona humana. Es tan lícito en sus objetivos como puede serlo el ateísmo del nuevo presidente español. O quizá más, pues busca y protege la dignidad, las libertades y los derechos de las gentes, tratando de unirlas, no de separarlas. Además, cristianismo no es solo doctrina, es también cultura.

      Por otro lado, el señor Sánchez deberá enfrentarse en su mandato como presidente a una situación de alta tirantez. Tirantez originada por los desafíos autárquicos y la irrupción de grupos revoltosos y vocingleros más dados a la política callejera que a la regida por la mesura. Le van a tensar fuerte la cuerda de su actuación en las próximas semanas, sobre todo su mayor oponente, el PP, que ha sentido en sus carnes la felonía vasca. Todos querrán alcanzar sus objetivos: unos, la independencia inmediata; otros, pasta, mucha pasta, dejando de momento a un lado sus anhelos soberanos; y los terceros, defensores de utopías, chabacanos en la forma y poco respetuosos en su proceder parlamentario, intentarán poner a España patas arriba con su república de pilares bananeros e ideario leninista.

      Sánchez lo tiene muy difícil. Quizá a estas alturas se sienta arrepentido por el doble salto mortal que dio en el Congreso. La mayoría absoluta la tiene el PP en el Senado, y en la Cámara Baja le resultará peliagudo obtener el respaldo sin condiciones de nacionalistas y del frente de la izquierda radical. Ha sido audaz con su moción de censura a Rajoy, hay que reconocerlo. A ver ahora si esa audacia convierte en prudencia su gobernación. La BBC y otros medios extranjeros le han puesto el sobrenombre de Pedro El Hermoso por su atractivo físico. Yo le llamaría Pedro El Juicioso, si demuestra ser capaz de ejercer el gobierno de manera prudente, sin quebrar España, durante el tiempo que le quede de premier.- JT

sábado, 2 de junio de 2018

Fumata roja: habemus nuevo presidente del Gobierno

      Los grandes espíritus siempre han encontrado la oposición violenta de parte de los mediocres. Lo dijo Einstein y su sentencia podría aplicarse a la moción de censura contra Rajoy. No es que los adversarios hayan ejercido contra él violencia física, no, o le hayan ganado en unas elecciones. Usaron un método más sibilino y oscuro. Aprovecharon el fallo judicial por corrupción contra exmilitantes del PP y excolaboradores para echarlo del Gobierno. Justificaron su operación de acoso y derribo por razones éticas. Urdieron, al margen de la honestidad política, una indecente trama de acuerdos con grupos minoritarios, grupos que buscan la división del país y hasta la del paisaje y el paisanaje, como es el caso de los separatistas catalanes. Unos y otros tramaron en el oscuro ambiente del backstage parlamentario la maniobra contra Rajoy.

      La honradez y la educación del ya expresidente son dos de sus muchas virtudes. Su cultura, su gran capacidad como parlamentario y la sólida experiencia política de la que nos ha dado repetidas muestras también están fuera de duda. Pero un persona de esas características molestaba a quienes, desde su medianía, suspiraban por alcanzar el poder. Así que, hostigados por el deseo de llegar pronto arriba, y como fuese, se confabularon para liquidar al presidente en un tris tras usando indebidamente el argumento de la sentencia del caso Gürtel (correa en alemán). Presentaron una moción exprés en connivencia con ocho grupos de la oposición para meter a Rajoy en el humilladero de la insolencia y echarlo del Gobierno.

      El transcurso de la moción parlamentaria resultó duro y en parte bastante teatral. Sánchez leyó deprisa y corriendo un sinfín de titulares; produjo mucho ruido, pero dio pocas nueces. Estuvo mejor en las improvisaciones, sobre todo en sus réplicas a otros parlamentarios. Los podemitas, entusiasmados con la caída de Rajoy, vociferaron su clásico y reiterativo ¡sí se puede! como si estuviesen todavía acampados en la Puerta del Sol. El socialista Ábalos derrochó verborrea en su intervención simple y poco convincente. Rivera fue combativo con el candidato Sánchez, pero también con Rajoy. De palabra rápida y acusación contundente, basó toda su fuerza dialéctica en los buenos resultados que las últimas encuestas dan a su partido.

      Los catalanes, erre que erre. Tardá nos largó la matraca de siempre, advirtiendo a Sánchez de que debe cumplir sus promesas (¿alguien sabe qué han pactado?). Y los vascos del PNV, elegantes en sus formas, pero intrigantes en sus contenidos, culparon a los ciudadanos de su comunidad de la traición al Gobierno de Rajoy. El PNV había firmado recientemente los presupuestos Generales del Estado tras un acuerdo muy provechoso para ellos. Había, pues, tensión en el hemiciclo, todos estaban pendientes de ellos ya que con sus votos podían beneficiar a Sánchez o hundirlo. Y lo auparon, vaya que sí, en sillón catedralicio, a la seo de La Moncloa.

      Rajoy estuvo claro, contundente e incisivo contra quienes querían derribarlo. Su discurso sonaba a despedida porque debía de conocer ya la artimaña vasca. Se ausentó de las Cortes en la tarde de la primera jornada y regresó al día siguiente, cuando la votación, de resultado previsto, iba a comenzar. Le reprocharon su ausencia, en especial Pedro Sánchez y Margarita Robles a quienes, cuando vieron a Rajoy aparecer en el hemiciclo, se les oyó sisear Ahí viene, ¡que vergüenza!

      Ahora vamos a ver cuánto tiempo dura el nuevo gobierno. Las va a pasar canutas.No tiene ni tan siquiera mayoría minoritaria en el Congreso, y en el Senado el PP cuenta con mayoría absoluta. Claro que para sacarle a Sánchez las castañas del fuego están los podemitas, dispuestos siempre a echar una mano a cambio de que les dejen probar las mieles del poder. La duración del nuevo Gobierno tampoco debe de inquietar a Sánchez, sospecho yo, pues si es efímera, contará con el refugio del Consejo de Estado que le proveerá de sueldazo, chófer y coche. Además, cuando se jubile recibirá una pensión que ya la quisieran para sí los millones de pensionistas y familias con escasos ingresos que pasan las de Caín para llegar a fin de mes.

      La función de hoy terminó pronto. A las once y media se bajó el telón, y por la chimenea del Congreso de los Diputados salió la fumata roja en señal de habemus nuevo presidente del Gobierno. En una jornada y media de debates, la actitud incoherente de unos cuantos se impuso sobre la honorabilidad y el buen hacer de un buen político, de nombre Mariano Rajoy Brey, al que la historia lo recordará por su bonhomía y por la trascendencia de sus hechos.- (01.06.2018) JT