martes, 1 de diciembre de 2015

Calleja, el aventurero convertido en rey de la entrevista

        Soraya derrochó sinceridad en su caminata hasta O Cebreiro

El alpinista Jesús Calleja pisa fuerte en el campo de la comunicación. Nos tenía acostumbrados a sus aventuras en cualquier parte del mundo subiendo montañas, pero ha cambiado. En los últimos programas de su “Planeta”, emitido por la Cuatro, le da más importancia al diálogo que a la aventura; a la entrevista con el personaje de turno, que a las peripecias a las que lo somete. Aprovechando los momentos de entusiasmo o debilidad de sus invitados, obtiene confesiones acaso íntimas de personalidades del mundo de la política como Soraya Sáenz de Santamaría, Pedro Sánchez, o el no menos políticamente atractivo Albert Rivera.

Este personaje de televisión, alpinista y aventurero locuaz, es más natural y espontáneo en sus intervenciones que “el Follonero” de la Sexta. También menos acometedor, pero más directo y expresivo y de apariencia menos ingenua. Tiene Calleja el don de lograr la respuesta de su interlocutor con la misma facilidad que sube a una montaña o se precipita por un barranco. No hay maledicencia en su curiosidad. Las preguntas, a veces indiscretas, siempre claras, sin vueltas, le salen campechanas, como si se las hiciera a un amigo de toda la vida.

Soraya y Calleja, en feliz conjunción planetaria (cuatro.com)
El programa realizado al alimón con Rivera fue un derroche de deportividad: los dos en coche de carrera, compartiendo intimidades y riesgo. Como dos hermanos. Pero no fue menos fraternal y deportivo el que protagonizó con la vicepresidenta Soraya. Primero, viaje en globo aerostático, con brusca toma de tierra a causa del viento. Luego, dura caminata por un tramo del Camino de Santiago, desde El Bierzo leonés hasta O Cebreiro gallego, en la ruta del Santo Grial. La vice le echó coraje a esa dura prueba, una de las más fuertes del trayecto, con desnivel de varios centenares de metros. Paso a paso, tomando aliento de vez en vez, la invitada logró aguantar el reto sin desmayo y supo mantener en todo momento la compostura, aún a pesar de las preguntas ora ingeniosas, ora cuasi impertinentes, de su guía e interlocutor.

Calleja tuteó a Soraya. Lo hizo también con Rajoy en un llamada desde el móvil, como si fuesen amigos de siempre. No pareció un acto de descortesía ni de mala educación, sino el comportamiento de quien se ha formado en ambientes montañeros. La montaña une a la gente más que ninguna otra actividad, la hace más sincera y más solidaria. Es un medio de fraternidad y colaboración. Personas que se ven por primera vez en el hermoso escenario de valles, collados y cimas suelen comportarse como amigos, como si se conocieran de toda la vida. Y es así como Calleja trata a los invitados de su programa. Su naturalidad, sus preguntas francas, bienintencionadas, sin encaje perverso, penetraron en esta ocasión en la vida íntima de la vicepresidenta Soraya sin que esta se alterase. Respondió a todo lo que se le preguntó: corrupción y corruptos del PP, sus relaciones con algunos compañeros de partido imputados o encarcelados, y otras cuestiones de interés personal. A todo dio respuesta sin fruncir el ceño. Y es que la vice forma parte de esa hornada de jóvenes políticos españoles de resuelta personalidad que, más bien temprano que tarde, tomarán el relevo de la gobernación de España.- JT

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Necesitamos muchas Sorayas en este pais, hacen falta politicos corajudos y eficaces, con capacidad y ganas de pararle los pies a individuos como ese alcalde de Cartagena que insulta al prójimo con un descaro pocas veces visto. Hay que dar caña de ley a tanto mono tontorrón y pijotero que hay por ahí. Ya está bien de que unos cuantos mierdas vacilen y se rían dela inmensa mayoría de lso españoles. ¡Arréen caña de ley, carajo!. COPACHI

Anónimo dijo...

Rajoy, ¿pusilánime, pasota, plasma...? Después de la entrevista que vimos ayer con Bertín Osborne queda claro que esos calificativos son inventos de la izquierda dirigidos a erosionar la imagen del presidente del Gobierno. El mundo de la política en España está cargado de mediocres bocabuzones, trepas y corruptos. La Soraya es un soplo de aire fresco en esta barahúnda de tanto inútil y aprovechado en busca poltrona. ¡Je,je,je!, LM