sábado, 7 de julio de 2018

Bares für Rares, alternativa a los debates aburridos

Horst Lichter. Cocinero,
escritor y presentador de TV
        ¿Oyó hablar de Bares für Rares? Para mí se convirtió en una excelente alternativa a los soporíferos programas matinales de las televisiones de mayor audiencia de España. Telecinco, Antena 3, La 1 de TVE y canales minoritarios ofrecen por la mañana una programación aburrida por la reiteración de su temática. Son espacios de debate centrados en la actualidad política o relacionados con ella, todo un chollo para los propietarios del canal por su moderado coste de producción. Se elige a una presentadora o presentador y a tres o cuatro tertulianos, se los pone delante de las cámaras, y a debatir; a consumir minutos y minutos hablando de lo mismo, como si la política fuese el tema preferente de los espectadores.
        A mí me llegó el momento en el que cansado de oír tantos diálogos sobre más de lo mismo, moderados por la Ana, la Susanna o el Sergio, decidí buscar en el satélite Astra un programa atrayente, menos soporífero que los debates de las televisiones españolas. Y lo encontré. Se llama Bares für Rares, algo así como “Pago en mano por rarezas”. Consiste en una subasta de objetos antiguos. Desde entonces estoy enganchado a este espacio y disfruto de él todas las mañanas. Lo emite la ZDF Neo (Zweites Deutsches Fernsehen, canal de la TV pública alemana) y, aunque ustedes no entiendan el idioma, se lo recomiendo a quienes tengan acceso al satélite y deseen huir de la monotonía televisiva española.

Anticuarios de la subasta. Waldi, primero
por la derecha. A su lado está Lucki
        Bares für Rares es un espacio original, desenfadado, en el que se subastan todo tipo de antigüedades, vehículos incluidos. Sin saber alemán, uno puede entender qué se vende y qué se paga por las piezas puestas en oferta. El valor dado por los expertos a cada una de ellas sale en un rótulo, y el anticuario que la adquiere muestra ante la cámara el dinero que paga. El programa comienza con la llegada del público al interior de la nave donde se desarrolla. Cada cliente lleva la pieza que desea vender. Luego, una vez seleccionada por su rareza, los expertos le dan a la pieza un valor aproximado. Y si el vendedor lo acepta, pasa entonces a la sala de subastas. Tras la puja el cliente recibe de inmediato el dinero en mano. Horst Lichter presenta y modera el programa. Este alemán, nacido hace cincuenta y seis años en Nettesheim, derrocha simpatía y es muy querido por los espectadores. Menudo, parlanchín y buen actor, suele mesarse de vez en cuando su bien cuidado bigote daliniano de agudas puntas primorosamente arqueadas. Se hizo famoso como cocinero en televisión.
        Entre los anticuarios compradores hay personajes muy curiosos. Ludwig Hofmaier “Lucki” fue campeón de gimnasia en Baviera. En 1966 caminó haciendo el pino desde Regensburg hasta Munich, es decir, más de 120 kilómetros. Fabian Kahl, todo un hipster de la cabeza a los pies, es el prototipo de joven bohemio perteneciente a una clase media alta. Vivió en el ambiente de antigüedades del castillo paterno y hoy tiene su propio establecimiento de compra y venta. Walter Lehnertz “Waldi”, otro de los clásicos de la subasta, es conocido por su persistente oferta de ochenta euros porque, aunque la pieza en venta cueste mil, él comienza la subasta ofreciendo solamente ochenta al vendedor. Tras la puja, si el cliente acepta la cantidad ofrecida, pago a tocateja como dije antes.
        En fin, estos son algunos de los protagonistas de un espacio de TV que por su atractivo engancha fácilmente al espectador. Lo ven unos cinco millones de personas, que ya es una cifra muy considerable. Gracias a él he salido de los soporíferos debates de las teles españolas, cansado de tanta Cataluña, PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, felonías políticas, políticos presos, ridículos portapancartas de volem votar, ingenuos sujetos de bandera indepe a la espalda, lazos de plástico ensuciacalles... Todos son ya temas intragables, por persistentes y reiterativos.- JT

1 comentario:

Untalmileto dijo...

Jo! pues si ves un debate de telecinco presentado por un mediocre personaje de la etapa de Crónicas Marcianas alucinas. Su nivel es tan bajo que toca el suelo... espero que sea el suelo de las audiencias jejeje...