jueves, 24 de diciembre de 2015


Decisión, perseverancia, prudencia, he aquí tres pilares del éxito en la montaña que pueden trasladarse a cualquier otra actividad de nuestras vidas. El año que termina estuvo bien nutrido de éxitos montañeros, pero también de desgracias. Y como suele ocurrir, pesan más estas que las conquistas realizadas. Especialmente trágico fue el terremoto del Nepal y del Tibet, causante de numerosas muertes y de enorme desolación. Perecieron muchos montañeros y sherpas atrapados por aludes. Fue una conmoción geológica de extrema magnitud, sin fecha puntualmente determinada, pero previsible, porque la cordillera himaláyica se asienta sobre placas tectónicas activas. La anunció el científico francés Laurent Bollinger semanas antes de que se produjera. Mas, ¿qué se podía hacer? Pues, la verdad, creo que poco o nada podría realizar el hombre frente a esa fuerza inconmensurable de la naturaleza.

Ante una catástrofe de tales dimensiones, la reacción de Europa y de países como Estados Unidos no se hizo esperar. Fue altruista y desinteresada, solidaria y emotiva, como debía ser. No olvidemos que al menos un noventa por ciento de las expediciones internacionales que llegan a las cumbres del Himalaya no podrían hacerlo sin la ayuda de esos porteadores y guías, los sherpas nepalíes, que exponen su vida por unos cuantos dólares. Justo es entonces que en reciprocidad, quienes se benefician de tan sacrificados ayudantes les presten ayuda cuando son víctimas del infortunio.

Del 2015 me quedo, pues, con el triste recuerdo de esa catástrofe que conmovió al mundo, en especial a los ambientes alpinos. Y me quedo, sobre todo, con el espíritu solidario, propio de las gentes de la montaña, voluntariosas y abnegadas cuando el esfuerzo lo exige. Hay muchos y muy buenos valores en el montañismo y en la espeleología. Y pienso que si la sociedad y los políticos se animaran a emplearlos en su diario quehacer, gran parte de los problemas que padecemos podrían ser resueltos sin traumas y sin injusticias.

Por otra parte, llegamos estos días al final de un año de escasas lluvias en Europa; y si no escasas, al menos mal repartidas. Parece evidente que los gases del llamado efecto invernadero siguen causando fuertes turbulencias en la atmósfera, emponzoñando el aire que respiramos. Son las fábricas carentes de medidas de seguridad medioambientales y los vehículos de motor los que, con sus emisiones, nos calan esa boina parda y asquerosa que embadurna el cielo. Y si a esto añadimos los efectos del Niño, pues parece normal que las estaciones se vean alteradas. Ese Niño es un fenómeno climático que ocurre cada tres o más años en aguas del Pacífico oriental. Cuando sube unos grados la temperatura del mar, se altera el clima de manera inusual con lluvias intensas, huracanes, tornados, fuertes tormentas y grandes deshielos. Un primor, vamos...

En fin, con la esperanza de que cualquier tiempo pasado no haya sido mejor que el venidero, lo que cabrearía a don Jorge Manrique, deseo a todos los seguidores y visitantes de este blog unas muy felices fiestas de Nadal, así como muchas satisfacciones en el 2016, un año más en nuestras vidas que ya nos está llamando a la puerta .- JT 

martes, 15 de diciembre de 2015

Sánchez enloda un debate que pudo ser ejemplar

No dice más la lengua que lo que siente el corazón. O expresado de otra manera: cada uno habla de la feria según sus inclinaciones. Así ocurre con los comentarios de los medios sobre el cara a cara de Pedro Sánchez y Mariano Rajoy celebrado ayer lunes en la Academia de Televisión. Para unos barrió Sánchez; para otros, Rajoy, mientras que muchos ciudadanos estiman que ni fu ni fa, o sea, que les ha resultado indiferente. A mí, el debate me pareció excesivamente bronco y agresivo por parte de Sánchez. Debo ser sincero: me desilusionó este líder socialista, en el que había depositado cierta esperanza. Sus acusaciones contra Rajoy cargadas de violencia expresiva e insultos, rebajaron el cara a cara a la categoría de enconada disputa tabernaria.

Manos desunidas
Rajoy se defendió como pudo. Su contrario no le dio muchas opciones para hacerlo. Le cortaba la palabra constantemente, en un alarde de descortesía, y repetía una y otra vez las mismas acusaciones: ineficacia, mentiras, corrupción, etc., con un desagradable tono de voz impropio de una persona que aspira a gobernar España. Sánchez largaba y largaba, consumía tiempo a tope ante la pasividad del moderador Campo Vidal. Interrumpía a Rajoy cuando este empezaba a hablar, usando siempre la misma cantinela: corrupción y corrupción, mentiras y mentiras..., un retintín que acabó aburriendo a los espectadores. ¿Cabe en cabeza alguna que en dos horas de debate el presidente del Gobierno no hubiese dicho una sola verdad? A mí me parece que el señor Sánchez se descalificó a si mismo como gobernante. No necesitó Rajoy esforzarse en sus respuestas, ya que la actitud agresiva del adversario, sus impertinentes acusaciones, su falta de contenido en las promesas fueron razón más que suficiente para autodescalificarse.

Sánchez salió a ganar desde el primer momento. Siguió la táctica futbolística de marcar un par de goles en los primeros minutos para desmoralizar al contrario. Pero lo hizo mal; lo hizo tan mal, que su táctica causó en el espectador un efecto contrario. Al cabo de unos diez minutos de confrontación me pareció estar viendo y oyendo a un Iglesias B en vez de a un líder socialdemócrata serio y con clase. Y cuando insultó a Rajoy, diciéndole “usted no es una persona decente”, calificativo nunca usado en debates de primer nivel, la buena imagen que yo me había hecho de este personaje se me rompió en pedazos. Observen que dijo persona y no político, lo que agrava esa frase acusatoria. En fin, creo que tanto desatino solo ha servido para restar al PSOE el apoyo del centro. Ahora sí que muchos indecisos tendrán claro a quien no van a votar.

A los comentarios mediáticos ya saben ustedes que no hay que hacer mucho caso. Como digo al principio, cada uno interpreta la feria según le va en ella a su líder. Hay quien asegura que Rajoy estuvo displicente, acorralado y sin respuesta, especialmente en el tema de la corrupción. En cambio otros elogian la compostura y el buen uso de cifras y promesas del líder popular. De este encuentro se saca como conclusión que Sánchez aún necesita madurar mucho para ser aceptado como presidente del Gobierno por la mayoría de los españoles. Y como a mar revuelto, ganancia de pescadores, quienes obtienen los mejores réditos de lo acontecido son Ciudadanos y Podemos. Sánchez, con su actitud agria y bronca, destemplada, fuera de lugar, enlodó el debate contribuyendo a que los dos partidos emergentes ganen cancha electoral. Aviados estamos si España cae en manos de una efebocracia de sabihondos.- JT

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Rajoy fue el triunfador fantasma del debate de Antena 3

      No sienta contrariedad tras leer el título de este post. Sé que el presidente Mariano Rajoy no participó en esa rueda de reconocimiento policial, que a eso, más que a la celebración de un careo político, se pareció la puesta en escena del debate entre aspirantes a la presidencia del Gobierno de España ofrecido por Antena-3 TV. Fueron tres más uno. Ese uno, que no candidato, le tocó a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Situada en un extremo, cercana a tres varones de elevada estatura, los organizadores la convirtieron en un icono de Windows. Viéndola allí, empequeñecida por tres espigados oponentes, a uno le entraban ganas de cliquearla con el ratón para que se defendiera de las acusaciones que le lanzaron. Daba la impresión de que no sabían hacer otra cosas, de que no tenían otro argumento que el del ataque a Soraya y su partido. 
 
Foto: diariosur.es
La "vice" debía, pues, defenderse, y se defendió bien; debía sacudir caña, y la sacudió. Sin alterarse, sin atisbo de agresividad. Muy al contrario del señor Pablo Iglesias, que estuvo arrogante en la expresión, caudaloso en la palabra y ceñudo en el gesto. Mucha promesa, mucho ataque, pero también mucho derroche de vacuidad en sus promesas. ¡Qué desilusión para un indignado! ¿Es este su adalid, su hechicero del cambio? ¿Es acaso Iglesias el líder de la tierra prometida, donde se mediría a todos por el mismo rasero? ¿Puede confiarse una sociedad madura como la española a un personaje tan flojo en planteamientos como ilusorio en promesas?

Pipiolo de la política
      A este pipiolo de la política le falta rodaje. Quiere ser el motor de la transformación social, pero su aún escasa madurez y su frenético desparpajo no le dejan ganar potencia. Será diputado en Cortes, montará cirios y volverá a meter la pata una y otra vez. Como lo hizo últimamente al atribuir a Newton la Teoría de la Relatividad, o al referirse al libro "Crítica de la razón pura" (Kritik der reinen Vernunft), del filósofo alemán Immanuel Kant, que él, presumiendo de haberlo leído, denominó "Ética de la razón pura". Y ya no digamos la leche verbal que se pegó cuando, en el debate de Antena-3 afirmó rotundo que Andalucía había renunciado a su independencia en el referéndum de 1980, cuando en realidad fue convocado para ratificar una iniciativa autonómica y no para decidir sobre la secesión de los andaluces del resto de España. Son tres grandes desatinos de todo un doctor en Ciencias Políticas como Iglesias.
      Cualquiera puede cometer un lapsus línguae, equivocarse al hablar. Es muy humano. Pero Iglesias no es cualquiera; es profesor de la Universidad Complutense, fue europarlamentario unos meses y será pronto diputado en Cortes. Para convencer a los votantes en general tendrá que esperar unos años, pasar un severo rodaje, madurar. Quizá, ya veremos, la poltrona parlamentaria pueda darle esa pátina de saber estar, saber hablar y saber mantenerse en la realidad y no en un mundo de fábula porque, de momento, y hasta que no demuestre lo contrario, Iglesias sigue siendo un excelente pegotero de prometedores futuros.

Nerviosismo y ataques
      Pequeña de estatura, pero grande de entendederas y nada pusilánime, Soraya apenas necesitó hablar, se lo pusieron fácil. Sus tres interlocutores se perdieron en un maremágnum de palabras, resultaron poco convincentes, poco maduros para ejercer la presidencia del país y dieron pruebas de nerviosismo. Ataques y promesas se sucedían de boca en boca. A veces, Sánchez, Rivera e Iglesias parecían discos rayados. Repetían una y otra vez las lecciones aprendidas de sus asesores. Iba uno y largaba: "PP corrupto". Iba otro y decía: "Con Rajoy, más paro". Y un tercero añadía una retahíla de acusaciones: paro, desahucios, discriminación tributaria, rebajas en becas y en servicios públicos, etc. Lo que debió ser un debate serio y aplomado; tenso, pero no excitado, ni tampoco pueril, se convirtió en una lanzadera de acusaciones y ofertas sin orden ni concierto.
Debate en Antena-3. Políticos en reconocimiento
      La audiencia quería enterarse de cómo iba a resolver cada uno de los tres rivales los problemas de España, pero al final se quedó sin saberlo. Y fue así porque sus palabras, las de Sánchez, Rivera e Iglesias, se perdieron en promesas enunciadas y en acusaciones contra el partido del Gobierno. De esta manera, Soraya, sin apenas esfuerzo, salió airosa de un trance de aparente dificultad para el PP. En definitiva: los espectadores sacamos como conclusión que es mejor seguir como estamos que exponerse a perder las débiles pero evidentes mejoras conseguidas en los últimos cuatro años. Y continuar con Rajoy, aunque solo sea por aquello de ¡virgencita, mejor que curarme, déjame como estoy!, porque lo que viene pisándole los talones al presidente, a mí, la verdad, me preocupa y hasta me asusta.

Le falta madurez

      En su día confié en Pedro Sánchez. Cuando fue elegido secretario general del PSOE tomé buena nota de esta futura promesa política. Tiene personalidad, buena presencia, es persona culta y afable y buen deportista. Con el tiempo mi opinión sobre él ha ido cambiando. Lo veo todavía inmaduro para ejercer con éxito el muy honorable cargo de primer ministro de España. Hace meses decía yo que le faltaba un hervor, un poco de estilo para convertirse en el candidato ideal. Un fracaso en las próximas elecciones tal vez podría ayudarle a consolidar su personalidad de hombre de Estado, siguiendo el ejemplo del bien valorado expresidente Felipe González Márquez para quien la sensatez, la moderación y la concordia fueron el eje de su personalidad como gobernante.
     Por cierto, en mi opinión el show montado por Antena-3 para la puesta en escena de este programa no resultó muy atractivo. Dieron demasiada grandiosidad a un tema tan simple y natural como es el de un debate entre políticos. Situaron a los participantes de pie en un escenario inmenso, de frío aspecto, frente a las miradas y las preguntas de dos moderadores que cumplieron su función. Parecía, como digo al principio, una rueda de reconocimiento policial más que un espacio televisivo. Realizaron un gran montaje, un despliegue espectacular  de personas y medios, con cuenta atrás incluida, como si se tratase de un cohete de la Nasa, y nos aburrieron con las opiniones de algunos sabios mediáticos antes y después de la emisión. En fin, despliegue a porrillo, digo, para un resultado poco convincente.- JT
                                                ________________________                                                                                 
N del A: La teoría de la gravedad de Newton explica entre otras cosas el movimiento de los cuerpos celestes, las mareas, los equinoccios, la caída de objetos a la tierra, el descubrimiento de los planetas, etc., mientras que la Teoría de la Relatividad General de Einstein está centrada en agujeros negros, expansión del universo, ondas gravitacionales, viajes al futuro, etc. Ambos estudiaron el fenómeno de la gravedad y nos legaron sus conclusiones, cierto. Pero si Iglesias quiso acudir a Newton, desbarró en su cita al atribuirle la Teoría de la Relatividad. La precisión en este caso es exigible por haber hecho referencia al tema una persona que aspira a gobernar España.    

 

martes, 1 de diciembre de 2015

Calleja, el aventurero convertido en rey de la entrevista

El alpinista Jesús Calleja pisa fuerte en el campo de la comunicación. Nos tenía acostumbrados a sus aventuras en cualquier parte del mundo subiendo montañas, pero ha cambiado. En los últimos programas de su “Planeta”, emitido por la Cuatro, le da más importancia al diálogo que a la aventura; a la entrevista con el personaje de turno, que a las peripecias a las que lo somete. Aprovechando los momentos de entusiasmo o debilidad de sus invitados, obtiene confesiones acaso íntimas de personalidades del mundo de la política como Soraya Sáenz de Santamaría, Pedro Sánchez, o el no menos políticamente atractivo Albert Rivera.

Este personaje de televisión, alpinista y aventurero locuaz, es más natural y espontáneo en sus intervenciones que “el Follonero” de la Sexta. También menos acometedor, pero más directo y expresivo y de apariencia menos ingenua. Tiene Calleja el don de lograr la respuesta de su interlocutor con la misma facilidad que sube a una montaña o se precipita por un barranco. No hay maledicencia en su curiosidad. Las preguntas, a veces indiscretas, siempre claras, sin vueltas, le salen campechanas, como si se las hiciera a un amigo de toda la vida.

Soraya y Calleja, en feliz conjunción planetaria (cuatro.com)
El programa realizado al alimón con Rivera fue un derroche de deportividad: los dos en coche de carrera, compartiendo intimidades y riesgo. Como dos hermanos. Pero no fue menos fraternal y deportivo el que protagonizó con la vicepresidenta Soraya. Primero, viaje en globo aerostático, con brusca toma de tierra a causa del viento. Luego, dura caminata por un tramo del Camino de Santiago, desde El Bierzo leonés hasta O Cebreiro gallego, en la ruta del Santo Grial. La vice le echó coraje a esa dura prueba, una de las más fuertes del trayecto, con desnivel de varios centenares de metros. Paso a paso, tomando aliento de vez en vez, la invitada logró aguantar el reto sin desmayo y supo mantener en todo momento la compostura, aún a pesar de las preguntas ora ingeniosas, ora cuasi impertinentes, de su guía e interlocutor.

Calleja tuteó a Soraya. Lo hizo también con Rajoy en un llamada desde el móvil, como si fuesen amigos de siempre. No pareció un acto de descortesía ni de mala educación, sino el comportamiento de quien se ha formado en ambientes montañeros. La montaña une a la gente más que ninguna otra actividad, la hace más sincera y más solidaria. Es un medio de fraternidad y colaboración. Personas que se ven por primera vez en el hermoso escenario de valles, collados y cimas suelen comportarse como amigos, como si se conocieran de toda la vida. Y es así como Calleja trata a los invitados de su programa. Su naturalidad, sus preguntas francas, bienintencionadas, sin encaje perverso, penetraron en esta ocasión en la vida íntima de la vicepresidenta Soraya sin que esta se alterase. Respondió a todo lo que se le preguntó: corrupción y corruptos del PP, sus relaciones con algunos compañeros de partido imputados o encarcelados, y otras cuestiones de interés personal. A todo dio respuesta sin fruncir el ceño. Y es que la vice forma parte de esa hornada de jóvenes políticos españoles de resuelta personalidad que, más bien temprano que tarde, tomarán el relevo de la gobernación de España.- JT

jueves, 5 de noviembre de 2015

Dos accidentados capítulos del Planeta Calleja

A pesar del susto, Soraya no pierde la sonrisa. Tomen 
nota los secesionistas (lanuevacronica.com)

Como siga así, el Calleja va a acabar con nuestros políticos. ¿Se nos habrá vuelto gafe? Ha metido en su espacio de aventura y riesgo, que emite la Cuatro, a Albert Rivera y a Soraya Sáenz de Santamaría. Al primero lo colocó de copiloto en un rally. La mala suerte, o la impericia, hizo que el coche volcara y diese varias vueltas de campana. Albert salió ileso de milagro. ¿Ha sido un suceso premonitorio? ¿Nos anticipa la magnitud del vuelco que Ciudadanos puede dar en la política española? A Soraya, Calleja quiso elevarla a los cielos, pero la metió en el  purgatorio. Subieron felices en globo aerostático a disfrutar del paisaje desde el aire. Era una sensación nueva para la vicepresidenta del Gobierno de España. Pero pronto surge lo imprevisto: el viento empuja el globo contra un árbol al tomar tierra y cae al suelo. Por fortuna, los protas salen indemnes.

Me sorprende que un aventurero tan cauteloso como Jesús Calleja llegue a poner a sus invitados en situaciones de grave riesgo. Siempre recomienda prudencia antes de comenzar la prueba, sea bajando en rapel por la cascada del Santo Ángel o subiendo por la pared vertical de una montaña. La tanda de políticos de primer nivel incluidos en su programa la inició con el socialista Pedro Sánchez. Calleja le hizo rapelar desde la cima de un aerogenerador y ascender al Peñón de Ifach. Las dos pruebas salieron perfectas. No hubo contratiempos. Luego le tocó a Pablo Iglesias y ahora a Rivera y a Soraya. Ambos superaron el desafío, pero el susto que se han llevado ha debido de ser mayúsculo.

Rivera y Calleja: felices pese al vuelco (vertele.com)
Si el programa sigue con la tanda política, el siguiente turno debería de tocarle a personajes de rabiosa actualidad. Digo yo que tanto el señor Mas como la señora Forcadell, y si me apuran hasta el orondo don Oriol Junqueras, bien podrían ser los próximos protagonistas. La intrepidez siempre viva y latente de Artur (pronúnciese con acento prosódico en la u), la belicosidad desafiante de la Forcadell, o la aparente pachorra de un apacible Junqueras son buenos atractivos para los espectadores. Yo sugeriría al presidente en funciones de la Generalitat hacer un recorrido a lomos de mula terca por la senda más agreste de Sierra Morena. A la Forcarell, la dejaría caminar por La Mancha quijotesca en busca de molinos de viento, y al Junqueras, por su seráfico gesto y aspecto de bon vivant, le vendría como anillo al dedo trabajar unos días en la cocina de alguna orden mendicante.

No sé si Calleja está por la labor, mas tengo claro que los personajes citados darían al programa audiencias millonarias. Los tres han sabido colocarse en el primer plano de la actualidad nacional. No hay duda de que han ganado popularidad con sus soberanas excentricidades. Conviene entonces aprovechar el tirón que da la fama, aunque vaya a ser efímera, para hacerlos intérpretes de alguna aventura de alto riesgo. Lo tienen bien ganado. Pero ojo, Jesús: que no haya incidentes, porque entonces, ya sabes, España tendría la culpa.- JT

viernes, 16 de octubre de 2015

El enojo de un presidente sin sentido del ridículo


Rajoy y Mas. ¿Irreconciliables?
 (Vozpópuli)
      ¿Se siente perplejo, enojado, el señor Mas? Pues seguro que no tanto como nos sentimos los demás ciudadanos al oír sus palabras. Ahora resulta que es el Parlament el responsable del cacao que ustedes montaron. Sí, ustedes, y especialmente el señor respaldado por los ediles de la varita (bastón de mando) que le rindieron pleitesía en la calle ante el edificio del TSJC. Hay muchas formas de hacer el ridículo, y Mas lo está haciendo de manera inequívoca. Yo también soy nacionalista, como él. También, como él, quiero a mi comunidad, pero si fuese presidente no me atrevería a hacer alardes de fuerza y grandeza desafiando al resto de los españoles. Sé que llevaría siempre las de perder.
      Una mente sensata sabe que emprender un camino cerrado no conduce a ninguna parte. Es absurdo, pues, sublevarse contra el orden establecido. El señor Mas y adláteres son España, son españoles como todos los demás. Quiéranlo o no. La españolidad de Mas la certifican su fe de bautismo, su partida de nacimiento, el territorio que ocupa y el dinero que todos los meses recibe del Estado. Dirá que es dinero suyo, sí, de los catalanes. ¡Pues claro! ¿De quién si no? Pero también es dinero de vascos, gallegos, andaluces, extremeños y demás ciudadanos de este país.
Dos banderas y una sola 
nación: España
 (Efe)  
      Mas descarga la culpa del plebiscito del 9-N en los voluntarios. Me parece una acusación poco noble en una persona de acreditada solvencia moral. Afirma, además, que el único responsable es él, pero matiza: responsable político, porque luego, en un alarde de incongruencia, culpa a los voluntarios. La verdad, señor Mas,desde otras comunidades tan históricas como la suya nos sentimos avergonzados de compartir territorio con usted. Recule o abandone. Es lo mejor que puede hacer por usted mismo y por todos los catalanes. No olvide que la Cataluña del principado ya decidió abandonar España a mediados del s.XVII para formar parte de Francia. Tardó once años en regresar al territorio del que nunca debió salir. Admiro su valentía, señor Mas; admiro el coraje que usted le echa en su pacto con unas izquierdas más revolucionarias que democráticas. Usted fue un buen demócrata, un buen gobernante y un buen español. No deje que esa imagen suya se enlode con tan absurdo proceder segregacionista. Usted lo sabe bien: Catalunya es España y es Europa. Y si ustedes dejan Europa, todos saldremos perdiendo.
No son mayoría, pero quieren fustigar
 a España. (www.rtve.es)
      Y mire usted: a pesar del desafío soberanista; a pesar de la prepotencia de la que muchos catalanes hacen gala; a pesar del sentimiento antiespañol que anida en una parte de ese pueblo y de las mentiras que difunden sobre la relación con el resto de España, a pesar de ello voy a seguir consumiendo productos catalanes para no perjudicar a quienes, trabajadores y empresarios, viven con inquietud la amenaza de una escisión. Los movimientos en pro de la independencia tienen más de ingenuidad que de convencimiento. Saben bien sus responsables que la democracia se rige por las leyes. Y las leyes hay que cumplirlas, porque no hacerlo es delinquir.
      Hablando de ingenuidad reproduzco aquí el chiste de un niño aragonés que, al oír comentar a su padre el tema de la separación de Cataluña del resto de España, exclamó: ¡Huy qué bien, papi! ¿Tendremos playa? Pues va a ser que no. Va a ser que ni Aragón tendrá costa ni Cataluña va a emprender una singladura solitaria hacia no se sabe dónde. Es de esperar que tarde o temprano el seny se imponga. Porque con cordura, con sentidiño, se puede llegar lejos. Con amenazas y desprecios a la ley y a los demás ciudadanos, el trayecto será corto y acabará mal.- JT   

viernes, 2 de octubre de 2015

Rajoy y Aznar, las dos caras de una moneda

      Yo diría que al señor Aznar le entró la ventolera. El comunicado contra Rajoy que lanzó a las cuatro vientos tras las elecciones catalanas encierra un comportamiento difícil de entender. Fue él, precisamente él, quien en su día promovió a este político como candidato a la presidencia de España. Sin embargo ahora lo crucifica, lo trata con una desconsideración inesperada. Para mí, este proceder es bastante común entre la clase política. Hay muchos que suelen rodearse de personas a las que miman y defienden mientras les son útiles, pero cuando dejan de serlo las desprecian. Es el trato de la fregona: la mantienes en uso mientras limpia, pero cuando está gastada, cuando ya no te puede servir, la tiras.
      Conozco bien a Rajoy. Su pasividad ante asuntos de gran trascendencia para el futuro de Cataluña y España como el de la pretendida secesión catalana es falsa. Rotundamente falsa. Es uno más de los muchos inventos que sobre este gobernante han ideado sus oponentes para cargárselo. La verdad es que pocas veces en la historia de este país se ha atacado tanto a un presidente. Las izquierdas, y la derecha tonta e ingenua, han hecho frente común contra él. Los unos, para darle relevo cuanto antes; los otros, exigiéndole una actuación directa al margen de las leyes sin tener en cuenta la consecuencias que acarrearía una acción de fuerza innecesaria e ilegal. Cuando de verdad haya delito, cuando se pase a hechos consumados, seguro que se aplicará la ley. Somos europeos y vivimos en democracia. Métanse esto en la testa quienes abogan por soluciones radicales.
Dos caras de la política
      Mariano Rajoy es sobre todo un político legalista, valor muy importante en un régimen como el nuestro. Él nunca hará nada fuera de la legalidad. Culto, educado y de amable trato; comedido en las formas, buen orador e inteligente, tendría hoy una imagen muy distinta si quienes le rodean hubiesen sabido transmitir la verdadera personalidad de este líder y su gran capacidad de gobernación. Porque en política no basta con ser capaz, sino que, como la mujer del César, hay que parecerlo. Cierto que Rajoy tampoco ayuda mucho a mejorar su propia imagen pública. Ese aire de frivolidad que muestra a veces al tratar temas de gran trascendencia enerva a quienes, desde las filas de su partido, exigen soluciones rápidas y contundentes a los problemas de España. Él y Aznar son, pues, dos personalidades muy distintas, aunque defiendan los mismos ideales. Rajoy no tiene ni pizca de la prepotencia de Aznar. Y a Aznar le falta la nobleza y la humildad de Rajoy. Ambos son el anverso y el reverso de una moneda. La cara y la cruz del Partido Popular.
      La persistencia de odios, los deseos de revancha, las actuaciones malévolas y las mentiras que martirizan hoy a España lastran su tranquilo devenir. El rey Amadeo de Saboya aseveró que somos ingobernables, cuando tras su abdicación decidió volver a Italia. Su coetáneo, el canciller alemán Otto von Bismark, fue más contundente en esta sentencia que a él se le atribuye: España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si mismo y todavía no lo ha conseguido. El día que deje de intentarlo será la vanguardia del mundo. Siglo y medio después de estas palabras, una parte imprescindible vuelve a intentar la desintegración de España. Confiemos en que la razón se imponga sobre el odio y se consolide la convivencia, serena y respetuosa, entre todos los españoles.- JT

jueves, 20 de agosto de 2015

Rioseta, campo base de la élite militar del alpinismo

De mi voluminoso y desordenado archivo de películas en blanco y negro y color he extraído estas fotografías del año 1988. Tal vez despierten gratos recuerdos en los militares (mandos y soldados) pertenecientes a las compañías de montaña, que empleaban un roquedal próximo a su campamento para formarse como escaladores. Tomé estas imágenes al regreso de una ascensión a la Pala de Ip por el valle de Izas. Ya de vuelta, en la carretera de Jaca a Canfranc, cerca del Col de los Ladrones, donde había dejado el coche, me topé con la inesperada imagen de unos soldados practicando la escalada.

En el primer largo
Próximo al improvisado rocódromo estaba el campamento de Rioseta, que fue utilizado como base de entrenamiento por unidades de especial dureza como el Escuadrón de Esquiadores-Escaladores de Viella, los grupos de Operaciones Especiales y el Regimiento de Cazadores de Alta Montaña Galicia Nº 64 con sede en Huesca. Desde 1945, fecha de inauguración de este campamento-escuela, se han venido forjando en él y en el de Candanchú algunos de nuestros mejores esquiadores y montañeros. Para acreditarlo basta recordar las expediciones militares a montañas de difícil ascenso como el K-2 y el Everest, en cuyas cimas izaron la bandera de España como símbolo inequívoco de su potencialidad escaladora.

Uno de los grandes alpinistas de esas unidades militares es el coruñés Roberto Santaeufemia, coronel retirado pero activo como profesor de esquí en Reus. A finales de los años ochenta del pasado siglo mandó la Compañía de Esquiadores-Escaladores de Viella, a la que por su excelente preparación y capacidad operativa se le llamaba la Pequeña Legión Blanca. Santaeufemia comenzó su vida montañera en el club Rey Gerión de La Coruña a principios de los años setenta. Fue, además, uno de los cincuenta socios fundadores de la prestigiosa Sociedad de Montaña Ártabros, promovida por los montañeros coruñeses Enrique de Arce y Francisco Parga. Este último, profesor de música, excelente intérprete de guitarra clásica y consumado alpinista dirigió el Gerión durante más de una década. Con él, y también con el leonés Isidoro, efectuó Santaeufemia su bautizo como escalador. A mediados de los setenta ascendieron los tres a la cumbre del Picu Urriello (Naranjo de Bulnes), creo recordar que por la vía del Paso Horizontal de la cara sur.

Descenso en rappel. Correcta 
postura del escalador: distendido 
con el cuerpo separado de la pared
Uno de los hitos destacados del historial alpino de este militar es la subida en el Tibet al Shisha Pangma (8.064 m), el más bajo de los ochomiles himaláyicos, en octubre de 1990. Junto con otros compañeros, Santaeufemia alcanzó la cima principal. Una peligrosa cornisa nívea y estrecha, inmediata a la cumbre, había frustrado hasta entonces los planes de otras expediciones. Sin embargo, el grupo militar español la pasó, y también, aunque no hay prueba clara de ello, en los años sesenta, un nutrido grupo de chinos. 
    
Las imágenes de este post están tomadas con una pesada Rolleiflex Tessar (negativo 6x6) de incómodo manejo, que solía dejar en el automóvil por la molestia que presentaba su traslado en una mochila repleta de quincalla, cuerdas y material de vivac. Y no solo por su peso y tamaño, sino también por temor a que se dañara. La había comprado en los años sesenta en Berlín a un precio muy elevado. Era entonces una de las máquinas más buscadas por aficionados y profesionales de la fotografía. Atraían la calidad de sus lentes y el tamaño de su negativo muy apto para ampliar pequeñas partes sin perder finura. Y aunque ahora me he esmerado en la digitalición de estas fotos, el resultado es bastante imperfecto. Ya se sabe que el tratamiento de la película en los laboratorios comerciales suele dejar defectos cuando no se hace con primor. Aparte de las rayas y huellas de dedos que quedan marcadas en el negativo, el uso incorrecto del fijador hace que, con el paso de los años, la imagen se degrade, pierda su verdadera tonalidad y adquiera un aspecto de vejez que muchas veces la afea.- JT  

Dos cordadas de tres miembros emprenden la ascensión por la roca cercana a Rioseta
El primero de cordada asegura desde arriba a sus compañeros. La subida no parece difícil, pero un fallo puede ser mortal

Asegurando desde la base de la pared. Los montañeros militares usan el material de la época: arnés de cordino, botas de gruesa suela, pesadas e incómodas, y un no menos incómodo casco. ¡Es lo que había!

martes, 4 de agosto de 2015

Antonio Carmona, otro grano en el trasero de Sánchez

Carmona: "Ni un paso atrás" /EFE
¡Huy, huy, huy!, cómo andan las cosas en el Partido Socialista de Madrid (PSM). Antes cayó Tomás Gómez de la candidatura a la presidencia de la Comunidad. Ahora le toca a uno de sus amigos y adláteres, el muy leal profesor Antonio Miguel Carmona, tertuliano asiduo de programas de televisión. Por retirarlo de la portavocía del Ayuntamiento madrileño le ofrecen el puesto de senador. Toda una bicoca, un chollo por el que muchos hombres y mujeres batirían el cobre.  Pero Carmona, ¡oh sorpresa!, renuncia a tan apetecible cargo y opta por seguir ejerciendo oposición (?) en el consistorio, una oposición descafeinada, débil, hasta hoy poco consistente como se ve. En su día el partido “le obligó” a pactar con Ahora Madrid para impedir que la señora Aguirre fuese alcaldesa. Y aceptó. Hoy le piden que abandone el Ayuntamiento, pero Carmona se resiste arremetiendo  contra su jefe de fila porque se siente maltratado, y para mayor escarnio reafirma su lealtad al destituido Gómez y al  joven Juan Segovia, pico de oro y tenaz contrincante, que fue derrotado en la recientes elecciones a la secretaría general del PSM.

La amenaza de Carmona a los suyos es clara: “No me van a callar”. Habla ya de división interna en el PSM y de la mala repercusión  electoral que este hecho podría tener en las generales. De sus actuaciones se deduce que estamos ante un personaje poco coherente y nadador de dos aguas: una de oposición a los populismos, otra de colaborador de  ellos. Dice que quiere seguir donde está para defender a los madrileños. Pero, ¿a qué madrileños? ¿A los que dieron a su candidatura solo nueve concejales, o a quienes rechazan comportamientos detestables como el del edil divulgador  de chistes ofensivos sobre judíos y víctimas del terrorismo, o el no menos censurable de la joven munícipe que profanó con palabras y acciones una iglesia cristiana?

Gómez y Carmona: amigos leales hasta que
 la política  los separe  (La Razón.es)
Al señor Carmona le vendría bien perder voz y ganar credibilidad, porque ambas cosas no parecen muy compatibles. Quien mucho habla mucho yerra, sabia sentencia. Y este político, de reconocida popularidad mediática, no puede ocultar sus preferencias y sus contradicciones. De prodigar sensatez y concordia en los corros audiovisuales ha pasado a perder crédito a manta al enrolarse voluntariamente en una aventura electoral desafortunada. Y no quiera ahora convencernos de que va ser él, precisamente él, quien haga el cambio que necesita el PSOE para recuperar la  lozanía y el prestigio que este partido tuvo en tiempos pasados. A los resultados de las elecciones de mayo me remito: el PSOE consiguió nueve concejales con Carmona al frente. Cuatro años antes, el mismo partido, con Jaime Lissavetzky, había logrado quince ediles. El fracaso del primero es bien evidente, como lo es también que a Pedro Sánchez le ha salido un nuevo e incómodo grano en el trasero.- JT

miércoles, 15 de julio de 2015

El Matterhorn: aniversario de una tragedia histórica

Tramo de la arista donde se precipitaron al abismo cuatro expedicionarios el 14 de julio de 1865
La caída (Look and Learn)
¿Pero aún estamos con esas? Un grupo de expertos se reunirá este otoño en Zermatt (Suiza) para determinar las causas de la muerte de cuatro montañeros en el Matterhorn o Cervino (4.477 m) hace 150 años. Yo creía que el tema estaba cerrado, que las explicaciones que en su día dieron Whymper y Peter Taugwalder habían dejado bastante claro que no hubo intencionalidad criminal, sino que se trató de un accidente por negligencia en el uso de una cuerda indebida. Mas ahora, después de tantos años de polémica, volvemos a marear la perdiz con un suceso que conmovió al mundo.

Recreación de la zona del accidente
La conquista de esta montaña mitad suiza, mitad italiana, marcó un hito en la historia  del alpinismo. Cobradas ya todas las piezas importantes de los Alpes, es decir, todas las cumbres de más de cuatro mil metros, el Matterhorn se resistía. Una y otra vez fracasaban las cordadas que intentaban llegar a su cima tanto por el lado suizo como por el italiano. Mas ante el creciente afán de conquista, la ascensión dejó de ser meta deportiva para convertirse en una cuestión de honor entre suizos e italianos. Había que demostrar al mundo que la conquista del último bastión alpino era posible. Sus protagonistas se llenarían de gloria. Y así fue. Pero alcanzaron una gloria efímera, porque cuando bajaron a Zermatt, el pueblo que está al pie de esa montaña, se supo que cuatro de los integrantes de la expedición habían muerto despeñados.

Bota usada por uno de los
  expedicionarios.
 (Museo de la Montaña. Zermatt)
Fue Edward Whymper, un joven inglés de 25 años, montañero experto y buen conocedor de los Alpes quien organizó la subida. Le acompañaron los guías Michel Croz, de Chamonix y Peter Taugwalder y su hijo, de Zermatt; el reverendo escocés Charles Hudson, también experimentado alpinista, y los jóvenes estudiantes de 19 años Robert Hadow  y Francis Douglas, este último miembro de la nobleza inglesa, ambos de fuerte constitución física pero sin experiencia en la escalada.

A pocos metros de la cima, cuando ya los siete descendían de ella, ocurrió un hecho inesperado, aunque tal vez predecible, dada la bisoñez montañera de dos miembros de la cordada. Robert Hadow resbaló y arrastró con él a Croz, al reverendo Hudson y a Douglas. Quedaron colgando sobre el abismo sin que los otros tres compañeros pudieran hacer algo por salvarlos. Rompió la cuerda. Y los cuatro cayeron al vacío. Fue un accidente, según Peter Taugwalder. Pero no todos le creyeron. Lo culparon a él de presunto asesinato por haber cortado aquella cuerda ante el temor a ser arrastrado hacia la muerte. 

Arista de la vía Hörnli
Nunca entendí por qué Whymper incluyó en el grupo a dos jóvenes inexpertos. Eran fuertes, de recia forma física, pero esta no es razón suficiente para poder escalar una montaña de las características del Matterhorn. La pericia, el buen conocimiento de la técnica y sobre todo la prudencia son factores más importantes que la fuerza para alcanzar una cumbre de difícil acceso.  Hoy llegan a la cima de esta montaña de soberbia estampa turistas ayudados por guías expertos. No son cachas ni productos de gimnasio, sino personas muy normalitas. He visto trepar por ella a más de uno de aspecto esmirriado, cuasi famélico, y también a mujeres y hombres bien metidos en carnes firmemente asegurados con cuerda por el guía.

Los Taugwalder. Zermatt
En recuerdo de Whymper. Zermatt
La subida habitual, la más transitada, es la arista Hörnli del lado nordeste que en algún tramo invade la impresionante cara norte tapizada de hielo y nieve. Tiene un pequeño refugio vivac, la cabaña Solvay, a poco más de 4.000 m de altitud, y es en gran parte una vía ferrata dotada hoy de duros pitones de metal clavados en la roca, cables de acero, escalas con peldaños de madera, y largas maromas. Para emular con seguridad la aventura de Whymper y compañía basta con no tener vértigo, saber controlar el miedo al vacío y dejarse conducir y proteger por uno de los muchos y muy experimentados guías que hay en Zermatt. Aquella montaña piramidal, temible y estremecedora, en la que varios centenares de montañeros perdieron sus vidas, es hoy, como otras muchas, una autovía al espacio muy frecuentada por gentes de todo el mundo.

Y termino ya con unos sabios consejos de Whymper: Escalad, si queréis, pero recordad que la fuerza y el valor no son nada sin la prudencia, y considerad que una negligencia momentánea puede destruir la felicidad de toda una vida; no hagáis nada con prisa, mirad bien todo paso y pensad desde el principio que cada momento puede ser el fin.- JT

viernes, 19 de junio de 2015

Comienza el gran circo de una España en cambio

Hocus pocus, tontus talontus, dijo el mago, y saltó la liebre del cambio en España. Después de las últimas elecciones, la transformación del panorama político español parece bastante clara. Gana el PP, pero pierde. ¡Curiosa contradicción! Gana el PSOE, pero con menos votos de los esperados. Aún así triunfan los socialistas. Quiero decir que ganan poder en ayuntamientos de ciudades importantes y en comunidades autónomas. Es magia, pura magia creada hace más de treinta años por ilustres legisladores electorales. Tú, socialista, pierdes, pero ganas. ¿Vale? Te llevas los ayuntamientos de Madrid, Valencia, Sevilla, etc. y comunidades como Castilla La Mancha. Y tú, popular, ganas, pero pierdes. Pierdes en grandes ciudades y en autonomías. ¡Jó, la alquimia política descoloca a sus cocineros! Mas ellos la guisaron, y ahora se la tienen que comer.

Los tomaron a broma, pero ellos,
Rivera e Iglesias, conquistaron
 poder en ayuntamientos y
 comunidades (Foto ABC.es)
Dos nuevos grupos irrumpieron con vigor en la escena electoral, con mucho más vigor del esperado.  Ciudadanos y Podemos, alevines de apariencia, vejados y denostados por los dos grandes partidos del territorio español y por tertulianos derrochadores de sabiduría en círculos mediáticos. Ellos, esos dos nuevos partidos debutantes, son realmente los grandes triunfadores de los últimos comicios: los naranjitos, los chaqueteros, los lobos disfrazados de corderos, los chavo-marxistas. De todo se les ha dicho a las dos formaciones. Pero ahora, cuando el pueblo español los acepta y los distingue sin reparos, ¿qué dicen socialistas y populares?
 
Pues no digas lo que no debes para no tener que arrepentirte. Sabia sentencia. Cuando llega el momento de los pactos, PP y PSOE bien pueden admitir que sus pronósticos fallaron estrepitosamente. Podemitas y riveritas acapararon votos a porrillo, se los robaron a ellos. Se los sustrajeron a quienes miraron con frialdad y hasta con desprecio a Rivera y a los indignados de la Puerta del Sol, que aspiraban a meter mano en la política de una España en crisis. Ahora, para alcanzar poder, ha tocado pactar. Los dos grandes ya se han postrado de hinojos ante el adversario indeseado. ¿Acaso no tienen vergüenza? Pues parece que no. Suena la trompeta, comienza el espectáculo. El gran circo político español abre sus puertas. Va a deleitarnos con sus acróbatas y sus contorsionistas, con sus domadores y payasos. En Madrid y Barcelona nos anticiparon parte del guión. La Colau, ciclón verbal donde los haya, promete respetar las leyes de su agrado, y Carmena, alcaldesa de aspecto venerable, de sosegada presencia, se esfuerza por amparar a concejales de muy dudosa capacidad democrática. En fin, la función ha comenzado. A ver cuánto dura.- JT

martes, 16 de junio de 2015

En recuerdo de Choren, montañero y devoto lector

El día 13 del pasado mes de mayo falleció en Madrid el ilustre abogado y experto criminalista Alfonso González-Choren. A las generaciones actuales de montañeros no les sonará este nombre. Sin embargo, quienes ya peinamos canas  sabemos de sus hazañas en macizos de España y el exterior. Alfonso fue un gran amante de la naturaleza y de la escalada. Y también un generoso mecenas. En el roquedal de La Pedriza madrileña se formó como escalador junto a figuras muy conocidas de la época como Enrique Herreros y César Pérez de Tudela, quien recientemente le dedicó un cariñoso comentario en su blog.

El historial deportivo de Choren es corto en el tiempo, pero abundante en expediciones. De La Pedriza pasó a Gredos, Pirineos, Picos de Europa, Atlas, etc., desarrollando una intensa actividad en los años sesenta cuando él y Tudela compartían curso de Derecho en la universidad de Madrid. Ambos pertenecían al GAM de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara. Parecía entonces que su vida se orientaba definitivamente hacia la montaña, que ya nunca podría perder la afición, pero no fue así. Cuando lo vi por primera vez, su amor por el alpinismo era tan intenso como en sus primeros tiempos de escalador. Sin embargo, el ejercicio de la abogacía lo absorbió de tal manera que en pocos años acabaría abandonándolo. 

Ex libris. Sello que
da fe de la propiedad dl libro

    
Conocí a Choren a mediados de los años setenta en su piso exclusivo de la calle Castelló de Madrid. Mi visita fue fugaz. No puedo reflejar con precisión datos y detalles de aquella charla, mas recuerdo dos cosas que me llamaron la atención: la gran cantidad de montañas que Alfonso había ascendido en tan pocos años y su bien nutrida biblioteca. No había visto hasta entonces tantos libros de montañismo en una colección privada, bien ordenados y clasificados. Libros y valiosos documentos que Alfonso conservaba como un tesoro de valor incalculable. Además, como buen bibliófilo, había creado su propio ex libris de marca de propiedad, en cuya imagen figuraba un motivo esencial para tan apasionado montañero: el relieve de un macizo alpino.

Choren, como Tudela y otros grandes escaladores de la segunda mitad del siglo pasado, nos legó una huella imperecedera, aunque fugaz, de su paso por el montañismo. Su vida familiar y la plena dedicación a la abogacía (fue letrado rotal y criminólogo, como digo al principio) lo apartaron de la montaña, pero no de su otra  gran pasión: la defensa de los derechos de la mujer, en especial de la mujer marginada u ofendida. A su protección dedicó buena parte de su vida profesional.- JT

lunes, 8 de junio de 2015

La Iglesia alemana recupera a los jóvenes con la escalada

Ferdinand caminaba aquella tarde por la Lutherstrasse de Hamburgo con aire distraído. Portaba una mochila azul con material de escalada. Llevaba poco, pero el suficiente para realizar sin problemas un corto entrenamiento. Por el camino se encontró con Harald, uno de sus compañeros de aventura en la montaña, quien sorprendido al verlo con la mochila por la ciudad le preguntó socarronamente si iba a escalar al parque infantil.

--No –respondió sonriendo Ferdinand, y añadió--: Voy a la iglesia.

--¿A la iglesia? ¿A la iglesia con mochila?  ¡Venga ya, déjate de bromas!

--No, no es broma Harald, voy a escalar. ¿Aún no te has enterado? Tenemos en nuestro barrio una iglesia convertida en escuela de búlder. Por eso voy a ella a entrenar. Está cerca de mi casa y tiene de todo: cuerdas, tirolinas y presas de todo tipo en sus paredes. Llevo sólo los pies de gato, el magnesio, el casco, el arnés y un chándal. No necesito más.

Harald, creyendo que su amigo le tomaba le pelo, se despidió de él con un corto deseo: “Pues que te vaya divino”. ¡Escalar en una iglesia!, ¿a quién se le puede ocurrir semejante memez?, se decía para sí mientras continuaba su camino hacia un Schnell-Imbis del lago Alster, donde le esperaba su amiga Gigi. Sospechaba que la respuesta de Ferdinand llevaba tanta carga de sarcasmo como su pregunta sobre el parque infantil.

Pero no, no era así. En Alemania se puede escalar en algunas iglesias. Es la nueva forma de llegar a Dios sin tener que soportar el ceremonial de la misa o la monotonía del rezo. Así lo creen los párrocos que han destinado sus templos a esa actividad tan deportiva como honrosa que es la escalada.

Templo convertido en restaurante de lujo
La noticia no es nueva. En los últimos años ha caído de forma alarmante la presencia de fieles en las iglesias católica y protestante (la evangelista de Luthero). Datos de ambas religiones confirman que el descenso de participantes en los cultos alcanza cifras reveladoras de la creciente indiferencia del pueblo alemán por la religión. Podríamos decir grosso modo que la mitad norte y este del país es protestante y la sur y oeste católica. Pues bien, Frankfurt am Main, por ejemplo, contaba en 1950 en su censo con 430.000 protestantes, mientras que hoy la cifra es de solo 110.000. Esta misma Iglesia luterana cerró entre los años 1990 y 2010 nada menos que 340 templos y demolió 46 debido al descenso de fieles (y cotizantes) y al avance del desinterés religioso en la sociedad.

No menos afectada se ve también la iglesia católica, especialmente en regiones de gran tradición religiosa como Baviera y la zona del Ruhr. Datos de la Conferencia Episcopal Alemana confirman que antes de la reunificación del país en 1990, el 42 por ciento de la población profesaba el catolicismo. En el año 2013 esa población de fieles estaba en el 29,9 por ciento. La falta de interés por la religión, y en especial la ausencia de parroquianos en los cultos movió a buscar soluciones. Así, ambas iglesias han ido vendiendo o derribando sus templos. En Hamburgo dejaron en manos de un centro islámico una catedral protestante, lo que causó un fuerte rechazo en la población. Y otras propiedades como iglesias, casas, terrenos, etc., se pusieron en venta para darles distintos usos ante la imposibilidad de su mantenimiento. Vendieron los sagrados recintos para su conversión en restaurantes, escuelas de arte y danza, almacenes de empresas, etc.

Práctica de escalada en una iglesia alemana
Pero algunos sacerdotes se mostraron reticentes a liquidar sus parroquias e idearon una nueva y rompedora forma de recuperar feligreses, especialmente jóvenes, transformando las iglesias en lugares de escalada. Eran conscientes del descenso de fieles experimentado en las últimas décadas y en especial del escaso o nulo interés de la juventud por la religión. Por ello dirigieron sus pasos a la recuperación de ese sector social. Pusieron presas en las paredes de los templos, montaron tirolinas, colgaron cuerdas de seguridad y colocaron en el suelo colchones para amortiguar posibles caídas. Intentaban así acercar a los jóvenes a la iglesia utilizando el siguiente razonamiento: “Si no vienen a misa y no quieren rezar, pues atraigámoslos con lo que a ellos les gusta: la aventura, el riesgo; el desafío al equilibrio y a la gravedad”. Y acertaron. El proyecto, aparentemente descabellado, tiene éxito.

Días después del encuentro de Ferdinad y Harald los dos amigos volvieron a verse, y este le dijo con sorna a su compañero de escalada que le gustaría visitar su rocódromo. Ferdinad, sonriente, aceptó llevarlo allí. Al menos Harald comprobaría que no le había mentido cuando le dijo que ejercitaba su deporte favorito en tan recogido lugar. Fueron entonces ambos a la iglesia al día siguiente , y también en días sucesivos.  Meses más tarde Harald no dejaba de acudir a aquel lugar de culto. Estaba tan entusiasmado con él, que ya no era capaz de abandonar la práctica diaria del búlder en sus benditas paredes. Quería escalar y escalar a diario en aquel ambiente de divino sosiego, subir por los muros verticales y toparse con la imagen de Cristo tras rebasar un paso de extrema dificultad, agarrado a una minúscula presa.- JT

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P.D.- La de Ferdinand y Harald es una anécdota real, pero de nombres ficticios.