jueves, 6 de diciembre de 2012

La Escuela de Montaña del Xalo y el peligro del viento

           El roquedal llamado O Petón del Monte Xalo, que domina el valle de Celas, es desde 1970 escuela de escalada de deportistas coruñeses. Dos años antes el montañero Enrique de Arce buscaba incansable por los alrededores de La Coruña un lugar donde practicar la escalada artificial, tras haber comprado en Madrid cuerdas homologadas y estribos para ascender por paredes verticales. En aquellos tiempos empezaba a comercializarse en Galicia ese material, pero, aún así, debido a su escasez y precio, no estaba al alcance de todos, había que recurrir al carpintero para fabricar empotradores de madera y al herrero en demanda de clavijas de aleación resistente.

                Tras una búsqueda de varias semanas por los aledaños de la ciudad Arce localizó unas rocas en la loma del Xalo, un monte compartido por los municipios de Culleredo y Cerceda. Pidió información en los pueblos del valle sobre el acceso al roquedal, pero nadie había pisado su cima, inalcanzable por la cantidad de maleza que la rodeaba, salvo algún agricultor o los guardas forestales. Tampoco supieron decirle si era posible llegar a pie hasta ella por el otro lado de la montaña. Fue el propietario del bar Casa Rodríguez, de Castelo, entonces edil del municipio cullerdense, quien informó al montañero: A esas rochas chamámoslle O Petón, pero non creo que poida chegar ata elas; hai moito toxo.

                Empeñado en conseguir su objetivo, Arce subió en un Seat 600 por la estrecha y pendiente pista forestal, de deficiente firme, hasta las proximidades de las rocas. Al llegar arriba se vio obligado a detenerse: la pista terminaba, se hacía camino apto solo para tractores o pequeños Land Rover. Un tojal espeso, arbustivo y extenso, cerraba el paso al roquedo. Ante este primer fracaso, y tras revelar al dueño del bar la razón de su insistencia por lograr aquel objetivo, este se comprometió a despejar el tojo y abrir paso con el uso de un tractor. Un par de semanas más tarde el montañero pisó por primera vez O Petón. Había encontrado, por fin, un lugar próximo a La Coruña donde poder practicar la escalada. Años después esas rocas serían aceptadas por la federación como escuela de montaña. 

La pobreza del Petón en cuanto a dimensiones es evidente. Tal vez la vía más larga no alcance los 16 metros. No obstante, para hacer dedos y trepar con pies de gato, meter spits y clavijas, y bajar en cortos rápeles, es un escenario idóneo, hoy imprescindible. Además está a pocos quilómetros de la ciudad, lo que era ya entonces un plus económico importante. El largo y pesado viaje hasta Porriño para escalar en O Galiñeiro iba a quedar pronto atrás con el descubrimiento del rocódromo natural cullerdense, muy visitado hoy día por montañeros de La Coruña y otras poblaciones.

                Alcanzado su objetivo, el incansable montañero buscador de rocas no tardó en probar en O Petón el material de montaña adquirido en Madrid. Así, dos años después de su hallazgo invitó a dos compañeros, Fernando Rodríguez Gil y Jesús Vázquez Castro, con los que había realizado ascensiones en Picos de Europa, a estrenar clavijas, cuerdas, mosquetones y estribos en una pequeña pared vertical. En 1970 abrieron en ella una vía de imborrable recuerdo. La bautizaron con el nombre de Vía Jesúspor ser este el primero de la cordada. Los tres ascendieron con estribos, asegurados con cuerda desde la base y utilizando la fisura que cruza la pared de arriba abajo. A Jesús le siguió Fernando, y finalmente lo hizo Arce para recuperar las clavijas. La difusión en prensa de esta escalada popularizó el Petón en los ambientes montañeros de Galicia de tal manera que, cuarenta y dos años después ese roquedo sigue siendo la mejor escuela coruñesa para la formación de montañeros.

                Al regreso de un largo viaje por tierras de España, con visitas a pueblos y dehesas de la hermosa e histórica Extremadura, encuentro en la prensa una noticia alarmante: en las lomas del Xalo proyectan instalar en 2013 un potente parque eólico. Tendrá diez turbinas (otros tantos molinos), de las que tres estarán en el monte comunal de Castelo, cuatro en terrenos de Celas de Peiro, y tres en los de Cerceda. ¿La instalación del parque significa el fin de la Escuela de Montaña del Petón?  Parece evidente que aerogeneradores y escuela son perfectamente compatibles. No obstante, como medida de prevención no estaría de más obtener del Ayuntamiento de Culleredo la garantía firme de respetar el actual fin práctico del roquedal. 

                Uno de los vínculos más sólidos de la escuela de O Petón con La Coruña es Ártabros. Los tres compañeros de la mentada Vía Jesús (Fernando falleció hace veintiséis años en accidente de tráfico) han sido impulsores y fundadores de la popular sociedad en la que se formaron algunos de los mejores alpinistas de España de los últimos años (Finuco, FélixAlex, etc.). En O Petón consolidaron su técnica trepando por paredes de escasa rugosidad. Sus huellas, aunque invisibles, son las mismas que han quedado marcadas en paredes de tanta verticalidad y envergadura como la sudoeste de El Capitán, un promontorio de granito de más de 2.000 m. de altura situado en el californiano Parque Nacional de Yosemite; en el Everest, o en la misma Oeste del Picu Urriellu, de caliza anaranjada, donde abrieron más de una vía directísima. Y yo me pregunto finalmente si, con este historial, ¿va a perder el Xalo su condición de escuela de escalada?- JT        
                                 
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P. D.- Parece que la instalación de aerogeneradores de gran potencia en el coruñés Monte Xalo puede ser abortada. Aena ha informado que no autoriza la construcción de ese parque eólico por cuestiones de seguridad aérea (17.02.2013). Razón fundamental: entorpecería las maniobras de aterrizaje y despegue de aviones en el aeropuerto de Alvedro, comprometiendo la seguridad de los vuelos. Mala noticia para los vecinos que iban a ceder sus terrenos a cambio de unos ingresos.- JT

Vista del valle de Celas desde las rocas de O Petón do Xalo (Culleredo-A Coruña)
              
Un aspecto del promontorio granítico. La roca es bastante lisa y escasamente granulada 

                                             Jesús Vázquez abre la vía que llevaría su nombre


Enrique observa la subida de Jesús asegurándolo con cuerda

Fernando Rodríguez Gil desciende en rápel por la pequeña pared

A Enrique de Arce le tocó recuperar algunas clavijas al subir

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te olvidas del Grupo Xalo, que fueron anteriores a los artebros en pisar el Petón despues de decubrirlo Arce.- Saludos, Moncho

Anónimo dijo...

La vista desde el Xalo es guay! Escale´en esas rocas hace años, tengo de ellas buenos recuerdos, yo sabía ya que fue Arce quien las descubrió para la escalada, pero haces bien en recordarlo, la gente se olvida fçacilmente de las cosas. Saludos de Javi

Anónimo dijo...

Tienes razon, esas rocas son un yunque de forja de algunso de los mejores montañeros del pais. Como tú bien dices sus ascensiones dejaron huella en muchas montañas del mundo, y es sorprendente que de una cantera de la costa hayan salido tan buenos escaladores.Claro quehay ejemplos similares en otros paises.- Saludos de Garmo Negro