miércoles, 20 de julio de 2011

Un vídeo del Aneto “by Vidal” recomendado



Elegí esta foto de Puronervio (confío en que no me lo reproche), porque refleja muy bien las aglomeraciones que se producen en el puente aumentando el riesgo de caída. Alguien instaló cuerda para asegurar a los indecisos. Buena medida.  


Es bueno que los no iniciados en el montañismo, en especial esos excursionistas temerarios que pretenden alcanzar metas aparentemente fáciles sin poseer  la debida experiencia, conozcan el vídeo que el deportista ¿palentino? Vidal incluyó en su blog ¡¡¡Montañas a esgalla!!! y en You Tube. Además de experto montañero y hábil esquiador, el autor sabe reproducir con acierto y buena calidad de imagen sus ascensiones a las montañas en vídeos y fotos. Esta grabación suya del Puente de Mahoma  (o “paso”,como ahora le llaman) en el Aneto, techo pirenaico de 3.404 m de altitud, es una buena muestra del obstáculo más peligroso de la subida. Paso fácil, pero estrecho y de gran verticalidad, a veces se suele recorrer con ligereza, buscando el agarre de la bota en aquel caos granítico de regular adherencia y presas de mano que faciliten el equilibrio.

En cuanto al nombre, a mí me parece que su autor, un ruso, no se lo dio pensando en la cimitarra de acceso de los justos al paraíso de Alá, como dicen los entendidos, sino por acordarse de su profeta Mahoma en ese tramo final del recorrido para maldecirlo. ¿Acaso el ruso profesaba el islamismo? ¿Fue el bautizo de ese puente una idea ingeniosa o una maldición? Un cristiano lo hubiera llamado Puente del Diablo después de soltar una blasfemia. Porque, tras el esfuerzo de la subida por empinados neveros y tramos de incómoda roca, y, cuando ya crees tuya la ambicionada cumbre, encontrarse sin esperarlo con el filo profundo del Puente de Mahoma mueve a maldecir más que a pensar en cuestiones espirituales. 

Hoy abundan las cordadas que suben al Aneto en tropel, pisándose los talones, como si el tiempo no llegara para disfrutar de la cima y volver al valle antes del anochecer. Esos apresuramientos, a veces irreflexivos, son el mayor peligro de una vía que con prudencia puede ser recorrida en su totalidad sin mayores contratiempos. E incluso creo que no es indigno, sino acertada decisión, echar mano de la cuerda en el puente para atravesarlo sin que a uno se le afloje el vientre o se vaya al carajo en aquel despeñadero.

Para un montañero experto la subida por la Renclusa es fácil, pero no carente de riesgo. Y digo yo que, por ejemplo, no se debiera despreciar el uso de crampones aunque la nieve del glaciar (hoy más bien nevero de grandes dimensiones) sea blanda (¡hay hielo debajo!), ni tampoco recorrer atropelladamente el ya mítico puente o paso como si se tratase de una carrera de velocidad en pista.

A quienes no conocen el Aneto, pero lo tienen en su lista de futuras ascensiones, les recomiendo que vean, pues, esta grabación de Vidal. Porque, después del esfuerzo que supone la subida, renunciar a la cima en su antesala por miedo al vacío debe causar gran insatisfacción, o, cuando menos, un enorme sentimiento de fracaso.- JT