viernes, 31 de julio de 2009

Los chichinabos del periodismo sectario y servil

El País (30.07.2009).- Manel Fran, director de Comunicación del Ministerio de Trabajo, se ha convertido en una estrella en You Tube. El vídeo en el que abronca a un redactor de TVE por haber realizado una pregunta al ministro Celestino Corbacho justo después de una rueda de prensa, ha saltado a lo más alto de la Red después de que lo emitiera el informativo La 2 Noticias. El reportero recabó la opinión del ministro sobre unas declaraciones del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, sobre el diálogo social realizadas pocos minutos antes. Corbacho, gesto serio, salió de la pregunta con habilidad, pero el responsable de Comunicación se dirigió inmediatamente al reportero, con el que entabló esta tensa conversación:
Fran: Hemos tenido una rueda de prensa de una hora.
Redactor: Ya, pero es que la noticia es ahora mismo.
Fran: No, la noticia no es ahora.
Redactor: La noticia es ahora mismo. Díaz Ferrán acaba de hablar hace 10 minutos.
Fran: Lo pides antes y te lo gestionamos bien. Voy a quejarme, ¡eh! No, no, voy a quejarme y lo has hecho muy mal, muy mal. Es más, voy a pedir quién eres para evitar que vengas a este ministerio en la medida de lo posible.
El ministro ha dado marcha atrás y se ha mostrado dispuesto a conceder una entrevista al periodista de TVE siempre y cuando la pidiera con antelación. Corbacho ha afirmado que si el redactor se había sentido mal, pedía disculpas y, en una mediación salomónica, también ha respaldado a su director de comunicación, del que dijo es un profesional con muchos años de experiencia. "Este tipo de conflictos forman parte del desarrollo normal de la actividad informativa", manifestó un portavoz del ministerio.
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La amenaza del responsable de Comunicación del Ministerio de Trabajo al periodista de TVE es intolerable. Evidencia una vez más la actitud prepotente y chulesca de quien tiene la responsabilidad de facilitar la noticia a los medios para su difusión al ciudadano, un derecho constitucional inalienable, pero vulnerado con alarmante frecuencia por los serviles plumillas de chicha y nabo. No hace aún mucho tiempo se dio un caso parecido durante una rueda de prensa del presidente Zapatero, en la que el periodista encargado de que todo saliera a gusto y deseo del jefe impidió que le preguntasen a este sobre el encuentro Bermejo-Garzón en una inolvidable cacería. 
Uno y otro caso dejan inequívoca constancia de las miserias del periodismo actual. La cuidada neutralidad que caracteriza el buen periodismo está cada día más dañada por el comportamiento sectario de muchos de sus profesionales. Son estos los que, despreciando manifiestamente toda actitud ética, no tienen reparo en manipular, y hasta en censurar, todo lo que pudiera causar molestia a su señor o al partido político al que sirven.- JT

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay poca profesionalidad, pero mucha arrogancia en los gabinetes de prensa o comunicación en los que no siempre son periodistas profesionales sus titulados. Da un repaso a esas oficinas tanto de autoridades y funcionaris como de empresarios y empresas y verás como la mayoría son incultos, prepotentes, sectarios, hipócritas y mentirosos, porque si miente sus jefes ellos no van a ser menos. El servilismo es bandera común de muchos de estos personajes, aunque debo admitir que hay buenas y honrosas excepciones.- Luciano